Primeramente disculparme por no haber publicado ninguna entrada el mes pasado, pero mis vacaciones y el Camino de Santiago por la Costa me lo impidió. Aprovechando las nuevas tecnologías y conexiones de internet que podía encontrar a mi paso pensaba haberlo hecho en alguno de los pueblos por donde pasaba, pero entre que no había conexión en algunos sitios, el descanso tras la jornada y otros motivos hicieron que no publicara ni siquiera la convocatoria.
Para este domingo que viene, día 15, se realiza la excursión del mes de Noviembre. Iremos al Puig de N'Ali por una ruta diferente a la típica que se realiza por la subida por Comafreda.
El lugar de reunión es un pequeño parquing que hay a la salida de Caimari en dirección a Lluc. Hace poco estuve por ahí y a las 09:00, hora de la 'concentración', ya estaba lleno, por lo que conviene llegar pronto para encontrar sitio, pues el parquing no es muy grande. También se puede mirar de encontrar sitio en el pueblo o en la explanada que hay al inicio del Camí Vell de Lluc (un poco más adelante subiendo por la carretera).
El guía en esta ocasión será Martí Janer. La excursión es un poco durilla, por lo que conviene llevar buenos bocadillos para no perder las fuerzas.
Os pongo, como en otras ocasiones, el mapa para localización del sitio de reunión.
Estáis todos invitados.
Ver Caimari en un mapa más grande
domingo 8 de noviembre de 2009
domingo 20 de septiembre de 2009
Punta de N'Amer
Con un poco de retraso llegamos al punto de reunión. No somos los últimos, aún han de venir algunos mas. Con los que ya están hacemos las presentaciones de algunos que se apuntan por primera vez y preguntamos cómo se ha pasado el verano a los conocidos.
El cielo está cubierto. Parece que que ayudará en la caminata, pero cierto bochorno nos acompañará durante toda la jornada. Por suerte no lloverá.
Terminan de llegar los rezagados y empezamos la excursión. En total somos 25 (incluido Marc, de 5 años, hijo de Martí).
El lugar de reunión es el Poblat Talaiotic de S'Illot. Dicho poblado se remonta aproximadamente al año 1100 a.C. Se abandonó cuando los romanos llegaron a Mallorca, en el año 123. Su población fue de unos 200 habitantes. El poblado estaba situado en el interior de una muralla de unos 120 m formada por grandes bloques verticales. En el centro del recinto había un talayot cuadrangular rodeado por unas 35 cámaras-vivienda. En el subsuelo del talayot se encontró una pequeña cueva con un pequeño lago de agua dulce, lo que puede pensarse en un aprovechamiento del agua de lluvia.
Antes de empezar la excursión, nuestro guía, Guillem Pont, nos sorprende, siempre hay algo novedoso en sus excursiones, y nos propone un juego. Será el primero de tres que haremos durante la excursion. Nos introduce en él explicándonos un poco la vida de aquellas personas que vivían en los talayots. Personas que la evolución había ido transformado de animales a seres capaces de tener sentimientos y que en eso radicaba el hecho de ser o no persona. El juego es una toma de contacto entre nosotros, de forma que nos conozcamos un poco más y dando a conocer nuestros sentimientos a la otra persona. Se puede tomar un poco en broma al principio, pero luego engancha y te sueltas un poco y la participación se hace más activa.
Entre tanto se han hecho casi las 10 cuando emprendemos la marcha, primeramente por el paseo de la playa de Sa Coma, donde aún hay bastante gente, a pesar de lo avanzado de la temporada y del día tan poco soleado, aunque también es verdad que son pocos los que se encuentran dentro del agua.
Al llegar al extremo norte de la playa, hacemos una pequeña parada para otro juego de Guillem. En este caso, nos comenta, se trata más bien de una meditación individual, pensando en cosas de los demás que no nos gustan. No se trata de decirlas, sólo de pensarlas. Y con ellas, intentar eliminarlas de nuestra persona. Los defectos que vemos de los demás son deféctos que los demás pueden ver en nosotros. Nos quedamos con la intriga de qué nos esperará en el siguiente juego y reemprendemos la marcha.
Vamos bordeando el litoral a pocos metros de la línea de costa, a veces por sendero. El terreno es muy irregular, propio de la costa caliza erosionada por los vientos y salpicada por el oleaje de los temporales que desgastan el terreno formando los 'cocós'. De todas formas, pasear en llano, aunque el terreno sea irregular, no es cansado y se hace llevadero. A eso de las once menos cuarto llegamos a un lugar llamado Ses Pedreres, donde antiguamente se extrajo el marés. Espero que alguien me corrija si no es así, pero creo recordar que Guillen indicó que de esta cantera se extrajo material para la iglesia de Son Carrió, entre otros edificios. Aprovechamos para merendar en este sitio donde el trabajo artesanal que en su día hicieron los canteros contrasta con los bloques de hoteles y de apartamentos que se ven a lo lejos.
La parada se prolonga por espacio de media hora. Continuamos la marcha hasta llegar a una cueva al lado del mar. La Cova de ses Crestes (en otros mapas se indica como Cova des Coloms o Cova des Bancalet). También estuvo poblada en época talaiótica. Tiene una entrada a unos 10 m sobre el nivel del mar y otra entrada a unos 3 metros sobre el nivel del mar. Desde el nivel superior desciendes a una sala con un suelo un poco inclinado y girando hacia la derecha un poco (todo ello a gatas y casi, casi a oscuras) sales por un agujero hacia una sala abierta al mar. La cueva también se usó en la época del contrabando y, fiel a Salvador Galmés, Guillem nos cuenta un fragmento de Negrures (1908), donde se hace referencia a esta actividad y que está ambientado en esa zona de Mallorca. Buscando por internet he encontrado este enlace donde podéis leer una reseña de esta obra de Salvador Galmés escrita por Pere Rosselló Bover:
http://books.google.es/books?id=fLVrL07FEv8C&lpg=PA138&ots=jvoyAgMR2y&dq=salvador%20galmes%20negrures&pg=PA138#v=onepage&q=&f=false
Los barcos de turistas pasan a poca distancia y respondemos a los saludos que nos hacen. Seguimos la marcha por la orilla del mar y al poco rato empiezan a aparecer unos montones de piedras, similares a 'fites', a nuestro alrededor. Montones que cada vez se hacen mas numerosos, y algunos casi espectaculares, hasta que, para mi, es exagerado el número de ellos. Como si una legión de personas se hubiera dedicado a limpiar de piedras la costa. ¿Qué sentido tiene? No lo sé. En cierto modo me recordaba a la Cruz de Ferro del Camino Francés, que día a día y peregrino a peregrino, como tradición de traer una piedra de su lugar de origen y dejarla allí, ya a la vista de Galicia, han formado una verdadera montaña de piedras a los pies de una cruz (allí estará todavía un canto del tamaño de un puño llevado que cogí en el Torrent de Pareis).
Llegamos casi a la parte mas oriental de la Punta de N'Amer y tenemos a la vista la línea de costa desde Cala Millor hasta la Costa dels Pins. Detras del Cap de Pinar destaca el Cap Vermell, con su color rojizo característico. En este lugar giramos hacia el oeste para subir al hito geodésico de Sa Punta de N'Amer, desde donde vemos El Castell dirigiéndonos hacia el, ya por camino ancho y liso. El Castell es una fortificación que se hizo por el siglo XVI para la defensa del ataque de los piratas. Su buen estado de conservación demuestra que no debió de soportar muchos ataques. La fortificación es de planta cuadrada rodeada por un foso. El acceso al interior se hace por un puente levadizo. Dentro hay una única sala con unas vitrinas a modo de pequeño centro de interpretación del lugar. Una escalera de caracol en una de sus esquinas lleva a otros niveles superiores. Uno, también interior, a modo de altillo y que rodea la sala y en donde se encuentra el mecanismo de elevación del puente, y otro, exterior, sobre el techo de la sala, donde hay un antiguo cañón.
Continuamos la excursión hacia los restos de un talayot que se encuentra no lejos de allí y que debía de hacer las mismas funciones de vigilancia muchos años antes de la construcción del Castell.
Desde allí queda un paseo por camino ancho hasta la playa, a la que llegamos a eso de la una de la tarde. Allí comeremos y los que se animen, podrán darse un chapuzón.
Pero antes, Guillem nos propone el tercer juego. Hemos exteriorizado nuestros sentimientos, hemos pensado defectos de los demás, que podríamos hacer propios, y ahora sería un juego de 'amistad'. No sé si es la palabra exacta, pero ahora no se me ocurre otra. Consiste en expresar a los demas una cualidad agradable de el o lo que ellos son para nosotros. La moraleja de estos juegos podría ser: si tenemos sentimientos agradables hacia los demás, para que vamos a quedarnos con los negativos; demos mas importancia a aquellos. Entre aplausos terminamos este 'juego'. Guillem se despide ya que tiene otros compromisos. Nosotros nos quedamos comiendo a la sombra de unos pinos retorcidos por el aire.
Para finalizar la excursión recorremos el escaso quilómetro que nos separa del coche.
Según los datos del GPS, el recorrido ha sido de unos 9 quilómetros. No está mal para empezar la temporada.
No quiero dejar de animar a todos aquellos que lean estas excursiones, que dejen su opinión a modo de comentario. No hace falta darse de alta como usuario. Simplemente hay que seguir los sencillos pasos que se indican.
Como siempre abajo tenéis los enlaces para las fotos realizadas (cuando Jesús suba las suyas añadiré el enlace) y el mapa del recorrido realizado. Picando en el podéis descargaros la ruta por si la queréis ver o guardar en vuestros ordenadores.
El cielo está cubierto. Parece que que ayudará en la caminata, pero cierto bochorno nos acompañará durante toda la jornada. Por suerte no lloverá.
Terminan de llegar los rezagados y empezamos la excursión. En total somos 25 (incluido Marc, de 5 años, hijo de Martí).
El lugar de reunión es el Poblat Talaiotic de S'Illot. Dicho poblado se remonta aproximadamente al año 1100 a.C. Se abandonó cuando los romanos llegaron a Mallorca, en el año 123. Su población fue de unos 200 habitantes. El poblado estaba situado en el interior de una muralla de unos 120 m formada por grandes bloques verticales. En el centro del recinto había un talayot cuadrangular rodeado por unas 35 cámaras-vivienda. En el subsuelo del talayot se encontró una pequeña cueva con un pequeño lago de agua dulce, lo que puede pensarse en un aprovechamiento del agua de lluvia.
Antes de empezar la excursión, nuestro guía, Guillem Pont, nos sorprende, siempre hay algo novedoso en sus excursiones, y nos propone un juego. Será el primero de tres que haremos durante la excursion. Nos introduce en él explicándonos un poco la vida de aquellas personas que vivían en los talayots. Personas que la evolución había ido transformado de animales a seres capaces de tener sentimientos y que en eso radicaba el hecho de ser o no persona. El juego es una toma de contacto entre nosotros, de forma que nos conozcamos un poco más y dando a conocer nuestros sentimientos a la otra persona. Se puede tomar un poco en broma al principio, pero luego engancha y te sueltas un poco y la participación se hace más activa.
Entre tanto se han hecho casi las 10 cuando emprendemos la marcha, primeramente por el paseo de la playa de Sa Coma, donde aún hay bastante gente, a pesar de lo avanzado de la temporada y del día tan poco soleado, aunque también es verdad que son pocos los que se encuentran dentro del agua.
Al llegar al extremo norte de la playa, hacemos una pequeña parada para otro juego de Guillem. En este caso, nos comenta, se trata más bien de una meditación individual, pensando en cosas de los demás que no nos gustan. No se trata de decirlas, sólo de pensarlas. Y con ellas, intentar eliminarlas de nuestra persona. Los defectos que vemos de los demás son deféctos que los demás pueden ver en nosotros. Nos quedamos con la intriga de qué nos esperará en el siguiente juego y reemprendemos la marcha.
Vamos bordeando el litoral a pocos metros de la línea de costa, a veces por sendero. El terreno es muy irregular, propio de la costa caliza erosionada por los vientos y salpicada por el oleaje de los temporales que desgastan el terreno formando los 'cocós'. De todas formas, pasear en llano, aunque el terreno sea irregular, no es cansado y se hace llevadero. A eso de las once menos cuarto llegamos a un lugar llamado Ses Pedreres, donde antiguamente se extrajo el marés. Espero que alguien me corrija si no es así, pero creo recordar que Guillen indicó que de esta cantera se extrajo material para la iglesia de Son Carrió, entre otros edificios. Aprovechamos para merendar en este sitio donde el trabajo artesanal que en su día hicieron los canteros contrasta con los bloques de hoteles y de apartamentos que se ven a lo lejos.
La parada se prolonga por espacio de media hora. Continuamos la marcha hasta llegar a una cueva al lado del mar. La Cova de ses Crestes (en otros mapas se indica como Cova des Coloms o Cova des Bancalet). También estuvo poblada en época talaiótica. Tiene una entrada a unos 10 m sobre el nivel del mar y otra entrada a unos 3 metros sobre el nivel del mar. Desde el nivel superior desciendes a una sala con un suelo un poco inclinado y girando hacia la derecha un poco (todo ello a gatas y casi, casi a oscuras) sales por un agujero hacia una sala abierta al mar. La cueva también se usó en la época del contrabando y, fiel a Salvador Galmés, Guillem nos cuenta un fragmento de Negrures (1908), donde se hace referencia a esta actividad y que está ambientado en esa zona de Mallorca. Buscando por internet he encontrado este enlace donde podéis leer una reseña de esta obra de Salvador Galmés escrita por Pere Rosselló Bover:
http://books.google.es/books?id=fLVrL07FEv8C&lpg=PA138&ots=jvoyAgMR2y&dq=salvador%20galmes%20negrures&pg=PA138#v=onepage&q=&f=false
Los barcos de turistas pasan a poca distancia y respondemos a los saludos que nos hacen. Seguimos la marcha por la orilla del mar y al poco rato empiezan a aparecer unos montones de piedras, similares a 'fites', a nuestro alrededor. Montones que cada vez se hacen mas numerosos, y algunos casi espectaculares, hasta que, para mi, es exagerado el número de ellos. Como si una legión de personas se hubiera dedicado a limpiar de piedras la costa. ¿Qué sentido tiene? No lo sé. En cierto modo me recordaba a la Cruz de Ferro del Camino Francés, que día a día y peregrino a peregrino, como tradición de traer una piedra de su lugar de origen y dejarla allí, ya a la vista de Galicia, han formado una verdadera montaña de piedras a los pies de una cruz (allí estará todavía un canto del tamaño de un puño llevado que cogí en el Torrent de Pareis).
Llegamos casi a la parte mas oriental de la Punta de N'Amer y tenemos a la vista la línea de costa desde Cala Millor hasta la Costa dels Pins. Detras del Cap de Pinar destaca el Cap Vermell, con su color rojizo característico. En este lugar giramos hacia el oeste para subir al hito geodésico de Sa Punta de N'Amer, desde donde vemos El Castell dirigiéndonos hacia el, ya por camino ancho y liso. El Castell es una fortificación que se hizo por el siglo XVI para la defensa del ataque de los piratas. Su buen estado de conservación demuestra que no debió de soportar muchos ataques. La fortificación es de planta cuadrada rodeada por un foso. El acceso al interior se hace por un puente levadizo. Dentro hay una única sala con unas vitrinas a modo de pequeño centro de interpretación del lugar. Una escalera de caracol en una de sus esquinas lleva a otros niveles superiores. Uno, también interior, a modo de altillo y que rodea la sala y en donde se encuentra el mecanismo de elevación del puente, y otro, exterior, sobre el techo de la sala, donde hay un antiguo cañón.
Continuamos la excursión hacia los restos de un talayot que se encuentra no lejos de allí y que debía de hacer las mismas funciones de vigilancia muchos años antes de la construcción del Castell.
Desde allí queda un paseo por camino ancho hasta la playa, a la que llegamos a eso de la una de la tarde. Allí comeremos y los que se animen, podrán darse un chapuzón.
Pero antes, Guillem nos propone el tercer juego. Hemos exteriorizado nuestros sentimientos, hemos pensado defectos de los demás, que podríamos hacer propios, y ahora sería un juego de 'amistad'. No sé si es la palabra exacta, pero ahora no se me ocurre otra. Consiste en expresar a los demas una cualidad agradable de el o lo que ellos son para nosotros. La moraleja de estos juegos podría ser: si tenemos sentimientos agradables hacia los demás, para que vamos a quedarnos con los negativos; demos mas importancia a aquellos. Entre aplausos terminamos este 'juego'. Guillem se despide ya que tiene otros compromisos. Nosotros nos quedamos comiendo a la sombra de unos pinos retorcidos por el aire.
Para finalizar la excursión recorremos el escaso quilómetro que nos separa del coche.
Según los datos del GPS, el recorrido ha sido de unos 9 quilómetros. No está mal para empezar la temporada.
No quiero dejar de animar a todos aquellos que lean estas excursiones, que dejen su opinión a modo de comentario. No hace falta darse de alta como usuario. Simplemente hay que seguir los sencillos pasos que se indican.
Como siempre abajo tenéis los enlaces para las fotos realizadas (cuando Jesús suba las suyas añadiré el enlace) y el mapa del recorrido realizado. Picando en el podéis descargaros la ruta por si la queréis ver o guardar en vuestros ordenadores.
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| CMP Punta de N'Amer |
sábado 12 de septiembre de 2009
Nueva temporada, nueva excursión: Sa Punta de N'Amer
Empieza una nueva temporada de excursiones de Santueri (la XIX). Una nueva temporada en la que recorreremos y disfrutaremos de nuestra querida Mallorca.
Ya sabéis que el calendario lo tenéis disponible en la página de Santueri (http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/) y que, este año, la sección infantil ha crecido considerablemente en número de excursiones.
Para empezar este año, para este tercer domingo de septiembre (día 20), se ha elegido una excursión sencilla que nos llevará a conocer Sa Punta de N'Amer y alrededores. Será corta y sencilla y además tendremos tiempo para dar algún 'capfico' en la playa. Como guía tendremos a Guillem Pont, buen conocedor de aquellas tierras del Llevant.
El lugar de reunión será el Poblat Talaiòtic de S'Illot, uno de los más interesantes de Mallorca, a las 09:00 de la mañana.
Os esperamos a todos.
Ver S'Illot en un mapa más grande
Ya sabéis que el calendario lo tenéis disponible en la página de Santueri (http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/) y que, este año, la sección infantil ha crecido considerablemente en número de excursiones.
Para empezar este año, para este tercer domingo de septiembre (día 20), se ha elegido una excursión sencilla que nos llevará a conocer Sa Punta de N'Amer y alrededores. Será corta y sencilla y además tendremos tiempo para dar algún 'capfico' en la playa. Como guía tendremos a Guillem Pont, buen conocedor de aquellas tierras del Llevant.
El lugar de reunión será el Poblat Talaiòtic de S'Illot, uno de los más interesantes de Mallorca, a las 09:00 de la mañana.
Os esperamos a todos.
Ver S'Illot en un mapa más grande
domingo 28 de junio de 2009
Torrent de Pareis
Son las 08:00 y ya estamos preparados en la explanada delante del restaurante de Escorca. Somos pocos los que haremos la última excursión de la temporada. Además, unos problemas a última hora han hecho que la persona que tenía que guiarnos no haya podido venir y es Jesús Leal quien se encargará de esa función.
Hacemos una espera de 10 minutos de cortesía, por si viene algún rezagado, antes de mover los coches. Al final somos 13 (mal número si no crece, pienso, pero en seguida me quito esa idea de la cabeza). Mientras bajan (y suben) a (y de) La Calobra, pasará casi una hora. Durante la espera, Miguel nos cuenta el accidente del año pasado cuando haciendo el torrente con Santueri tuvo un desgarro muscular en una pierna y se movilizó el personal de rescate viniendo incluso un helicóptero para sacarle. Yo fuí a esa excursión aunque no estaba con él cuando le ocurrió el accidente ni cuando le sacaron en helicóptero, pero recuerdo las evoluciones de éste en medio del torrente evitando acercarse a las paredes. Miguel dice que lo que más recuerda y le impresionó era el viento y el ruido que hacía el helicóptero y como subió (o le subieron) a el. Por suerte todo es agua pasada y de ningún modo piensa que esta vez va a ocurrir lo mismo.
A las ocho y media el restaurante sigue sin abrir, a pesar de que ya hay personal. Miramos sin disimulo sus idas y venidas, impacientes de tomarnos un café: 'Parece que no quieran ganar 1 euro'. No será hasta eso de las 9 cuando abren la puerta, casi en el mismo momento en que llegan los conductores. Tomamos un café rápido y a las nueve y diez empezamos la bajada, rodeando los terrenos de cultivo hasta encontrar la Penya Foradada, que dejamos a la derecha. Allí es donde el sendero pedregoso y a ratos cubierto de càrritx empieza a bajar haciendo largos zig-zags.
A la media hora de marcha llegamos a un punto donde, mirando de frente a S'Entreforc, y silbando o gritando fuerte, el eco nos responde varias veces. Hace tiempo, una de las veces que fui a hacer el Torrent, pasando noche en S'Entreforc, a esas horas del atardecer que parece que está todo mas en calma, llegué a oír hasta 6 niveles de eco (el sexto se intuía mas que se oía). Y en un libro, no recuerdo cual, leí que se pueden llegar a oír hasta 7.
Terminamos de descender sin ninguna novedad llegando al cauce del Torrent de Lluc. En seguida nos desviamos por el margen izquierdo del torrente pegados a las paredes de la Penya des Burgar. Dejamos a nuestra izquierda unas cuevas donde pasaba la noche en aquellas excursiones de hace años. La segunda vez que pisamos el cauce es casi prácticamente en S'Entreforc. S'Entreforc es el sitio donde se juntan los torrentes del Gorg Blau y de Lluc. Todo lo que se pueda decir de este sitio es poco una vez que estás allí. Uno se siente minúsculo al lado de las impresionantes paredes que te rodean. Paredes casi verticales de más de 200 metros de altura. Todo allí es inmenso, un monumento natural de grandes proporciones. Altas paredes, grandes bloques calizos redondeados por la erosión y desperdigados por el cauce, árboles y arbustos agarrados a las paredes,... y así será hasta el final, cuando desemboquemos en La Calobra.
Paramos unos minutos a merendar a la sombra del espolón de la Serra de ses Farines. No estamos mucho tiempo para evitar que los músculos se enfríen. A nuestra izquierda vemos el final del Torrent del Gorg Blau. Un poco más allá está la salida de Sa Fosca. Para aquellos que vayan por primera vez, merece la pena perder un poco de tiempo visitando esa parte final de la mítica excursión. Notarán el ambiente de semioscuridad donde apenas entra algún rayo de luz en esas horas en las que el sol está mas alto en el cielo y se harán vagamente una idea de lo que hay más adentro (no tengo desgraciadamente la experiencia de esa excursión, por lo que yo también me tengo imaginar cómo es).
Toca reanudar la marcha. Avisamos a unos extranjeros que el camino, aunque pueda parecer extraño, continúa, en subida, por la parte derecha del cauce. No se les ve muy convencidos, pero corrigen su rumbo que inicialmente era ir directo por el cauce (estoy seguro que habrían tardado poco en enterarse de que por ahí no iban bien). Ese sendero que va por la derecha salva una zona del torrente ciertamente complicada, con grandes bloques, y cuando digo grandes quiero decir grandes, grandes, apilados sin orden ni concierto y que conllevan saltos de varios metros imposibles de hacer si no es con cuerda. El sendero salva este tramo, conocido como Sa Llosa, fácilmente. De frente tenemos a media altura de la pared de la derecha la Cova des Soldat Pelut.
Después de Sa Llosa viene la parte 'agitada' del torrente, saltando de piedra en piedra con cuidado de no caer o torcerse algún tobillo. En esta época no hay agua pero las rocas siempre tienen su peligro, sobretodo si están en zonas umbrías ya que pueden conservar un poco de verdet. Y conviene no ir con zapatillas deportivas, ¿verdad Jesús? No solo trabajan las piernas. Los brazos también cumplen su función ayudándote en aquellos puntos algo delicados para no forzar un paso más largo de la cuenta. Después de los tramos de movimiento o agitación llegan los tramos de 'contorsionismo', para salvar pasos más complejos en zonas de bloques que ocupan casi todo el cauce. Entre ellos dejamos el Gorg des Cingles, el Gorg del Capellà, salvamos el Pas del Santueri (verdadero tobogán dirigido hacia un gorg, o poza, que le da un punto de emoción), celebrado por algunos. En algunos echamos mano de una cuerda (gracias Rafel), en otros hay una cuerda fija o un tronco haciendo las veces de escalera, pero todos son relativamente fáciles y siempre hay quien ayuda a los compañeros. Todo ese ejercicio hace que el Torrent de Pareis se parezca más a una clase de gimnasia que a una excursión 'de andar', lo que hace que termines (hablo por mi mismo) con agujetas por todo el cuerpo.
El grupo se estira en tramos sencillos y se agrupa en los pasos complejos y de vez en cuando paramos dos o tres minutos a la sombra de las rocas para descansar y beber un poco.
Más adelante dejamos de nuevo el cauce para subir por la parte izquierda y salvar el Gorg de sa Figuereta. A continuación encontramos la Cova des Romegueral (o de la Campana o de la Pera, por la forma que tiene) en la pared derecha del cauce.
A partir de aquí tenemos el tramo más cerrado del Torrent, que en algunos sitios tiene apenas 8 ó 10 m de anchura. Es la zona conocida como el Salt del Soldat Pelut. El terreno se ha allanado bastante y casi todo el cauce está formado de canto rodado, excepto en algunos sitios donde grandes bloques obstruyen el camino y obligan nuevamente ha hacer uso de nuestras dotes de contorsionismo: Pas de s'Estaló, Pas del Gorg de sa Creu y, el más simpático para mi, el del Grassos, Estrenyiu-vos. De esta forma, sudorosos por el esfuerzo, llegamos a Es Degotís, donde la naturaleza nos obsequia con una refrescante ducha.
A partir de Es Degotís, el cauce se va ensanchando poco a poco. Ya no hay pasos complicados, aunque sí que hay que ir sorteando de un lado al otro del cauce los gorgs que van apareciendo: el Gorg de sa Fonteta por la izquierda y el Gorg Dolç por la derecha.
El torrente se ensancha de forma considerable en un primer momento en el Gorg de sa Ximeneia, cerrándose una vez más en el Estret de s'Hort. Pasado éste, se ensancha espectacularmente antes de volver a cerrarse justo en la desembocadura. A este lugar se le llama S'Olla, y el topónimo es lo suficientemente expresivo por la forma que tiene: redondeada y rodeada de altas paredes. A la izquierda había un huerto (ahora ya no queda nada) alimentado por una fuentecilla a la que nos acercamos antes de terminar la excursión en la desembocadura del torrente. La playa de cantos rodados está llena de gente (normal en esta época) y unos cuantos barcos están fondeados en la pequeña cala. Son las 13:40. Desde S'Entreforc hemos tardado unas 3 horas en recorrer los casi tres kilómetros y medio del Torrent de Pareis.
Por suerte, esta vez no hemos tenido que lamentar accidentes y la hemos podido terminar felizmente. Como dice el refrán: 'Bien está lo que bien acaba'.
Dejo puesta la ruta recorrida aunque el GPS en estos sitios poco tiene que hacer ya que no puede captar la señal de los satélites. Pero al menos viene acompañado de la foto aérea que sirve para ver el terreno recorrido.
Como he comentado al principio, esta es la última excursión de la temporada. El calendario para la que viene ya está preparado y si no está 'colgado' de la página de Santueri ( http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/ ), no tardará en hacerse.
Hasta la temporada que viene.
Hacemos una espera de 10 minutos de cortesía, por si viene algún rezagado, antes de mover los coches. Al final somos 13 (mal número si no crece, pienso, pero en seguida me quito esa idea de la cabeza). Mientras bajan (y suben) a (y de) La Calobra, pasará casi una hora. Durante la espera, Miguel nos cuenta el accidente del año pasado cuando haciendo el torrente con Santueri tuvo un desgarro muscular en una pierna y se movilizó el personal de rescate viniendo incluso un helicóptero para sacarle. Yo fuí a esa excursión aunque no estaba con él cuando le ocurrió el accidente ni cuando le sacaron en helicóptero, pero recuerdo las evoluciones de éste en medio del torrente evitando acercarse a las paredes. Miguel dice que lo que más recuerda y le impresionó era el viento y el ruido que hacía el helicóptero y como subió (o le subieron) a el. Por suerte todo es agua pasada y de ningún modo piensa que esta vez va a ocurrir lo mismo.
A las ocho y media el restaurante sigue sin abrir, a pesar de que ya hay personal. Miramos sin disimulo sus idas y venidas, impacientes de tomarnos un café: 'Parece que no quieran ganar 1 euro'. No será hasta eso de las 9 cuando abren la puerta, casi en el mismo momento en que llegan los conductores. Tomamos un café rápido y a las nueve y diez empezamos la bajada, rodeando los terrenos de cultivo hasta encontrar la Penya Foradada, que dejamos a la derecha. Allí es donde el sendero pedregoso y a ratos cubierto de càrritx empieza a bajar haciendo largos zig-zags.
A la media hora de marcha llegamos a un punto donde, mirando de frente a S'Entreforc, y silbando o gritando fuerte, el eco nos responde varias veces. Hace tiempo, una de las veces que fui a hacer el Torrent, pasando noche en S'Entreforc, a esas horas del atardecer que parece que está todo mas en calma, llegué a oír hasta 6 niveles de eco (el sexto se intuía mas que se oía). Y en un libro, no recuerdo cual, leí que se pueden llegar a oír hasta 7.
Terminamos de descender sin ninguna novedad llegando al cauce del Torrent de Lluc. En seguida nos desviamos por el margen izquierdo del torrente pegados a las paredes de la Penya des Burgar. Dejamos a nuestra izquierda unas cuevas donde pasaba la noche en aquellas excursiones de hace años. La segunda vez que pisamos el cauce es casi prácticamente en S'Entreforc. S'Entreforc es el sitio donde se juntan los torrentes del Gorg Blau y de Lluc. Todo lo que se pueda decir de este sitio es poco una vez que estás allí. Uno se siente minúsculo al lado de las impresionantes paredes que te rodean. Paredes casi verticales de más de 200 metros de altura. Todo allí es inmenso, un monumento natural de grandes proporciones. Altas paredes, grandes bloques calizos redondeados por la erosión y desperdigados por el cauce, árboles y arbustos agarrados a las paredes,... y así será hasta el final, cuando desemboquemos en La Calobra.
Paramos unos minutos a merendar a la sombra del espolón de la Serra de ses Farines. No estamos mucho tiempo para evitar que los músculos se enfríen. A nuestra izquierda vemos el final del Torrent del Gorg Blau. Un poco más allá está la salida de Sa Fosca. Para aquellos que vayan por primera vez, merece la pena perder un poco de tiempo visitando esa parte final de la mítica excursión. Notarán el ambiente de semioscuridad donde apenas entra algún rayo de luz en esas horas en las que el sol está mas alto en el cielo y se harán vagamente una idea de lo que hay más adentro (no tengo desgraciadamente la experiencia de esa excursión, por lo que yo también me tengo imaginar cómo es).
Toca reanudar la marcha. Avisamos a unos extranjeros que el camino, aunque pueda parecer extraño, continúa, en subida, por la parte derecha del cauce. No se les ve muy convencidos, pero corrigen su rumbo que inicialmente era ir directo por el cauce (estoy seguro que habrían tardado poco en enterarse de que por ahí no iban bien). Ese sendero que va por la derecha salva una zona del torrente ciertamente complicada, con grandes bloques, y cuando digo grandes quiero decir grandes, grandes, apilados sin orden ni concierto y que conllevan saltos de varios metros imposibles de hacer si no es con cuerda. El sendero salva este tramo, conocido como Sa Llosa, fácilmente. De frente tenemos a media altura de la pared de la derecha la Cova des Soldat Pelut.
Después de Sa Llosa viene la parte 'agitada' del torrente, saltando de piedra en piedra con cuidado de no caer o torcerse algún tobillo. En esta época no hay agua pero las rocas siempre tienen su peligro, sobretodo si están en zonas umbrías ya que pueden conservar un poco de verdet. Y conviene no ir con zapatillas deportivas, ¿verdad Jesús? No solo trabajan las piernas. Los brazos también cumplen su función ayudándote en aquellos puntos algo delicados para no forzar un paso más largo de la cuenta. Después de los tramos de movimiento o agitación llegan los tramos de 'contorsionismo', para salvar pasos más complejos en zonas de bloques que ocupan casi todo el cauce. Entre ellos dejamos el Gorg des Cingles, el Gorg del Capellà, salvamos el Pas del Santueri (verdadero tobogán dirigido hacia un gorg, o poza, que le da un punto de emoción), celebrado por algunos. En algunos echamos mano de una cuerda (gracias Rafel), en otros hay una cuerda fija o un tronco haciendo las veces de escalera, pero todos son relativamente fáciles y siempre hay quien ayuda a los compañeros. Todo ese ejercicio hace que el Torrent de Pareis se parezca más a una clase de gimnasia que a una excursión 'de andar', lo que hace que termines (hablo por mi mismo) con agujetas por todo el cuerpo.
El grupo se estira en tramos sencillos y se agrupa en los pasos complejos y de vez en cuando paramos dos o tres minutos a la sombra de las rocas para descansar y beber un poco.
Más adelante dejamos de nuevo el cauce para subir por la parte izquierda y salvar el Gorg de sa Figuereta. A continuación encontramos la Cova des Romegueral (o de la Campana o de la Pera, por la forma que tiene) en la pared derecha del cauce.
A partir de aquí tenemos el tramo más cerrado del Torrent, que en algunos sitios tiene apenas 8 ó 10 m de anchura. Es la zona conocida como el Salt del Soldat Pelut. El terreno se ha allanado bastante y casi todo el cauce está formado de canto rodado, excepto en algunos sitios donde grandes bloques obstruyen el camino y obligan nuevamente ha hacer uso de nuestras dotes de contorsionismo: Pas de s'Estaló, Pas del Gorg de sa Creu y, el más simpático para mi, el del Grassos, Estrenyiu-vos. De esta forma, sudorosos por el esfuerzo, llegamos a Es Degotís, donde la naturaleza nos obsequia con una refrescante ducha.
A partir de Es Degotís, el cauce se va ensanchando poco a poco. Ya no hay pasos complicados, aunque sí que hay que ir sorteando de un lado al otro del cauce los gorgs que van apareciendo: el Gorg de sa Fonteta por la izquierda y el Gorg Dolç por la derecha.
El torrente se ensancha de forma considerable en un primer momento en el Gorg de sa Ximeneia, cerrándose una vez más en el Estret de s'Hort. Pasado éste, se ensancha espectacularmente antes de volver a cerrarse justo en la desembocadura. A este lugar se le llama S'Olla, y el topónimo es lo suficientemente expresivo por la forma que tiene: redondeada y rodeada de altas paredes. A la izquierda había un huerto (ahora ya no queda nada) alimentado por una fuentecilla a la que nos acercamos antes de terminar la excursión en la desembocadura del torrente. La playa de cantos rodados está llena de gente (normal en esta época) y unos cuantos barcos están fondeados en la pequeña cala. Son las 13:40. Desde S'Entreforc hemos tardado unas 3 horas en recorrer los casi tres kilómetros y medio del Torrent de Pareis.
Por suerte, esta vez no hemos tenido que lamentar accidentes y la hemos podido terminar felizmente. Como dice el refrán: 'Bien está lo que bien acaba'.
Dejo puesta la ruta recorrida aunque el GPS en estos sitios poco tiene que hacer ya que no puede captar la señal de los satélites. Pero al menos viene acompañado de la foto aérea que sirve para ver el terreno recorrido.
Como he comentado al principio, esta es la última excursión de la temporada. El calendario para la que viene ya está preparado y si no está 'colgado' de la página de Santueri ( http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/ ), no tardará en hacerse.
Hasta la temporada que viene.
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domingo 21 de junio de 2009
Ultima excursión temporada XVIII:Torrent de Pareis
El próximo domingo se cierra el turno de excursiones de esta temporada. Como es costumbre el objetivo es el Torrent de Pareis. También el horario de reunión es una hora antes de lo habitual. Por tanto, a las 08:00 del 28 de junio os esperamos a todos en el restaurante de Escorca. Tenemos que mover coches hasta La Calobra para luego poder subir, por lo que conviene estar puntuales. El guía, la guía en esta ocasión, es Marga Mut.
Confiemos que esta vez pase todo sin novedad.
Es de suponer que hará calor y, aunque es tontería repetirlo, conviene tener agua de sobra, o incluso algo más.
Hasta el domingo.
Ver Escorca en un mapa más grande
Confiemos que esta vez pase todo sin novedad.
Es de suponer que hará calor y, aunque es tontería repetirlo, conviene tener agua de sobra, o incluso algo más.
Hasta el domingo.
Ver Escorca en un mapa más grande
domingo 17 de mayo de 2009
Vuelta a Mallorca: Sant Elm - Coll de Sa Gramola
Esperamos a que lleguen todos los coches en el aparcamiento que hay a la entrada del núcleo de población de Sant Elm. El cielo está despejado y el sol ya empieza a apretar, preludio de lo que vendrá después. Hay que hacer movimiento de coches partiendo los conductores hacia el Coll de Sa Gramola a las 09:15. La ida y vuelta dura 45 minutos y a las 10 empezamos a andar por las calles de Sant Elm que ya tienen animación en los distintos comercios.
Empezamos la excursión 29 personas mas un bebé en mochila (y habría que apuntar que otro casi a punto).
Pateamos primeramente por el casco urbano, por las calles paralelas a la costa. A nuestra izquierda tenemos la isla de Es Pantaleu y unas cuantas barcas y veleros en el canal entre ella y la costa de Sant Elm. Dejamos a la izquierda el rincón de S'Algar que, haciendo honor a su nombre, tiene en su playa acúmulos de 'alga'. Dejamos pronto las casas atrás y seguimos por camino ancho a ratos cementado a ratos no. Es Pantaleu deja de ser protagonista y empieza a destacar la isla de Dragonera, cuya presencia nos acompañará durante prácticamente toda la excursión.
Paramos a merendar a la altura de la Punta Negra. Además de la Dragonera se ve también el islote de Sa Mitjana, una pequeña roca comparada con la imponente Dragonera.
Seguimos, después de merendar, por el camino ancho, aunque en seguida termina y nos desviamos por un sendero a nuestra derecha, en ascenso, marcado con puntos y flechas de color rojo. Dicho sendero pasa por el Pas d'en Grau. El paso no hubiera presentado dificultad de no ser por un pino caido a lo largo del mismo y que obliga a pasar por encima o por debajo del tronco, así como cada uno lo ve más fácil. Tras el paso, el sendero sigue ya sin problemas hasta la torre de la Cala En Basset (también llamada Torre de la Rabassada). Las construcciones las forman la torre propiamente dicha, de planta circular, y unas dependencias junto a esta (de tipo caseta). Algunos suben al piso superior de la torre por una escalera interior en delicado estado de conservación. Un ventanuco orientado hacia el Cap de Llebeix de la Dragonera ilumina un poco la estancia.
Desde la torre realizamos un último ascenso para descender en seguida por un sendero, bastante empinado en ocasiones, hacia la vaguada del torrente de Cala En Basset. Pasamos por una pequeña esplanada con unas piedras formando dos grandes flechas en dirección a la torre. A esta esplanada llega el camino tradicional desde Sant Elm. Nosotros seguimos bajando en dirección este hasta la vaguada antes mencionada. Llegamos a una zona de terrenos cercados, con pistas anchas que comunican una serie de casas. Desde allí también se puede bajar hasta Sant Elm por pista cómoda. Sebas y familia nos dejan en este punto. ¿Y el año que viene, Sebas, cómo te las arreglarás para llevar dos mochilas con los hijos?.
Ahora toca ascender, al principio por pista forestal pasando una barrera y después por sendero que continúa señalizado por puntos y flechas rojas, así como numerosas 'fites'. A nuestro paso aparecen de vez en cuando alguna que otra caseta en ruinas. La subida es fatigosa. Menos mal de la brisa que la hace mas llevadera. El sendero continúa ascendiendo hasta llegar al Collet de la Trapa. La torre de Cala En Basset se hace cada vez mas pequeña. El paisaje continúa dominado por la Dragonera que poco a poco vamos dejando a nuestra espalda. La vista sigue siendo fantástica. Unos escalones en un paso un poco delicado nos deja en el collado desde donde se domina los restos del antiguo monasterio de La Trapa y el entorno que lo rodea.
El Monasterio de La Trapa estuvo habitado por monjes trapenses hasta mediados del siglo XIX y además de las construcciones que actualmente se están reabilitando (capilla, tafona, etc), hay otras obras de ingeniería asociadas al entorno como son las 'marjades' y los sistemas de captación de agua.
Dedicamos unos minutos a la visita de los alrededores y a acercarnos al mirador sobre la costa antes de empezar a ascender por la Vall de Sant Josep. En la primera curva cerrada, dejamos la pista para coches y tomamos un sendero que sale a la izquierda de la pista. La subida no es muy pronunciada al principio, pero el último tramo se empina bastante. Menos mal que el mirador de Josep Sastre, situado sobre el Morro d'en Fabioler, lugar indicado para comer, está cerca.
La parada para comer es breve, poco mas de media hora. A la reanudación, nos despedimos de la Dragonera y enfilamos el camino en dirección a Ses Bases. Enfrente de nosotros tenemos buena parte de la costa norte de Mallorca y el S'Esclop destaca por su cercanía sobre el resto de montañas. Una vez en Ses Basses, el terreno se suaviza y prácticamente será un contínuo descenso por pista ancha hasta el final de la excursión. En el camino hay que destacar la presencia de un macho cabrío de impresionante cornamenta y que mira fijamente nuestros movimientos. El animal, con sus barbas y cornamenta, impone y su estampa sobre unas rocas en actitud dominadora lo hace si cabe todavía mas impresionante. A las tres y media, aproximadamente, llegamos al Coll de Sa Gramola, donde tenemos los coches, terminando la excursión.
El año que viene habrá solo una etapa de la vuelta a Mallorca y ya nos avaza Jaume que no será el tercer miércoles del mes de enero, ya que coincide con las fiestas de Sant Antoni, si no que será el cuarto. Pero antes tenemos el Torrent de Pareis para finalizar esta temporada y otras excursiones en los meses finales del año.
Empezamos la excursión 29 personas mas un bebé en mochila (y habría que apuntar que otro casi a punto).
Pateamos primeramente por el casco urbano, por las calles paralelas a la costa. A nuestra izquierda tenemos la isla de Es Pantaleu y unas cuantas barcas y veleros en el canal entre ella y la costa de Sant Elm. Dejamos a la izquierda el rincón de S'Algar que, haciendo honor a su nombre, tiene en su playa acúmulos de 'alga'. Dejamos pronto las casas atrás y seguimos por camino ancho a ratos cementado a ratos no. Es Pantaleu deja de ser protagonista y empieza a destacar la isla de Dragonera, cuya presencia nos acompañará durante prácticamente toda la excursión.
Paramos a merendar a la altura de la Punta Negra. Además de la Dragonera se ve también el islote de Sa Mitjana, una pequeña roca comparada con la imponente Dragonera.
Seguimos, después de merendar, por el camino ancho, aunque en seguida termina y nos desviamos por un sendero a nuestra derecha, en ascenso, marcado con puntos y flechas de color rojo. Dicho sendero pasa por el Pas d'en Grau. El paso no hubiera presentado dificultad de no ser por un pino caido a lo largo del mismo y que obliga a pasar por encima o por debajo del tronco, así como cada uno lo ve más fácil. Tras el paso, el sendero sigue ya sin problemas hasta la torre de la Cala En Basset (también llamada Torre de la Rabassada). Las construcciones las forman la torre propiamente dicha, de planta circular, y unas dependencias junto a esta (de tipo caseta). Algunos suben al piso superior de la torre por una escalera interior en delicado estado de conservación. Un ventanuco orientado hacia el Cap de Llebeix de la Dragonera ilumina un poco la estancia.
Desde la torre realizamos un último ascenso para descender en seguida por un sendero, bastante empinado en ocasiones, hacia la vaguada del torrente de Cala En Basset. Pasamos por una pequeña esplanada con unas piedras formando dos grandes flechas en dirección a la torre. A esta esplanada llega el camino tradicional desde Sant Elm. Nosotros seguimos bajando en dirección este hasta la vaguada antes mencionada. Llegamos a una zona de terrenos cercados, con pistas anchas que comunican una serie de casas. Desde allí también se puede bajar hasta Sant Elm por pista cómoda. Sebas y familia nos dejan en este punto. ¿Y el año que viene, Sebas, cómo te las arreglarás para llevar dos mochilas con los hijos?.
Ahora toca ascender, al principio por pista forestal pasando una barrera y después por sendero que continúa señalizado por puntos y flechas rojas, así como numerosas 'fites'. A nuestro paso aparecen de vez en cuando alguna que otra caseta en ruinas. La subida es fatigosa. Menos mal de la brisa que la hace mas llevadera. El sendero continúa ascendiendo hasta llegar al Collet de la Trapa. La torre de Cala En Basset se hace cada vez mas pequeña. El paisaje continúa dominado por la Dragonera que poco a poco vamos dejando a nuestra espalda. La vista sigue siendo fantástica. Unos escalones en un paso un poco delicado nos deja en el collado desde donde se domina los restos del antiguo monasterio de La Trapa y el entorno que lo rodea.
El Monasterio de La Trapa estuvo habitado por monjes trapenses hasta mediados del siglo XIX y además de las construcciones que actualmente se están reabilitando (capilla, tafona, etc), hay otras obras de ingeniería asociadas al entorno como son las 'marjades' y los sistemas de captación de agua.
Dedicamos unos minutos a la visita de los alrededores y a acercarnos al mirador sobre la costa antes de empezar a ascender por la Vall de Sant Josep. En la primera curva cerrada, dejamos la pista para coches y tomamos un sendero que sale a la izquierda de la pista. La subida no es muy pronunciada al principio, pero el último tramo se empina bastante. Menos mal que el mirador de Josep Sastre, situado sobre el Morro d'en Fabioler, lugar indicado para comer, está cerca.
La parada para comer es breve, poco mas de media hora. A la reanudación, nos despedimos de la Dragonera y enfilamos el camino en dirección a Ses Bases. Enfrente de nosotros tenemos buena parte de la costa norte de Mallorca y el S'Esclop destaca por su cercanía sobre el resto de montañas. Una vez en Ses Basses, el terreno se suaviza y prácticamente será un contínuo descenso por pista ancha hasta el final de la excursión. En el camino hay que destacar la presencia de un macho cabrío de impresionante cornamenta y que mira fijamente nuestros movimientos. El animal, con sus barbas y cornamenta, impone y su estampa sobre unas rocas en actitud dominadora lo hace si cabe todavía mas impresionante. A las tres y media, aproximadamente, llegamos al Coll de Sa Gramola, donde tenemos los coches, terminando la excursión.
El año que viene habrá solo una etapa de la vuelta a Mallorca y ya nos avaza Jaume que no será el tercer miércoles del mes de enero, ya que coincide con las fiestas de Sant Antoni, si no que será el cuarto. Pero antes tenemos el Torrent de Pareis para finalizar esta temporada y otras excursiones en los meses finales del año.
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lunes 11 de mayo de 2009
Próxima excursión: Vuelta a Mallorca (Sant Elm-La Trapa-Coll de Sa Gramola)
El próximo domingo, 17 de mayo, se realizará una nueva excursión correspondiente a la Vuelta a Mallorca (la tercera este año). Nuestro compañero Jaume Salom, guía de las excursiones de este proyecto, se ha tenido que emplear a fondo esta temporada. Con esta serán 7 las etapas realizadas.
La dificultad estimada es de 2,5 sobre 4.
El punto de reunión es la playa de Sant Elm a la hora habitual de las 09:00. Tened en cuenta que habrá que mover coches hasta el punto de destino por lo que conviene que seamos puntuales.
Estos últimos días han sido bastante calurosos y no se esperan cambios para entonces. Tenedlo presente a la hora de preparar el avituallamiento líquido.
Os esperamos a todos. Hasta el domingo.
Ver Sant Elm en un mapa más grande
La dificultad estimada es de 2,5 sobre 4.
El punto de reunión es la playa de Sant Elm a la hora habitual de las 09:00. Tened en cuenta que habrá que mover coches hasta el punto de destino por lo que conviene que seamos puntuales.
Estos últimos días han sido bastante calurosos y no se esperan cambios para entonces. Tenedlo presente a la hora de preparar el avituallamiento líquido.
Os esperamos a todos. Hasta el domingo.
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