domingo 11 de marzo de 2012

Próxima excursión: Clots de l'Infern - Cova de sa Campana

El domingo que viene haremos una excursión que el año pasado no pudimos hacer por culpa del mal tiempo. El lugar de reunión será en el aparcamiento del 'Nudo de la Corbata' a la hora habitual de las 09:00. Pasaremos por Es Castellot, Clots del l'Infern, Cova de sa Campana y Torre des Bosc. Habrá que hacer movimiento de coches ya que acabaremos la excursión en La Calobra.
Jesús volverá a guiar al grupo y esperemos que el tiempo acompañe mejor que el año pasado. El recorrido es duro, pero pensad que es todo cuesta abajo. Hasta el domingo.


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domingo 19 de febrero de 2012

Puig de Massanella: nieve y aplazado

El día amanecía con buen tiempo. Apenas se veían nubes por Palma. Sin embargo las predicciones hablaban de un cambio hacia el mediodía. En esas condiciones nos reunimos 19 valientes para hacer un recorrido exigente por las montañas cercanas a Lluc. El lugar de reunión es la Font Coberta del Monasterio. A las 9:00 estamos ya a punto pero dejamos pasar unos minutos por si llegaba algún rezagado.
La idea de la excursión era subir hacia el Galileu por 'Ses Voltes' siguiendo el GR. Después también por el GR ir hacia el Coll del Telègraf (con la intención de subir al Galileu) y de ahí al Coll des Prat. Allí bajar un poco en dirección a la Font des Prat para desviarnos enseguida hacia el Coll de n'Argentó. Subida y bajada al cercano pero apenas conocido Puig de ses Bassetes y por fin subir al Massanella por la arista SW. Concluiríamos la excursión bajando por la Font de s'Avenc. Todo un reto que por desgracia no pudo realizarse en su totalidad, aunque la verdad, el recorrido no estuvo nada mal ya que la nieve que encontramos nos hizo disfrutar de otra forma.
Empezamos la subida exigente hacia la urbanización de Son Macip y ses Voltes des Galileu. Ya en el aparcamiento de Lluc se veían montones de nieve acumulada por la limpieza del mismo. A medida que ascendíamos se veía cada vez mas nieve por los alrededores. Hay que cruzar la carretera y paramos un momento para agruparnos. A los que vamos por delante nos llega la noticia de que dos compañeros lo han dejado. Ana tenía problemas y se tenía que retirar y Juan se ha ido con ella.
Aún tardaremos un rato en parar para merendar (lo haremos después de la fuerte subida que nos espera hasta llegar a las cases de Neu del Galileu). Así que no paramos mas que un momento y reanudamos la marcha por el GR. El sendero está perfectamente indicado y no hay pérdida posible y tras pasar un portillo se convierte en camino de carro. Cada vez hay más nieve invadiendo en ocasiones el ancho camino. Nos cansaremos de ella, bueno... la verdad es que no.
Llegamos al primero de los pozos de nieve. Esta excursión me encanta por las numerosas construcciones relacionadas con la nieve que se encuentran. Hace muchos años cuando no había neveras ni fábricas de hielo se construían pozos donde acumular la nieve que caía en el invierno para que, convertida en hielo, bajarla hacia las ciudades o hacia donde hiciera falta.
En esos momentos la nieve cubre todo el suelo e incluso algunas ramas de los árboles. Empezamos la subida por el rehabilitado Camí de Nevaters de ses Voltes des Galileu. Hay bastante gente que sube por el mismo camino que nosotros con la idea de subir hacia el Galileu. El camino escalonado asciende inmisericorde y las vistas son cada vez más fantásticas sobre el Clot d'Aubarca y la montañas del Puig Roig y Puig Tomir (este último también con bastante nieve). El ascenso requiere de alguna que otra parada bien para descansar bien para admirar el paisaje. Acabado el zig-zag una amplia revuelta nos deja al calor del sol y al altiplano de las Cases de Neu des Galileu. Unos pocos minutos mas y llegamos a las recientemente reconstruidas casas y pozo de nieve. Aprovechamos para descansar y merendar. A lo lejos hacia el norte se ven unas negras nubes que no presagian nada bueno. De momento disfrutamos del sol y del campo nevado que nos rodea.
Tras el descanso retrocedemos un poco hasta encontrar el desvío que conduce hacia el Coll des Telègraf y el Coll des Prat. No hay rastro del sendero por ningún lado. Sin embargo, no hay problema en perderse. Lo único que hay que hacer es seguir por donde otros excursionistas han pasado antes y cuyas huellas están bien reflejadas en la nieve. Hay que procurar pisar por donde la nieve esté más dura sin salirse de las huellas. Allí donde la nieve está virgen se corre el riesgo, nunca desagradable, de hundirse hasta la cintura como bien pudimos comprobar. El sendero tradicional es mas suave que lo que hacemos, ya que vamos casi en línea recta, sin zigzaguear como hubiera sido normal y así, en poco tiempo, llegamos al pequeño collado que desciende a la vaguada del Torrent de Comafreda. A nuestra izquierda queda el Puig d'en Galileu. El tiempo ha cambiado. Ya no hace sol y se está encapotando bastante. La idea que teníamos de subir al Galileu la descartamos. Aunque en 15-20 minutos (en condiciones óptimas se puede subir y bajar al pico) preferimos seguir adelante aprovechando la 'bonanza'. Hacemos un corto descenso para, en seguida y tras vadear el Torrent de Comafreda, volver a remontar hacia el Coll des Telègraf. Empieza a chispear y tenemos que cubrirnos con chubasqueros o capas de agua. Pasamos al lado de las casas de nieve que hay cerca del collado y llegamos al mismo. Empeoran las condiciones. Ya no solo es la fina lluvia que cae (no muy molesta la verdad, aunque incómoda), sino también la niebla que va cayendo y que impide ver unas decenas de metros mas allá. Los acantilados del Massanella apenas se ven. Decidimos seguir adelante hacia el Coll des Prat.
La rampa que nos separa del Coll des Prat es mas corta pero más empinada y la lluvia y la niebla la hacen un poco mas dura. Pero nadie se queja. De todas formas, la decisión creo que la tenemos clara y al llegar al collado decidimos, creo que acertadamente, dejar para otro año la ascensión. Todos parecen de acuerdo y la excursión, y lo que nos queda de recorrido, ha merecido la pena. De no haber sido por la niebla es posible que lo hubiéramos intentado. Habríamos ido hacia el Coll de n'Arbona para ascender al altiplano del Massanella por el espolón SW. Pero como dicen: 'Hay más días que longanizas' y el año que viene, por estas mismas fechas (¿verdad Tomeu?) haremos un segundo intento.
Aprovechamos la escapatoria del Camí de Comafreda por el que descenderemos (algunos irán directamente ladera nevada abajo). A medida que bajamos las condiciones cambian. Ya no llueve y la niebla se ha quedado arriba, en la cumbre, donde sigue haciendo mal tiempo. El descenso, sin fatigas, y el buen tiempo, nublado pero sin lluvia, hace que afloren las ganas de disfrutar de la nieve y bien sea tirando bolas o dejándose deslizar por las laderas utilizando cualquier cosa como trineo, nos lo pasamos en grande durante el descenso, hasta llegar al bosque, donde en un recodo del camino, pasada la Font de sa Teula aprovechamos para comer.
El último tramo es muy llevadero, todo en ligera bajada por camino ancho, pasando al lado de la Font de s'Hort de Comafreda y casi en la carretera por la Font des Guix. El último tramo lo hacemos por asfalto. Martí se queda en la gasolinera, dice que la rodilla le molesta. Nosotros seguimos por un ramal de la urbanización de Es Guix y llegamos en poco tiempo al aparcamiento.
Para el año que viene lo volvemos a intentar. Estoy seguro de que Biel estará contento de que haya sido así, ya que tenía muchas ganas de subir y no pudo venir a la excursión. Aunque se ha perdido una salida que sin haber ascendido a ningún pico era bastante exigente, superando un desnivel considerable y andando más de 16 kilómetros en unas condiciones a las que no estamos muy acostumbrados. El año que viene nos espera el Massanella de nuevo, ojalá en mejores condiciones.

De CMP Vuelta al Galileu

CMP Vuelta al Galileu



domingo 12 de febrero de 2012

Próxima excursión: Massanella (y algo más)

El domingo que viene, tercer domingo de més, haremos la excursión mensual de Santueri. Este mes toca el Puig de Massanella (aunque también se intentará subir los picos de Galileu y Bassetes).
El lugar de reunión es la Font Cuberta de Lluc, a la hora habitual de las 09:00.
Esta vez me toca a mi guiar al grupo.
Con las últimas nevadas que han caido, es posible que encontremos nieve en algún rincón. Esperemos que la que encontremos no afecte a nuestro recorrido. De todas formas será un poco durilla.
Os esperamos.

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domingo 15 de enero de 2012

Talaia des Cap Vermell - Cova des Cingles

La primera excursión del año no iba a ser muy larga pero la habían catalogado como dura, por lo que algo debía de tener. La zona a recorrer era por la parte sur de Capdepera (Puig Negre y Cap Vermell). A las 9 ya estamos casi todos reunidos cerca de la playa de La Font de sa Cala, que en esa época del año está desierta y si no fuera por algún mobiliario urbano (duchas, papeleras, etc.) tendría una imagen bucólica.
Nos hemos reunido 22 personas (incluida una niña). Nos tenemos que desplazar un poco con los coches para ir hasta el punto de salida, en una de las calles de la urbanización de la Cala Provençal, un poco más hacia el sur. Tomeu Garau será nuestro guía hoy. A las 9:20 empezamos a caminar en dirección oeste por la calle de la urbanización, hasta llegar a un camino de tierra que se adentra en el pinar en la misma dirección. El camino es ancho y transcurre entre los pinos primero y por terreno despejado después. A nuestra izquierda tenemos las laderas del Puig Negre, que será la mayor elevación que subiremos. Frente a nosotros las Penyes Jerònies que dejaremos a la derecha.
Seguimos por el llamado Camí de sa Cala hasta llegar a una especie de cruce. Hacia la derecha iríamos hacia la Font de sa Cala, de frente hacia las antiguas casas de Cas Garriguer de s'Heretat. Nosotros iremos hacia la izquierda, hacia el sur, por un sendero ya mas estrecho y que va ascendiendo una vaguada, dejando, como hemos dicho, las Penyes Jerònies a la derecha, llegando hasta un collado desde donde se ve Canyamel, sus playas, su torrente y su campo de golf (parece que hoy en día todas las calas, además de su urbanización, tienen que tener su campo de golf). Si bajáramos por la otra ladera llegaríamos a la carretera de acceso a Canyamel. Nosotros giramos hacia el este para emprender la subida hacia el Puig Negre. De momento el sendero ha estado en todo momento definido. A partir de ahora ya no hay sendero, al menos no tan visible, pero sí que hay fitas que marcan aquí y allá la subida. Pero lo que realmente marca son las espinas de una gatova (Genista lucida) que nos dejan marcados piernas y brazos a pesar de los pantalones o el jersey. A todos menos a Biel, fiel a su costumbre de llevar pantalón corto, que dice que no le pican. ¿Será verdad?
Llegamos a un collado que separa dos cimas. Ascenderemos a la de la derecha, más alta. Por suerte el arbusto espinoso (que además de ser molesto es endémico de Mallorca) ya no es tan abundante. Ya no hay incluso tanta vegetación y casi todo lo que hay es carrizo. Del otro lado del collado bajaríamos hacia Cala Procençal. Giramos un poco hacia la derecha para terminar de subir el Puig Negre, con un último tramo más pedregoso. Son las diez y media más o menos y aprovechamos para merendar y disfrutar del paisaje.
Al reanudar la marcha una media hora después se me olvida poner el GPS en marcha por lo que esta parte de la excursión no quedará registrada. La bajada la hacemos en dirección sureste. Tenemos de frente la torre de vigilancia de la Talaia Vella o de s'Heretat. A pesar de no haber un sendero definido hay fitas que nos marcan el camino además de tener una buena referencia en la torre. La bajada es algo pronunciada pero buena de hacer. Al final vamos 'cresteando' siempre en el mismo sentido hasta tener casi encima la torre. Ahí es donde arranco de nuevo el GPS al darme cuenta de que no lo tenía puesto en marcha. La subida se hace por el lado contrario, por el sur, al que llegamos. Por el lado norte es bastante escarpado. Rodeamos las peñas por la derecha, siguiendo también unos puntos azules que han aparecido y que marcan un sendero bastante definido que será el que nos conduzca hasta la torre. La Torre de la Talaia Vella o de s'Heretat está en bastante mal estado. La parte del muro donde está el acceso a la torre está caído y un puntal evita que haya mas desprendimientos y mas degradación de la misma. Evidentemente la subida es un peligro, aunque en vista de su estado dudo que a alguien se le ocurra subir. Cerca de la torre hay una garita, bastante mas moderna, y que servía para hacer también vigilancia aunque de otro tipo ya que se trataba evitar el contrabando que había en esta zona. Un poco ladera abajo una caseta, ahora en ruinas, debía de hacer las funciones de cuartel de carabineros.
Continuamos el recorrido un cuarto de hora después (a las doce y diez) por el mismo sendero que hemos utilizado para subir pero continuando en la misma dirección, sureste, en dirección al hito geodésico de s'Heretat o Talaia Vella. Después de la bajada hay una especie de altiplano y allí nos desviamos a la izquierda, noreste, por una ladera de lapiaz con carrizo. El terreno hace que el andar se haga dificultoso por tener que ir saltando de roca en roca evitando tropezar o enredarse con el carrizo. Así y todo alguno de nosotros no puede evitar una caída que por suerte no tuvo mayores consecuencias a pesar de haber sangre de por medio. Por este motivo, por lo incómodo de este tramo, la excursión la calificaron como 'dura'.
Poco a poco vamos llegando todos hasta la orilla del mar. Hemos hecho esta bajada para visitar una cueva que hay en esta zona: la Cova des Cingles (o de Na Mitjana como indican en otros sitios). Nos agrupamos en una pequeña cala donde dejaremos las mochilas y algunos de nosotros esperarán al resto pues no visitarán la cueva. Para ir hasta ella hay que ir siguiendo la costa hacia el norte manteniendo la altura sobre el mar. A unos 100 metros de donde nos hemos reunido antes, en un muy pequeño anfiteatro formado por las rocas, está la entrada a la cueva, en un agujero en el suelo en la base de la pared. Cerca del agujero se ven restos de anclajes oxidados que indican que en su día la entrada estuvo cerrada. Una vez pasada esa entrada, hay que recorrer a gatas una pequeña sala de techo bajo hasta llegar a otro agujero sobre la cavidad principal de la cueva. Hay una altura de unos 5 o 6 metros que podemos salvar gracias a una escalera de aluminio de varios tramos atados con cuerdas y sujeto todo el conjunto a una columna cercana.
Unas velas puestas por aquí y por allá iluminan el interior. Aprovecho para decir que el uso de velas para iluminar cuevas parece que se está poniendo de moda, pero por desgracia lo único que hacemos es destruir en pocos años lo que la naturaleza ha tardado miles o millones de años en formar. Una linterna basta y sobra para poder disfrutar del espectáculo que se nos abre a nuestros ojos. Una serie de estalactitas con un ensanchamiento en forma de globo en su extremo cuelgan del techo aquí y allá. Un pequeño lago con fondo arenoso en medio de la cavidad, con una pequeña playa también de arena (como dice Tomeu, un buen sitio para poner la toalla en la playa sin que te quemes por el sol). Otra estalactita con forma de cortina agrupada colgando sobre el lago a modo de lámpara. Gruesas columnas parecen separar unas salas de otras. Si bien no es muy amplia, es fácil estar mucho tiempo contemplando todos y cada uno de los recovecos que tiene, incluyendo una pequeña ventana al mar a través de una fisura entre las rocas. Tomeu también nos ha contado que hace unos años vinieron a recoger muestras de unas gambas que hay en el lago, algunas de las cuales podemos ver en su oscuro, ahora alterado por nuestras linternas, deambular. Son bastante grandes, unos 5 o 6 cm, y en sus idas y venidas se atreven a acercarse casi a nuestra mano metida en el agua. He buscado intentando descubrir si corresponde a alguna especie en particular endémica de esta cavidad o si por el contrario es bastante corriente, pero no he encontrado nada que me lo indique. Terminamos la visita y nos juntamos con los que habían quedado en la pequeña cala esperando y aprovechamos también para comer. Lo que queda de excursión no es mucho.
Son cerca de las tres de la tarde. Después de casi dos horas, entre la visita y la comida, emprendemos de nuevo la marcha. Nos toca subir por la vaguada que tenemos a nuestra espalda (mirando hacia el mar) desviándonos un poco hacia la derecha. Hay hitos que nos indican la dirección a seguir. Al llegar a un pequeño collado, encontramos un sendero bien definido señalado con puntos azules. Es un nuevo acceso hacia la torre de vigilancia. Nosotros lo tomamos en bajada por la otra ladera del collado (dirección noroeste). Pasamos al lado de una sitja bastante grande y cruzamos el cauce seco de un torrente. El sendero se hace mas ancho, casi camino, y se allana, pasando junto a un gran forn de calç (de los mayores que he visto). Poco antes de las tres y media llegamos al lugar donde hemos dejado los coches cerrando el circuito.
Ha sido un recorrido corto, alrededor de 8 kilómetros (más o menos, y teniendo en cuenta que un trecho no lo pude capturar con el GPS), pero exigente, y aderezado con la visita a la cueva, que le añade un punto de misterio. La cueva, las cuevas en general, siempre son espectaculares y por si solas compensan con su belleza el esfuerzo dedicado en la excursión.

De CMP Talaia des Cap Vermell - Cova des Cingles

CMP Talaia des Cap Vermell - Cova des Cingles

sábado 7 de enero de 2012

Próxima excursión: Puig Negre - Cova des Cingle - Cala Provençals (Capdepera)

Para el domingo que viene, a las puertas de Sant Antoni se hará la excursión planificada del tercer domingo del mes. Esta vez iremos por Capdepera: Puig Negre y Talaia des Cap Vermell. También visitaremos la Cova des Cingle por lo que traed linternas.
El lugar de reunión es la playa de la Font de sa Cala a las 9 de la mañana, hora habitual.
El guía será Tomeu Garau. Os esperamos


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domingo 18 de diciembre de 2011

Alaró - Castell d'Alaró - Orient - Alaró

Empezamos la excursión a las 9:15, después de haber dejado el tiempo de cortesía para que pudieran llegar los rezagados y, aprovechando que el bar del campo de fútbol está abierto, tomar un cafetito matutino (ojalá siempre pudiera ser así). Somos 15 los que formamos el grupo al principio. Callejeamos un poco en dirección al centro de la población para desviarnos a la derecha por el Carrer des Pontarró. Después se llamará Carrer de Solleric y es el que se dirige a ese llogaret y dando la vuelta al Puig d'Alaró pasa por Orient y se dirige a Bunyola. Pero no es ese nuestro recorrido. Nosotros buscamos un desvío que nos separe de esa carretera y nos deje en la que sube hacia el castillo, por la subida tradicional que se puede hacer en vehículo. El primer intento no sale bien, pues la calle está cortada, así que lo hacemos en la siguiente, hacia la izquierda, y al final está la carretera buscada. Por ella iniciamos las primeras rampas de ascenso al castillo. Rampas que hacen alargar y estirar el grupo. El camino es cómodo, pero las subidas son las subidas. La mañana es soleada pero no es calurosa y esas rampas hacen que empiece a sobrar algo de ropa.
Llegamos a una zona de sucesivos zig-zags y en seguida a un portillo al lado de una gran roca caída desde la montaña hará no se sabe cuantos años. Allí un indicador del GR nos hace desviar por un sendero a la izquierda para ahorrarnos algunas vueltas de la carretera.
En lo alto vemos las viejas murallas y torreones al borde del acantilado del Castillo de Alaró, uno de los castillos roqueros de Mallorca cuyos orígenes se remontan más atrás de la época de dominación musulmana.
Seguimos ascendiendo hasta llegar cerca de la posesión y restaurante de Es Verger. Entonces nos desviamos hacia la derecha por un sendero señalizado, realmente es el antiguo sendero que subía desde Alaró, que nos acercará al pie de los acantilados. Entramos ya en el dominio del encinar y es un poco difícil encontrar un sitio bien soleado para merendar. Paramos a las 10:45 con el bosque a la espalda y frente al Comellar de Es Verger.
Una media hora después reanudamos la marcha. El sendero se acerca en un primer momento a los acantilados pero gira continuando el ascenso de forma suave entre el bosque de encinas. Tras unos zig-zags que hacen subir rápidamente dejamos a la izquierda el sendero que conduce hacia la zona de aparcamiento del Pla del Pouet. El sendero tiene un letrero que indica que hay desprendimientos y recomiendan no pasar. Mal asunto, pues es por allí por donde continuaremos después de visitar el castillo y la capilla.
Seguimos subiendo. El sendero se pega al acantilado como queriendo indicar que ya queda poco, y a la vista está, para llegar a la puerta de entrada al castillo. Este último tramo está muy cuidado, empedrado y escalonado. La torre del homenaje asoma entre los árboles. A nuestra izquierda el vacío. Atravesamos la antemuralla y tras un corto ascenso por el camino empedrado con un giro a la derecha, llegamos a la torre del homenaje (o del Constipador). Tras ella el terreno se allana considerablemente. Estamos dentro del recinto del castillo y en pocos minutos llegamos a la capilla. Pero antes, hacia la izquierda, un balcón natural nos descubre una maravillosa panorámica de la sierra de Tramuntana, eso sí un poco entre nubes, pero maravillosa al fin y al cabo.
A las 11:45 llegamos a la capilla, en una amplia explanada. Tras un atrio se llega a la puerta de entrada en cuyo interior hay una imagen de la Mare de Déu del Refugi. En otra parte de la explanada, al lado de la capilla está la antigua hospedería, que hoy también se emplea como refugio de montaña de la Ruta de la Pedra en Sec (GR-221). Además de las vistas sobre el Pla de Mallorca que se ven desde la capilla también se tienen vistas sobre la Serra de Tramuntana, y el valle de Orient y Solleric similares a las vistas desde el balcón natural anterior.
Descansamos unos minutos mientras visitamos la capilla y preguntamos en la hospedería si hay algún impedimento en bajar por el camino hacia la explanada del aparcamiento. Nos dice que está un poco mal pero tampoco dice que no se pueda pasar con un poco de cuidado. Biel nos deja junto con una amiga suya. Por eso decía al inicio que éramos 15 ‘al principio’. Tiene un compromiso en el pueblo y no puede acabar la excursión, pero nos veremos en el pueblo cuando terminemos la misma.
Iniciamos el descenso, unos 20 minutos después, volviendo sobre nuestros pasos hasta llegar al desvío hacia el aparcamiento que indica que hay desprendimientos. El punto conflictivo está en l'Estret, un paso entre unas rocas y que salva un pequeño torrente. El agua de las últimas lluvias ha debilitado la base desprendiéndose parte del paramento que sostiene el camino. Unos pocos minutos nos separan de la explanada del Pla del Pouet donde unos coches están aparcados. La carretera de bajada para los coches va hacia el sur, pero nosotros tomamos un sendero de herradura hacia el norte en una bajada un poco empinada entre el bosque de encinas. Casi abajo del valle entramos en terrenos de cultivo y olivar. El sendero se allana considerablemente mientras nos acercamos a la carretera justo después de pasar por la Font d'en Tries.
Vamos por la carretera en dirección a Orient alrededor de unos 500 metros y nos desviamos hacia la izquierda (sur), por el sendero que conduce al Pas de s'Escaleta, a la izquierda de una canal de recogida de agua. A la derecha tenemos el Puig de Can Llenderina, por cuyas laderas hemos descendido del castillo, y a la izquierda la Talaia de Cals Reis. A medio camino del paso nos desviamos hacia el noroeste, bajando nuevamente hacia la carretera. Algún claro entre las encinas nos permite divisar el pueblo de Orient.
Bordeamos unos terrenos de olivar y frutales y empezamos un ascenso entre encinas y de tanto en tanto echamos mano del mapa para confirmar el recorrido, lo que da lugar a situaciones un poco divertidas. Culminamos el ascenso, no será el último, en el Pas de s'Estaló por camino de carro. El paso es una grieta entre rocas en la ladera oeste de la Talaia de Cals Reis (entre esta montaña y Es Castellot) y permitía la comunicación entre Orient y Coanegra. Son las dos de la tarde y aprovechamos para hacer la parada para la comida durante la cual vemos las andanzas y habilidades de algunas cabras en los peñascos cercanos.
Tras la comida (no nos enredamos mucho, apenas media hora, ya que unas nubes parecen querer acercarse con malas intenciones) ascendemos un poco hasta un collado a la izquierda de la Mola de Lluc. Se ven flechas azules que marcan el sendero. Tras pasar una sitja, y luego otra, dejamos a la derecha un sendero que conduce a Coanegra y Els Freu. Pasado el collado llaneamos llegando a los terrenos de Es Rafal. Allí nos despistamos un poco antes de llegar a las casas y volvemos a echar mano de los mapas que nos conducen a la ruta correcta. Dejamos atrás las casas de Es Rafal, alguna de cuyas dependencias están en estado ruinoso, y rodeando por la izquierda el Penyal de sa Bastida (al este de Es Rafal) iniciamos un descenso muy empinado que hace quejarse a nuestras rodillas. Además el camino está cementado por lo que el terreno no amortigua nuestros pasos incrementando las molestias. Son unos 300 metros de desnivel en unos 2 kilómetros, hasta las casas de Ses Artigues. Pero antes, entre el Penyal de sa Bastida y Sa Mola, en una piedra desnuda a la orilla del camino vemos unos fósiles de Ammonites. Dos o tres muestran claramente la morfología en espiral similar a un caracol. Un animal similar que existe en la actualidad sería el Nautilus (una especie de calamar con concha). Se ven otros restos que podrían ser trozos de ellos, con la ornamentación de las suturas más o menos aparentes. Como ya comentamos entonces eran animales que colonizaron los mares durante unos 300 millones de años (desde el Devónico hasta el Cretácico). Estos fósiles nos indican que estas tierras que estamos pisando estuvieron hace un montón de años sumergidas y que la caliza que las forman son material sedimentario compactado de infinidad de animales y microorganismos que posteriormente salió a la superficie.
Después de este retroceso en el tiempo continuamos la bajada hacia Alaró. La pendiente sigue siendo muy empinada, hasta la llegada a las casas y Font de ses Artigues. Desde allí una bajada suave nos acerca hasta el pueblo, terminando en un bar de la plaza del mismo a eso de las 16:15. Tras la cerveza, refresco, café, etc. de rigor, nos despedimos y felicitamos las próximas fiestas de Navidad y Año Nuevo que se acercan.
Según el GPS han sido poco más de 20 kilómetros, con muy buen tiempo y con maravillosas vistas durante todo el recorrido y su migaja de cultura en el último tramo.
Desde aquí aprovecho, en nombre del Estol Santueri, para felicitaros la Navidad y que el Año Nuevo esté lleno de buenas excursiones. MOLT D'ANYS.
De CMP Alaró - Castell d'Alaró - Orient - Alaró
CMP Alaró - Castell d'Alaró - Orient - Alaró

domingo 11 de diciembre de 2011

Próxima excursión: Alaró-Castell Alaró-Orient-Alaró

Para el domingo que viene realizamos la última salida de este año. Iremos por la zona entre Alaró y Orient. El grupo lo guiará nuestra compañera Eva Serra.
El punto de reunión es el campo de fútbol de Alaró (a la entrada del pueblo) a las 9 de la mañana.
Se prevee una excursión sencillita con pocas dificultades. Esperemos tener un buen día para acabar bien este año de excursiones.


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