martes, 15 de mayo de 2012

Próxima excursión: Etapa vuelta a Mallorca

El domingo que viene, día 22, haremos la excursión de este mes. Será una de las etapas de la vuelta a Mallorca que prepara Jaume. Por cuestiones logísticas la realizaremos en sentido inverso a como la hemos estado haciendo hasta ahora.
El lugar de reunión es la primera rotonda después de la salida del túnel de Sóller al Puerto de Sóller, a la hora de siempre, las 9 de la mañana. Desde allí nos llevarán en autocar hasta la Calobra que será donde empezaremos realmente la excursión. Traed dinero para pagar el autocar (unos 10 euros por persona, más o menos).
Será una excursión larga, así que venid bien preparados.
Os esperamos.


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domingo, 15 de abril de 2012

Pas de s'Ermità

Nos reunimos en las cercanías del campo de fútbol de Valldemossa. El tiempo es desapacible, con algún que otro chubasco que cae mientras esperamos. A lo lejos vemos que parece que quiere despejar, lo que hace que no decaiga el ánimo ni las ganas de empezar a caminar. A las 9:10 nos ponemos en marcha, acercándonos con los coches hasta la explanada-aparcamiento de la cercana Ermita de la Trinitat. Somos pocos (12 personas) por lo que decidimos dejar allí mismo los coches en vez de dejarlos en la carretera, ahorrándonos 20 minutos de camino.
En la ermita nos sorprende lo bien cuidado que está el huerto por parte de los monjes que aún permanecen en ella, a uno de los cuales vemos salir en un paseo matutino.
Jesús nos dice que la propuesta inicial de la excursión se ha visto alterada por las malas condiciones del camino en el Pas de sa Paella, por lo que variaremos el recorrido subiendo por el Estret de Son Gallard y bajando por el Pas de s'Ermità. Además el paso es bastante aéreo y tal como está el tiempo no conviene arriesgarse. El de s'Ermità también lo es, pero ya hablaremos de el en su momento. La excursión será un poco más larga pero menos complicada.
Con la mochila a la espalda empezamos la marcha en dirección noreste por un estrecho senderillo que nace al lado de un portillo de la explanada. Son las diez menos veinte y nuestro primer objetivo es la cueva del Beato Ramón Llull y la merienda.
Al poco de empezar a andar dejamos un sendero a la derecha por el que, según nos indica Jesús, bajaremos por la tarde cerrando el circuito. Un poco más adelante dejamos una pequeña cueva (Cova Busquera, veo en un libro que tengo) también a la derecha. Enseguida llegamos a Ses Ermites Velles. Lo único que queda medianamente bien conservado es la pared que delimita el recinto, quebrada en el punto donde la atraviesa el sendero así como en otros pocos lugares. Dentro, el encinar ha ocupado casi todo el espacio que en su día estaría ocupado por huertos y por construcciones de las que apenas se adivina su utilidad de antaño. Sólo un pozo con el brocal atravesado por unos troncos es fácilmente reconocible.
Retornamos al sendero y continuamos más o menos en la misma dirección siempre bajo la protección del encinar junto con madroños y algún pino. Por la cima de la Talaia Vella la niebla se agarra a la montaña. Pasamos por un ranxo de carboneros donde aún queda uno de los pocos hornos de pan cuya cubierta aún permanece casi intacta. A nuestra izquierda dejamos un mirador con unos bancos dispuestos en óvalo. Un madroño ha crecido en medio de la explanada entre los bancos. Apenas hay vistas pues los árboles han crecido tapándolas.
Seguimos el sendero hasta llegar a un coll de tords dispuesto a bastante altura del suelo. Allí giramos a la izquierda en dirección norte llegando hasta otro coll de tords con una cruz de madera a su lado. Rodeando este puesto de caza por la derecha y descendiendo un poco por el otro lado está la entrada a la Cova del Beat Ramon Llull. Es de pequeñas dimensiones y al fondo hay una pequeña lápida con la Virgen y el niño y el beato, arrodillado, a su derecha.
Son las diez y media y aprovechamos para merendar y disfrutar un poco del paisaje que nos rodea, especialmente al pie de la montaña, y de la costa de Valldemossa: las casas de Son Marroig, Son Gallard y La Foradada. La excursión está discurriendo casi toda ella bajo los árboles y apenas podemos ver lo que nos rodea. Más adelante será la niebla la que nos impedirá ver nada.
No nos demoramos mucho en la merienda, apenas veinte minutos. Hay que aprovechar lo que se pueda la bonanza que tenemos. Sigue estando nublado, pero no llueve y eso es bueno. Reanudamos la marcha regresando al elevado coll de tords retomando el sendero girando a la izquierda dirección este. Nos dirigimos al Estret de son Gallard al que ascenderemos por una vaguada que no podemos ver ya que el Morro de s'Eco nos la tapa. Nos encontramos con una alambrada que seguimos dejándola a la derecha hasta atravesarla por un portillo metálico. Empieza la subida propiamente dicha que la realizaremos con calma parando de vez en cuando para coger aliento. Una de las paradas la hacemos en un mirador casi al pie de los acantilados del Morro de s'Eco. Desde ahí vemos la vaguada por la que ascenderemos y arriba la niebla que sigue pegada a la cima de la montaña.
Nos queda la parte mas dura de la subida hasta llegar al Estret, luego se suaviza un poco con largos zig-zags para tomar definitivamente dirección suroeste hacia el Coll de Son Gallard. Entramos en la niebla y si antes los árboles no nos dejaban ver nada ahora la niebla no nos deja ver nada de nada. Nuestras siluetas se recortan en la niebla del collado mientras esperamos a agruparnos. Allí también nos cruzamos con otro grupo de excursionistas.
Desde aquí, de frente a nuestra llegada llegaríamos al Pla des Pouet, pero nosotros nos desviamos hacia la derecha en dirección a la Talaia Vella y la caseta-refugio de s'Arxiduc, donde nos llevamos la sorpresa de verla reconstruida. Al igual que otras construcciones de la sierra, como el cuartel de carabineros o la casa de nieve del Galileo, también a esta la ha tocado de lo cual me alegro. Después de haberla visto varias veces tan descuidada es grato ver estas actuaciones. Lo único que queda ahora es saber quien lleva el control de ella (por poderla aprovechar en un momento dado en que te pille una tormenta).
Seguimos adelante y continúa la niebla que casi moja tanto como una lluvia ligera. Son las doce y diez y empezamos el descenso y acercamiento hacia el punto mas complicado de la excursión: el Pas de s'Ermità (o de s'Ermitans). Seguimos el sendero pero a los 3 minutos a la altura de una fita bastante grande hay que desviarse a la derecha bajando por la ladera. Hay una fita con una piedra y pintura verde 'fofi' que marca el sendero por el que vamos bajando la ladera en continuos zig-zags. A medida que perdemos altura la pendiente se hace mas empinada. Hay que estar muy atento a las fitas y no perderlas para poder atinar el paso al que llegamos a las doce y media.
El paso está habilitado con una cuerda en su primer trecho (de unos veinte metros) y con una cadena en el tramo final (de otros 20 metros también aproximadamente). Es una rampa de piedra bastante lisa sin apenas grietas donde poner los pies y estrecha, con la pared a la derecha y el vacío a la izquierda. El último trozo es el más complicado técnicamente. Jesús se adelanta y acondiciona el tramo de cadena con una cuerda doble que ha traído y que es más cómoda para agarrarse que la cadena. Desde la parte alta solo se ve el tramo de cuerda, por el que uno a uno vamos bajando y desaparecen a la vista de los otros cuando entran en el de cadena-cuerda. Éste, incrementa además su complejidad al estar el terreno mojado y los sucesivos pasos de cada uno de nosotros lo van haciendo más deslizable. Tampoco hay escalones naturales, por mucho que Jesús me quisiera hacer creer, o si los había yo no los encontraba, así que cada uno baja como buenamente puede y por suerte no pasa ninguna desgracia salvo algún que otro arañazo en las manos. Entre unas cosas y otras hemos tardado casi tres cuartos de hora en solventar el compromiso, reanudando la marcha después de comentar las impresiones. Continuamos el descenso y a la una y media paramos en un pequeño claro a descansar y comer.
A las dos emprendemos la marcha. Al final de la comida ha caído un poco de granizo (luego en Valldemossa vimos que allí cayó bastante mas). Nos queda un descenso más o menos suave (en algún momento se empina un poco, sin embargo) en dirección oeste siguiendo las fitas y puntos de pintura verde fluorescente (aunque muchos de ellos están puestos en el sentido de subida). La niebla ha quedado atrás y podemos ver la costa norte destacando la punta de La Foradada. Un cuarto de hora después llegamos a la encrucijada para ir al Pas de s'Ermità (de donde venimos) o al Pas de la Paella. Unas pintadas en rojo en las rocas indican la dirección a seguir para cada uno de ellos. Nosotros seguimos hacia el oeste girando poco después hacia el norte y un cuarto de hora mas tarde llegamos al sendero que recorrimos por la mañana en dirección a Ses Ermites Velles desde la Ermita de la Trinitat a la que llegamos a las tres menos cuarto.
El recorrido ha sido fantástico. No ya por las vistas que no hemos tenido, si no por el entorno, siempre rodeado de encinar al que la niebla le daba un aire misterioso. Y además aderezado con ese puntito de dificultad que le ha dado el Pas de s'Ermità en el que cada uno ha puesto toda la habilidad que tenía para superarlo. Un recorrido no muy duro ni muy largo, unos 9 kilómetros, pero exigente en ocasiones y que hemos disfrutado de verdad.

De CMP Pas de s'Ermità

CMP Pas de s'Ermità


lunes, 9 de abril de 2012

Próxima excursión: Valldemossa-Pas de sa Paella y Pas de l'Ermità

El próximo domingo hay excursión. Aprovecharemos para rebajar esas 'panades' y 'crespells' y demás manjares que hemos comido estos días.
La salida será por Valldemossa, en la zona de sa Talaia Vella, ermita de la Trinitat y pasos de la Paella y de l'Ermità. El guía será Jesús y esperemos que no nos lleve por sitios tan escarpados como la del mes pasado, aunque la previsión es que sea durilla.
El lugar de reunión es el campo de fútbol de Valldemossa, cerca del cementerio, a las 9:00 de la mañana.
Hasta el domingo.


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domingo, 18 de marzo de 2012

Del Nudo de la Corbata a La Calobra

A las nueve de la mañana nos hemos reunido 22 personas para realizar la excusión de este domingo. Estamos en el chiringuito del Nudo de la Corbata (carretera de acceso a La Calobra) y el día es magnífico y las previsiones son de que continúe así hasta la noche.
La excursión empieza en el Nudo de la Corbata y terminará en La Calobra. Tenemos que mover por tanto unos cuantos coches para dejarlos en el aparcamiento de la Calobra. Nos ponemos al volante y hacemos la operación para en seguida ponernos en marcha. Son las diez menos cuarto cuando, guiados por Jesús, empezamos a andar por la carretera (en dirección a Lluc) para, enseguida (apenas han sido 50 metros), desviarnos a la derecha ya campo a través. Apenas hay trazas de sendero, aunque hay fitas y puntos y flechas rojas indicando la dirección a seguir. Vamos en dirección al mas cercano de Es Castellot (el otro está detrás y no se ve) que dejaremos a nuestra izquierda mientras lo rodeamos, a ratos con pequeñas escaladas, llegando a las cercanías de una 'pared de partió' en el collado que separa los dos Castellots. Mientras tanto una pareja de buitres vuela sobre nosotros en busca de la térmica que les haga ganar altura.
Al llegar a la pared, giramos a la derecha y la cruzamos empezando un descenso hacia una de las dos explanadas cubiertas de vegetación que tenemos en frente, hacia el norte. Vamos hacia la que está más a la izquierda, la mas amplia. Estas explanadas por las que pasamos reciben el nombre geológico de dolinas. Son depresiones en el terreno en forma de embudo y llenas de tierra. En algún lugar de esa depresión tiene un sumidero por donde desagua el exceso de agua de lluvia. El microclima que se crea en estos pequeños entornos junto con el tipo de sustrato hace que favorezca un determinado tipo de vegetación dominada principalmente por el bruc (erica arborea) o brezo blanco, hermano del más conocido ciprell, de flor rosa.
Nos vamos acercando lentamente. Todo el terreno por el que discurre la excursión es muy incómodo de andar. Si no es el carrizo, son las ramas de los arbustos o las grietas de las piedras que nos hacen andar con pasos discontinuos obligando incluso a hacer uso de las manos. Llegamos a esa primera dolina y la recorremos de sur a norte. En un pequeño despiste me desvío del 'sendero' (la verdad es que no hay un sendero bien definido) y localizo uno de los sumideros de la depresión, un agujero oculto entre el carrizo. Después de cruzar la dolina salimos de ella girando un poco a la izquierda ascendiendo por la ladera. Poco después hacemos la parada para merendar.
Veinte minutos mas tarde (son las once y media) reanudamos la marcha en dirección NNW bajando por una canal estrecha y llena de brezo. Los ramilletes de flores blancas destacan en el extremo de las ramas cubiertas de sus pequeñas acículas verde oscuras. Los arbustos nos superan en altura. A cada lado, las paredes de las rocas con aristas afiladas producto de la erosión por el agua nos cierran el paso.
La bajada por la canal nos lleva a otra pequeña depresión, ésta con brezos especialmente altos (de 3 metros o más de altura). Salimos a un pequeño balcón desde el que dominamos la mole majestuosa del Puig Roig, con el pequeño, en comparación, cuartel de carabineros en su base. Mas abajo se intuye la grieta del Torrent de Pareis. Por el lado contrario se ve la vaguada aún con nieve de la Coma Fosca y el Puig Mayor. Todo el terreno que nos rodea es igual de inhóspito, pero no por ello deja de ser fascinante.
Seguimos bajando por la canal y alcanzamos otra dolina un poco más grande que la anterior (aunque no tanto como la primera de todas) con un gran pino que se agarra a las rocas de forma increíble. La salida de la dolina es un poco complicada pues tenemos que hacer uso de manos y pies trepando por las rocas en pequeña escalada. Un poco más arriba y llegamos a otro balcón natural esta vez sobre la costa de Tramuntana. De frente tenemos el Morro de Sa Vaca. A sus pies la desembocadura del Torrent de Pareis, con una perspectiva a vista de pájaro para mi totalmente novedosa. Desde la arista en la que nos encontramos desciende la ladera hacia el Torrente del que no vemos mas que la parte final, como he dicho. Nos quedamos un rato observando y disfrutando del paisaje que nos rodea.
Continuamos siguiendo la arista hacia el oeste. Son casi las doce y media y aún queda un buen trecho hasta la parada prevista para comer, en la Torre des Bosc que ya se ve aunque muy camuflada por las montañas que la rodean. La caminata por la arista es fatigosa. Además de lo incómodo de caminar por este terreno de lapiaz hay que sumar pequeñas y no tan pequeñas trepadas por las rocas. El paisaje que tenemos alrededor es absolutamente desolador con rocas afiladas como cuchillos debido a la erosión del agua dejando muy poco terreno para que brezos y carrizos crezcan. Casi todo es roca pelada. Un paisaje inhóspito visitado únicamente por algún grupo excursionista como hoy nosotros. No conviene despistarse de las marcas y fitas que hay indicando el camino ya que la salida de esta comarca podría resultar enormemente dificultosa por no decir peligrosa. Terminamos de crestear y antes de empezar la bajada hacia la carretera, nos asomamos a otro balcón desde donde, además de todo lo visto anteriormente, se intuye un poco la entrada a la Cova de sa Campana. En este último tramo hemos vuelto a ir nuevamente en dirección NNW. Desde ese balcón giramos otra vez hacia el Oeste en bajada para, tras atravesar una franja de pinar, llegar a la carretera de la Calobra.
Aprovechamos para agruparnos para a continuación caminar por la carretera, en bajada, durante unos 300 metros para salir de ella, salvando el quitamiedos, por la derecha en un lugar donde hay un resto de un antiguo camino (quizás era el antiguo camino de acceso a La Calobra). Ahora no hay marcas definidas, pero sí que hay fitas de piedra que nos marcan un sendero que se dirige hacia el norte. Aun queda un trecho hasta llegar a la torre y el grupo se estira cada vez mas, siendo necesario parar de vez en cuando para reagruparnos. Se nota que las fuerzas empiezan a faltar (al menos a mí sí que me faltan). Media hora después de dejar la carretera y pasar por un estrecho collado llegamos a la Torre des Bosc o de Sa Calobra. Son las tres de la tarde.
La torre está en un evidente estado de ruina. No hay cubierta y una parte de los muros se ha desmoronado por el paso del tiempo y la escasez de cuidados. Pero desde allí se divisa un bello paisaje del Torrent de Pareis y el Morro de sa Vaca, así como las calas de La Calobra y de la desembocadura del torrente. El mar es de un azul transparente y está prácticamente en calma. Incluso tenemos la suerte de ver las evoluciones de un delfín que nada cerca de la costa. Hacemos la parada para comer y descansar después de la caminata que hemos dado.
Para variar se me olvida encender el GPS una vez reanudamos la marcha (unos tres cuartos de hora después) y no me acuerdo hasta que hemos empezado la bajada hacia La Calobra. Previamente hemos salido de la torre por el mismo camino que hemos hecho para llegar a ella, pasando por ese estrecho collado y girando a la derecha por una ladera de carrizo. En línea recta serían unos 200 o 250 metros desde la torre hasta donde nos desviamos a la derecha. Encontramos restos de camino empedrado, más o menos conservados. Es el antiguo camino de acceso o Camí Vell de La Calobra. El camino hace unos zig-zags y tras atravesar un pinar llegamos al aparcamiento de La Calobra a las cuatro y media dando por concluida la excursión.
La dureza del camino, el inhóspito terreno, su soledad pero también la belleza de los paisajes hacen que la excursión tenga que ser conocida y admirada al menos una vez por aquellos amantes del montañismo y senderismo. No ha sido muy larga, según el GPS unos 8 ó 9 kilómetros (teniendo en cuenta el tramo que no estuvo conectado), pero muy intensa y emocionante en algunos pasos.

De CMP Nudo de la Corbata - La Calobra

CMP Nudo de la Corbata - La Calobra

domingo, 11 de marzo de 2012

Próxima excursión: Clots de l'Infern - Cova de sa Campana

El domingo que viene haremos una excursión que el año pasado no pudimos hacer por culpa del mal tiempo. El lugar de reunión será en el aparcamiento del 'Nudo de la Corbata' a la hora habitual de las 09:00. Pasaremos por Es Castellot, Clots del l'Infern, Cova de sa Campana y Torre des Bosc. Habrá que hacer movimiento de coches ya que acabaremos la excursión en La Calobra.
Jesús volverá a guiar al grupo y esperemos que el tiempo acompañe mejor que el año pasado. El recorrido es duro, pero pensad que es todo cuesta abajo. Hasta el domingo.


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domingo, 19 de febrero de 2012

Puig de Massanella: nieve y aplazado

El día amanecía con buen tiempo. Apenas se veían nubes por Palma. Sin embargo las predicciones hablaban de un cambio hacia el mediodía. En esas condiciones nos reunimos 19 valientes para hacer un recorrido exigente por las montañas cercanas a Lluc. El lugar de reunión es la Font Coberta del Monasterio. A las 9:00 estamos ya a punto pero dejamos pasar unos minutos por si llegaba algún rezagado.
La idea de la excursión era subir hacia el Galileu por 'Ses Voltes' siguiendo el GR. Después también por el GR ir hacia el Coll del Telègraf (con la intención de subir al Galileu) y de ahí al Coll des Prat. Allí bajar un poco en dirección a la Font des Prat para desviarnos enseguida hacia el Coll de n'Argentó. Subida y bajada al cercano pero apenas conocido Puig de ses Bassetes y por fin subir al Massanella por la arista SW. Concluiríamos la excursión bajando por la Font de s'Avenc. Todo un reto que por desgracia no pudo realizarse en su totalidad, aunque la verdad, el recorrido no estuvo nada mal ya que la nieve que encontramos nos hizo disfrutar de otra forma.
Empezamos la subida exigente hacia la urbanización de Son Macip y ses Voltes des Galileu. Ya en el aparcamiento de Lluc se veían montones de nieve acumulada por la limpieza del mismo. A medida que ascendíamos se veía cada vez mas nieve por los alrededores. Hay que cruzar la carretera y paramos un momento para agruparnos. A los que vamos por delante nos llega la noticia de que dos compañeros lo han dejado. Ana tenía problemas y se tenía que retirar y Juan se ha ido con ella.
Aún tardaremos un rato en parar para merendar (lo haremos después de la fuerte subida que nos espera hasta llegar a las cases de Neu del Galileu). Así que no paramos mas que un momento y reanudamos la marcha por el GR. El sendero está perfectamente indicado y no hay pérdida posible y tras pasar un portillo se convierte en camino de carro. Cada vez hay más nieve invadiendo en ocasiones el ancho camino. Nos cansaremos de ella, bueno... la verdad es que no.
Llegamos al primero de los pozos de nieve. Esta excursión me encanta por las numerosas construcciones relacionadas con la nieve que se encuentran. Hace muchos años cuando no había neveras ni fábricas de hielo se construían pozos donde acumular la nieve que caía en el invierno para que, convertida en hielo, bajarla hacia las ciudades o hacia donde hiciera falta.
En esos momentos la nieve cubre todo el suelo e incluso algunas ramas de los árboles. Empezamos la subida por el rehabilitado Camí de Nevaters de ses Voltes des Galileu. Hay bastante gente que sube por el mismo camino que nosotros con la idea de subir hacia el Galileu. El camino escalonado asciende inmisericorde y las vistas son cada vez más fantásticas sobre el Clot d'Aubarca y la montañas del Puig Roig y Puig Tomir (este último también con bastante nieve). El ascenso requiere de alguna que otra parada bien para descansar bien para admirar el paisaje. Acabado el zig-zag una amplia revuelta nos deja al calor del sol y al altiplano de las Cases de Neu des Galileu. Unos pocos minutos mas y llegamos a las recientemente reconstruidas casas y pozo de nieve. Aprovechamos para descansar y merendar. A lo lejos hacia el norte se ven unas negras nubes que no presagian nada bueno. De momento disfrutamos del sol y del campo nevado que nos rodea.
Tras el descanso retrocedemos un poco hasta encontrar el desvío que conduce hacia el Coll des Telègraf y el Coll des Prat. No hay rastro del sendero por ningún lado. Sin embargo, no hay problema en perderse. Lo único que hay que hacer es seguir por donde otros excursionistas han pasado antes y cuyas huellas están bien reflejadas en la nieve. Hay que procurar pisar por donde la nieve esté más dura sin salirse de las huellas. Allí donde la nieve está virgen se corre el riesgo, nunca desagradable, de hundirse hasta la cintura como bien pudimos comprobar. El sendero tradicional es mas suave que lo que hacemos, ya que vamos casi en línea recta, sin zigzaguear como hubiera sido normal y así, en poco tiempo, llegamos al pequeño collado que desciende a la vaguada del Torrent de Comafreda. A nuestra izquierda queda el Puig d'en Galileu. El tiempo ha cambiado. Ya no hace sol y se está encapotando bastante. La idea que teníamos de subir al Galileu la descartamos. Aunque en 15-20 minutos (en condiciones óptimas se puede subir y bajar al pico) preferimos seguir adelante aprovechando la 'bonanza'. Hacemos un corto descenso para, en seguida y tras vadear el Torrent de Comafreda, volver a remontar hacia el Coll des Telègraf. Empieza a chispear y tenemos que cubrirnos con chubasqueros o capas de agua. Pasamos al lado de las casas de nieve que hay cerca del collado y llegamos al mismo. Empeoran las condiciones. Ya no solo es la fina lluvia que cae (no muy molesta la verdad, aunque incómoda), sino también la niebla que va cayendo y que impide ver unas decenas de metros mas allá. Los acantilados del Massanella apenas se ven. Decidimos seguir adelante hacia el Coll des Prat.
La rampa que nos separa del Coll des Prat es mas corta pero más empinada y la lluvia y la niebla la hacen un poco mas dura. Pero nadie se queja. De todas formas, la decisión creo que la tenemos clara y al llegar al collado decidimos, creo que acertadamente, dejar para otro año la ascensión. Todos parecen de acuerdo y la excursión, y lo que nos queda de recorrido, ha merecido la pena. De no haber sido por la niebla es posible que lo hubiéramos intentado. Habríamos ido hacia el Coll de n'Arbona para ascender al altiplano del Massanella por el espolón SW. Pero como dicen: 'Hay más días que longanizas' y el año que viene, por estas mismas fechas (¿verdad Tomeu?) haremos un segundo intento.
Aprovechamos la escapatoria del Camí de Comafreda por el que descenderemos (algunos irán directamente ladera nevada abajo). A medida que bajamos las condiciones cambian. Ya no llueve y la niebla se ha quedado arriba, en la cumbre, donde sigue haciendo mal tiempo. El descenso, sin fatigas, y el buen tiempo, nublado pero sin lluvia, hace que afloren las ganas de disfrutar de la nieve y bien sea tirando bolas o dejándose deslizar por las laderas utilizando cualquier cosa como trineo, nos lo pasamos en grande durante el descenso, hasta llegar al bosque, donde en un recodo del camino, pasada la Font de sa Teula aprovechamos para comer.
El último tramo es muy llevadero, todo en ligera bajada por camino ancho, pasando al lado de la Font de s'Hort de Comafreda y casi en la carretera por la Font des Guix. El último tramo lo hacemos por asfalto. Martí se queda en la gasolinera, dice que la rodilla le molesta. Nosotros seguimos por un ramal de la urbanización de Es Guix y llegamos en poco tiempo al aparcamiento.
Para el año que viene lo volvemos a intentar. Estoy seguro de que Biel estará contento de que haya sido así, ya que tenía muchas ganas de subir y no pudo venir a la excursión. Aunque se ha perdido una salida que sin haber ascendido a ningún pico era bastante exigente, superando un desnivel considerable y andando más de 16 kilómetros en unas condiciones a las que no estamos muy acostumbrados. El año que viene nos espera el Massanella de nuevo, ojalá en mejores condiciones.

De CMP Vuelta al Galileu

CMP Vuelta al Galileu



domingo, 12 de febrero de 2012

Próxima excursión: Massanella (y algo más)

El domingo que viene, tercer domingo de més, haremos la excursión mensual de Santueri. Este mes toca el Puig de Massanella (aunque también se intentará subir los picos de Galileu y Bassetes).
El lugar de reunión es la Font Cuberta de Lluc, a la hora habitual de las 09:00.
Esta vez me toca a mi guiar al grupo.
Con las últimas nevadas que han caido, es posible que encontremos nieve en algún rincón. Esperemos que la que encontremos no afecte a nuestro recorrido. De todas formas será un poco durilla.
Os esperamos.

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