domingo, 21 de abril de 2013

Cambio de planes: Cuculla de Fartàritx

Por el título de la entrada ya se nota que algo ha pasado. La idea era hacer el Pas des Pescadors pero al final cambiamos de destino. El día ya empezó mal desde el principio. Llegamos un poco pronto y no había nadie todavía, así que dimos una vuelta por Cala Sant Viçent con la intención de tomar un café (era yo quien tenía ganas) pero no encontramos nada abierto. Mal empieza el día. Como tampoco era cuestión de estar dando vueltas, volvimos al lugar de reunión donde ya habían llegado algunos cuantos. Al poco rato llegan los hermanos del que tenía que ser nuestro guía. Nos dicen que por desgracia está enfermo y no va a poder acompañarnos. Nos indican también que como no conocen muy bien el lugar donde teníamos que ir y por evitar también problemas de paso (íbamos a pasar muy cerca de 'territorio comanche') proponen cambiar la ruta e ir a la Cuculla de Fartàritx. Deliberamos un poco entre todos mirando pros y contras y al final decidimos seguir la propuesta por lo que retomamos los coches y nos dirigimos hacia Pollença y hacia la subida tradicional de la Cuculla por la arista noroeste.
Recuerdo la primera excursión que hice con Santueri fue una que se tenía que ir al Castell del Rei pero que no pudimos hacer tampoco y al final fuimos también a la Cuculla de Fartàritx. Parece que esta zona está gafada.
Hay sitio de sobra para aparcar al lado del Torrent de la Vall d'en Marc y a las nueve y media empezamos a caminar los 25 que nos hemos juntado. Hoy ha querido venir con nosotros un norteamericano, que está estudiando en la isla, con unas curiosas botas/zapatos/guantes con dedos. También quiero mencionar a compañeros del grupo Mitja Horeta Tres Quarts con los que últimamente estamos hermanados; nosotros vamos a sus excursiones, ellos vienen a las nuestras y siempre tan amigos.
Llegamos a Can Huguet y empieza la subida por un camino empedrado, en ocasiones muy bien conservado, que en dirección suroeste sube de forma suave aunque sin dar mucha tregua. Era uno de los caminos tradicionales de acceso a los altozanos de Fartàritx. No hemos andado diez minutos y ya empiezan los coros de 'tengo hambre', 'cuando llegamos' y 'falta mucho', así que apenas media hora después de haber arrancado paramos a merendar al lado mismo del camino. Hemos hecho casi la mitad de la subida sin darnos cuenta.
Retomamos la marcha tras la merienda a eso de las once y, a paso tranquilo y haciendo fotos, me quedo rezagado y en esas que veo a Jesús que baja cual triatleta a todo correr con la mochila a cuestas. Le pregunto qué pasa y al pasar por mi lado adivino a oir no sé qué de GPS. Así que ya entiendo; se lo ha debido dejar olvidado en donde hemos merendado. Alcanzo a los otros que han quedado esperando un poco mas arriba y ahí esperamos todos el desenlace. No parece que haya mucho tránsito por la zona por lo que es fácil que lo encuentre donde lo dejó. Y así fue. Unos diez o quince minutos más tarde le vemos aparecer por el camino. Lo ha encontrado pero se ha pegado una buena paliza de bajada y subida y no precisamente a ritmo tranquilo. Nos queda poco para llegar a las casas de Fartàritx Gran a las que llegamos a eso de las once y veinte y aprovechamos a curiosear un poco por los alrededores. Me llama mucho la atención un antiguo rodillo de trillar que está a lado de la era y que gracias a su peso ha evitado seguramente su expolio. Estoy seguro que más de uno le gustaría tener cosas así para decorar su jardín.
Nos hacemos la foto de grupo en la era y seguimos adelante pasando junto a la Font de Fartàritx que dejamos a la derecha. Vamos en dirección al Pas des Frare con una subida algo durilla. La vez pasada hicimos la excursión al revés, bajando por donde ahora subimos. Es una subida algo empinada pero no difícil. Solo en un punto, en lo que es el paso propiamente dicho, estás cerca del acantilado pero sin ningún riesgo. Con un último zig-zag alcanzamos un collado superando el paso. Ahora queda una subida suave por una ladera de carritx hasta la cima que tenemos al noroeste. Una piedra cae en el pie de una compañera lo que hará que vaya renqueando el resto del día y por otra parte a otro ya le faltan un poco las fuerzas. Pensemos que una vez lleguemos a la cima el resto será todo bajada.
Desde la cima a la que llegamos a las doce y media las vistas son fantásticas. No es que no las hayamos tenido durante todo el camino, pero aquí tienes menos obstáculos y puedes deleitarte mirando en todas direcciones. Hacia el noroeste, toda la parte del Puig Roig, Puig Caragoler, Coll Ciuró y Puig de ses Moles. Algo mas hacia el norte, toda la zona de Mortitx y Ariant con el macizo de Ternelles. Mas hacia el noreste, la Serra de Cornavaques, donde teníamos que haber ido, con el Castell del Rei a su izquierda. A nuestros pies todo el valle por el que va la carretera de Lluc a Pollença. Volviendo al oeste tenemos toda la mole del Puig de Ca y el Tomir. Pollença, las bahías de Pollença y Alcudia, la Península de Llevant, el Pla, etc., todo se divisa desde la cima. El día no está muy claro y nos impide ver otras islas como hemos tenido ocasión de disfrutar otras veces. Estamos un buen rato en la cima pero hay que bajar y lo haremos por el Pas de s'All (otros le dicen el 'Pas de s'ay' porque cuando estás en el y ves su dificultad empiezas a decir 'ay, ay, ay').
Empezamos la bajada descendiendo la ladera hacia el suroeste, acercándonos poco a poco al acantilado. En la parte mas baja, en una especie de collado, está el paso, una canal por la que rápidamente puedes descender los 10 o 15 metros de desnivel que hay. El paso no es complicado aunque no hay que fiarse. Tiene tres escalones o niveles en los que hay que alargar las piernas lo más que se pueda. El resto, ir con cuidado de no resbalar o tropezarse. Superado este punto vemos no muy lejos una palmera al noroeste hacia la que nos dirigimos. Son los terrenos de huerta de las casas de Fartàritx d'en Vila y, además de la palmera y otros frutales, nos reciben en un bucólico rincón un cerezo y un peral bajo cuya sombra paramos a comer y descansar.
Nos ponemos de nuevo en marcha a las dos de la tarde, dejando tan bello rincón, por un camino ancho en dirección al oeste. Por el llegaríamos a las casas de Fartàritx del Recó, pero nos desviamos a mitad de camino hacia la derecha para encontrar el antiguo camino empedrado que baja hacia la Vall d'en Marc y que antaño servía también de comunicación entre estas tierras y el valle. Bajamos haciendo zig-zags y pronto nos encontramos con el Ninot, una peña de forma característica y que dejamos a la izquierda. Rápidamente vamos bajando por el camino sin mas complicaciones que unos pequeños canchales que obligan a asentar bien los pies para no deslizarse o resbalar. Nos vamos acercando a las casas de Es Pujol que dejamos a la derecha y ya por camino ancho y llano llegamos al GR-221, en el que se ven cintas de señalización del pasado ultratrail.
Son las tres y cuarto y nos queda un paseo, un poco largo eso sí, hasta llegar a los coches, si bien tenemos que ir un rato por carretera y patear asfalto, pero queda compensado con otros tramos de camino que hacemos al lado del torrente y que llevando agua es un disfrute para los sentidos. Algunos de nosotros se han adelantado para coger los coches y venir a buscar a esos compañeros que tenían dificultades. A su llegada, además de aquellos también se apuntan otros que no tenían ninguna dificultad en caminar. El resto llegamos a los coches a las cinco menos cuarto y terminamos la jornada tomando unas cervezas, cafés o refrescos en un bar de Pollença.
El día ha acompañado sin hacer mucho calor, y siempre es un disfrute poder contemplar los paisajes desde las alturas. La verdad es que no me canso de ello a pesar de que me canse llegar. Han sido unos quince kilómetros a ritmo tranquilo (a pesar de la carrera extra de Jesús) ascendiendo a una cota modesta pero espléndida. A ver si para otra vez que vengamos a esta zona podemos hacer la excursión que toque y no otra que la sustituya.

De CMP Cuculla de Fartàritx

JLl Cuculla de Fartàritx

SFu Cuculla de Fartàrix

CMP Cuculla de Fartàritx


lunes, 15 de abril de 2013

Excursión 21-04: Pas des Pescadors

Para el domingo que viene el grupo Santueri hará su excursión mensual. Esta vez no será ninguna cima. La idea es hacer el Pas des Pescadors. Aunque la hemos catalogado como 'normaleta', la verdad es que el paso impone y conviene tener cierta destreza y no padecer de vértigo. Por lo demás, las vistas que podemos tener pueden ser maravillosas.
Hemos quedado a las nueve de la mañana (horario habitual) en la Platja grossa de Cala Sant Vicent.


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domingo, 17 de marzo de 2013

Pas de Na Lluïsa

Aunque tarde (puñetero trabajo pero que mil años dure) me animo a escribir la crónica de la excursión pasada por los alrededores de la Fita del Ram (Esporles). Son poco antes de las nueve al lado del cementerio de Esporles. Somos los primeros en llegar. El cielo está un poco nublado y aunque anuncian previsión de lluvia no parece que ésta vaya a presentarse.
Poco a poco, coche a coche, van llegando. Algunos llegan a pie, ya que viven en Esporles y no han tenido casi que madrugar. De todas formas, hay que coger coche para llegar al lugar de salida real, en la zona de Sobremunt (un poco pasado Es Verger). Hacia allí vamos en procesión motorizada los 25 excursionistas que nos hemos juntado. La excursión es hacer el Pas de Na Lluïsa, subir a la Fita del Ram, acceder a la segunda cima situada algo más al norte y visitar lo que se pueda de la Cova dels Ermassets. Finalmente, bajar por otro camino al lugar donde tenemos los coches.
Una vez de nuevo organizados, puestos en marcha los GPS, preparados los bastones y apretados los cordones de las botas, emprendemos la marcha por una pista de tierra que recorre la ladera sur de la Fita del Ram. Pasan unos minutos de las nueve y media y pronto dejamos a nuestra derecha un desvío por el que regresaremos a la tarde. La pista es prácticamente llana, siguiendo la curva de nivel de la montaña que tenemos a la derecha. Dejamos a la izquierda las casas de Ca na Lluïsa (¿son las que dan nombre al paso que cruzaremos mas tarde?) y un poco después encontramos unos burros sueltos que se acercan curiosos a nosotros y se dejan (uno de ellos) acariciar. Seguimos yendo por la pista y vemos unos bancales bien cuidados y los jardines de S'Hort des Pouet. La pista sigue a la derecha pero nosotros la dejamos siguiendo de frente por las antiguas terrazas ahora abandonadas a su suerte con bastante maleza y pinos caídos por los temporales que nos obligan a hacer ejercicios de contorsionismo y equilibrio. Vamos poco a poco ascendiendo por dichas terrazas en dirección a unas antiguas construcciones (una antigua ermita dicen que es) en ruinas. Poco antes de llegar a ella hay que destacar un gran pozo de piedra, ahora seco.
En esa antigua construcción en ruinas, apenas quedan las paredes en pie y sin ningún adorno que destacar, aprovechamos para merendar. Son las diez y cuarto y de momento lo que estamos haciendo es un paseo en comparación a otras excursiones. Tras la merienda retomamos la marcha rodeando las ruinas (dejándolas a la derecha) y subiendo por la ladera por un sendero algo perdido aunque se ven rayas y puntos y flechas rojas (no sé para qué tanta marca). Aquí la subida se acentúa, pero no mucho y además aprovechamos antiguas escaleras hechas en los mismos bancales. Se me ha olvidado poner el GPS en marcha, pero tampoco debería ser muy complicado llegar al Pas de Na Lluïsa desde las ruinas. Cuando ya estás pegado a la pared del acantilado, hay que seguir por una cornisa dejando la pared a la derecha y tras una revuelta el sendero se interna en una grieta entre dos moles de piedra. Es el Pas de Na Lluïsa por el que nos internamos en ascenso. No tiene ninguna complicación pero sí es bastante espectacular a pesar de la brevedad del mismo. Una vez superado estamos en la zona del Pla de Sobremunt, un altiplano al sur de la Fita del Ram, en un mirador natural sobre el valle de Superna. Al fondo tenemos la Serra des Puntals y la Mola de Planicia. Hacia el sur el Puig de Galatzó domina el paisaje. Mas lejos, al fondo en medio del mar, se distingue débilmente la silueta de Ibiza. Si. El día está lo suficientemente claro para poder distinguirla, aunque para mi no es mas que un borrón oscuro en medio del mar. Hacia el noreste, sobre la línea del acantilado, se ve la ladera final de la Fita del Ram.
Dejamos de momento los acantilados a la izquierda y nos adentramos en el Pla de Sobremunt por senderos apenas visibles. Hay que tener las ideas bien claras de a dónde se quiere ir pues la gran cantidad de senderos de carboneros que hay en la zona hacen de ésta un lugar ideal para perderse. No puedo decir muy bien de por donde fuimos pues de tanto en tanto cruzábamos otros senderos unos mas anchos que otros. En ocasiones pasábamos por antiguos ranxos de carboneros con hornos de pan todavía en buen estado de conservación. A eso de las once y media pasamos por la Coma de ses Edges y pasando al lado de un avenc bastante profundo. Volvemos de nuevo a subir ladera arriba en dirección norte. Cruzamos un sendero que mirando en casa la ruta realizada pasaremos mas tarde a la vuelta. Y de esta forma dejándonos llevar por el guía llegamos casi sin darnos cuenta a la Cova dels Ermassets, a la que llegamos a la hora del Angelus. Antes nos hemos acercado a otro balcón natural que da vista a la bahía de Palma.
Aquí pararemos a comer, pero antes iremos hasta la cima de la Fita del Ram que tenemos a escasos 10 minutos hacia el noreste. Allí nos hacemos las fotos de rigor y disfrutamos del panorama que nos rodea. La llegada a la cima tiene, para mi, uno de esos lugares fantásticos que hay que guardar en la memoria y que la cámara de fotos apenas puede captar en toda su belleza: un bosque de encinas, sin sotobosque, con una alfombra de hojarasca cubriendo la tierra y bloques de piedra caliza sobresaliendo aquí y allí. Quizás para otros no sea mas que un ambiente mas, pero para mi fue lo mejor del día.
Dejamos la cima con su hito geodésico y bajamos por la canal de acceso habitual. Digo habitual pues es la que siempre he realizado las veces que he subido a esta montaña viniendo desde la ermita de Maristella. Pero nosotros hemos venido hoy de la parte sur y no hemos subido por ella. A nuestra derecha tenemos una pared de partió que seguimos en dirección norte sin atravesarla. Así llegamos a la segunda cima, con un mejor balcón natural que su hermana mayor. Abajo tenemos la ermita de Maristella. Un poco mas al este, aunque no se ve, está Esporles. Hacia el norte la Serra de Tramuntana, con la Mola de Planicia en primer lugar, después el Puig des Teix, la Serra d'Alfabia, el Puig Major (con nieve), el Puig de Massanella (también con algo de nieve), etc. En el lugar en el que estamos uno de los invitados del programa 'Tira Tira' (IB3) comentaba que esa es la verdadera 'Fita den Ram' y que en un punto de ese lugar (hay una roca con un agujero) se colocaba una fita (o un mástil) a modo de señal para delimitar su terreno.
Volvemos por nuestros pasos y mientras unos van de nuevo a la Cova dels Ermassets, nos desviamos unos pocos a visitar el pozo de nieve que hay en esta zona. Pasamos la pared de partió, que ahora teníamos a la izquierda, y en tres minutos llegamos a lo que queda de el. Está en bastante mal estado, pero tampoco se ha degradado mas de lo que recuerdo la primera vez que lo vi hace ya bastantes años. El encinar ocupa casi todo el terreno y del pozo solo quedan en pie las dos paredes de los extremos. Regresamos con los compañeros que ya están en la entrada de la cueva haciendo los preparativos para su visita. Es la una menos cuarto.
La entrada tiene un poco de pared a modo de portillo y justo después a la izquierda una pequeña pileta natural recoge el agua que gotea por el techo y paredes. Por la derecha nos adentramos en la cueva y tras un primer estrechamiento estamos en una sala por la que entra luz natural por una grieta en el techo. A partir de aquí la cosa se complica. No porque sea difícil transitar, pero hay que ir con cuidado evitando resbalones y procurando no meterse por ninguna grieta ni agujero. Hay un paso estrecho con una grieta a la derecha, después una rampa y luego saltos entre piedras. Simplemente hay que extremar las precauciones. Unos pocos se adentran más todavía en las entrañas mientras los demás vamos saliendo. Al final, dicen, hay un pozo y a partir de ahí ya se necesita equipo especializado para seguir adelante.
Esta cueva da nombre a un grupo de excursionismo de Esporles. Según dice la leyenda (Rondalles mallorquines d'en Jordi des Racó) el ermasset era un ser de mediana estatura, delgado, de color verde, con grandes orejas, ojos y boca, los brazos largos y manos con uñas afiladas y piernas pequeñas y ágiles. Su misión era guardar el tesoro que hay en la cueva que muchos han buscado y que todavía no se ha encontrado.
Tras la visita a la cueva toca la hora de reponer fuerzas. Lo hacemos allí mismo y a las dos emprendemos de nuevo la marcha. Ahora será ya todo bajada hasta los coches. Del mismo modo que a la subida, la bajada la hacemos por senderos apenas indicados. Se nota que es un sendero y en ocasiones hay fitas, pero es fácil despistarse. Mirando el track, se ve que vamos casi paralelos a la ruta de subida pero un poco mas hacia el norte. Al final llegamos a uno mas marcado que es el que tomaremos hacia la izquierda (suroeste). Es el que cruzamos por la mañana. Por el descendemos casi imperceptiblemente. El camino transcurre plácidamente entre el encinar recorriendo el Pla de Sobremunt. Después de un tramo en dirección sur volvemos a ir de nuevo hacia el suroeste hasta encontrar las primeras casas y carreteras asfaltadas de la zona de Es Campassos. Allí, a la altura de unos postes de telefonía, y un poco apartado de la carretera, hay un mirador sobre la zona de Es Verger, y desde donde vemos ya los coches que nos esperan y a los que llegamos unos minutos pasados las tres de la tarde.
La excursión termina tomándonos una cerveza, refresco o café en un bar de Esporles comentando la excursión.
Lamento no describir mejor el camino realizado. Hay muchos senderos por esta zona y todos parecen iguales. También hay muchas marcas de pintura e hitos aquí y allá para ir a diferentes sitios. Si uno va sin prisa esta zona es un buen sitio para 'perderse' y descubrir lugares nuevos y hermosos. Y cuando digo 'perderse' lo digo de modo figurado. Hay que tener también conocimientos de orientación e ir con mapas o aparatos que nos indiquen donde estamos, si bien aquí, tarde o temprano te encuentras con gente o con caminos mas transitados, por lo que lo único que puede ocurrir es tener que andar un poco mas de la cuenta.
Ha sido corta la salida de este domingo. Pero ha sido interesante. Si bien conocía parte de la ruta, la subida por el Pas de Na Lluïsa y recorrer el encinar del Pla de Sobremunt no lo había hecho nunca. Según el GPS han sido unos 10.5 kilómetros realizados en unas 4 horas de andar efectivo.

De CMP Pas de Na Lluïsa


CMP Pas de Na Lluïsa


domingo, 10 de marzo de 2013

Próxima excursión: Pas de na Lluïsa

Para el domingo que viene haremos la excusión habitual del tercer domingo del mes. Esta vez será por la zona de Esporles. Concretamente el Pas de na Lluïsa.
Hemos quedado a las 9:00 de la mañana en el cementerio (bueno... al lado) de Esporles. Jesús nos guiará en la excursión.
Os esperamos.

Ver Esporles - Cementerio en un mapa más grande

domingo, 17 de febrero de 2013

Puig de Massanella (esta vez con niebla)

La excursión de este domingo se tenía que haber realizado el año pasado, pero las malas condiciones meteorológicas impidieron coronar el Puig de Massanella. Eso no nos impidió disfrutar como niños de un día de nieve por la montaña.
Este año no parece que vaya a repetirse, no sabemos si por suerte o por desgracia, así que preparados para una dura caminata a las nueve estamos ya casi preparados en el Coll de sa Batalla. Un cafetito en el bar y ponemos rumbo en coches hacia la urbanización de Son Maçip, que es donde empezaremos a andar. Pero... en ese momento un autobús invade el sitio donde pensábamos dejar uno de los coches (con la idea de, al finalizar la excursión, poder recuperar los que dejamos en Son Maçip). Así que tenemos que esperar unos 5 minutos a que bajen un autocar de personas y a los que oímos que también van a subir al Massanella.
Liberado el sitio y aparcado el choche, recorremos en los otros los tres kilómetros de carretera que nos separan de la urbanización. Esta jugada nos ahorra unos kilómetros y una hora y media de caminata; el año pasado empezamos en Lluc.
Dejamos los coches al lado del camino de tierra que sube hacia el Galileu. Somos 19 los que nos hemos reunido y empezamos la marcha cruzando una barrera por un botador. Son las 9:30 de la mañana. El camino es ancho y en poco tiempo alcanzamos la ruta tradicional del GR y que seguiremos durante un buen trecho. La subida es buena de hacer, sin fatigas, siempre y cuando no fuerces el ritmo. En poco tiempo llegamos a la casa o pozo de nieve de Son Maçip, la primera por la que pasaremos, y al inicio del restaurado camí de nevaters. Aquí la pendiente se acentúa y ya cuesta un poco mas ascender por el camino empedrado. Casi ya al final de la subida unos miradores naturales nos dejan ver el paisaje hacia el norte: el Puig Roig, el Puig des Caragoler de Femenía, Ternelles, el Clot d'Aubarca, algo del monasterio de Lluc y el Puig Roig. El cielo en esta parte de la montaña está despejado y nos dejan disfrutar del paisaje. Un poco mas de ascensión y llegamos al altiplano de las casas de nieve del Galileu, recientemente reconstruidas, tanto casa como pozo de nieve. Aquí paramos a merendar y descansar un poco al sol. Media hora después, a las once, retomamos la marcha. El año pasado hicimos el camino tradicional por el GR. Para cambiar un poco, esta vez iremos por la izquierda de las casas (sureste) subiendo por una ladera algo empinada con las paredes del acantilado a la derecha. Se ve algún resto de camino pero no mucho. Hay que ir siempre más o menos pegado a la pared y casi arriba girar hacia la derecha hasta alcanzar otro pequeño altiplano casi en la cima de la Mola del Galileu a la que llegamos en seguida (a las once y cuarto). La cima de la Mola del Galileu es, o eso dicen los planos, un metro mas alta que el Puig de Galileu que vemos o intuimos hacia el este.
Aquí las condiciones han cambiado. Parece mentira pero en poco tiempo el cielo se ha cubierto de nubes y apenas podemos ver nada mirando hacia el sur. De hecho, la Serra des Teixos, que está hacia el suroeste y el Puig de Massanella que está detrás de ella, no se ven. Vemos abajo el Coll des Telègraf hacia donde tenemos que ir para retomar nuevamente el GR. La bajada está más o menos señalada con hitos, pero no hay pérdida posible y solo hay que coger el camino mas fácil. En media hora llegamos desde las casas de nieve del Galileu. Al atajar por la Mola, nos hemos ahorrado nuevamente un buen trecho.
En el collado tenemos nuevos pozos de nieve a derecha e izquierda. Seguimos por el GR en ascenso nuevamente por la ladera de la Serra des Teixos pasando por un nuevo pozo de nieve a la derecha y atravesando una grieta en la roca que nos deja en el Coll des Prat. La niebla nos rodea por todos lados y aunque no es muy espesa nos deja sin poder ver nada poco mas allá de unas decenas de metros. Ni siquiera distinguimos la pared norte del Massanella que tenemos al sur.
Bajamos por el GR en dirección a la Font des Prat pero poco después de un zig-zag, hay un senderillo a la izquierda que se desvía del camino principal y recorre más o menos a nivel la ladera del Puig que tenemos a la izquierda. Paramos de vez en cuando para ir agrupados aunque el sendero está bastante marcado. Sin darnos cuenta por la niebla nos vamos acercando a la base del espolón suroeste que termina en el Coll de n'Argentó que es el que separa el Massanella del Puig de ses Bassetes. Hay que ascender por unas peñas pegadas a la pared y terminar en una especie de plataforma o balcón donde en condiciones de buen tiempo puedes disfrutar de la vista de la sierra y del llano de Mallorca, pero hoy no hay forma de ver nada. La idea de la excursión era subir al Puig de ses Bassetes que tenemos a nuestro suroeste, pero desistimos ya que no merece la pena alargar una hora la excursión en estas condiciones. Es una lástima, pues dicho Puig está eclipsado por su hermano mayor y pocos son los que suben a el y Santueri no tiene o no recuerdo que tenga dicha cima entre las realizadas. Para ir a el desde donde estamos, solo hay que bajar al collado y ascender la ladera sin un camino definido hasta llegar a la cima donde hay los restos de un Belén y un libro de firmas. Lo dejaremos para otra vez.
Desde donde estamos y dando la espalda al collado, miramos la pared que tenemos de frente por donde sube un senderillo antiguamente marcado con puntos grises o azules que se intentaros borrar picando la piedra, pero que aún se ven y marcan el camino. La subida es corta pero intensa especialmente en el primer tramo donde podemos ayudarnos sin ningún reparo de las manos para superar algún repecho. De todas formas no es complicada y con un poco de intuición se puede seguir bien. Superado el primer tramo el sendero gira hacia la derecha para volver a girar a la izquierda y realizar la última subida algo mas suave y que termina en el altiplano del Massanella. Un montón de piedras puestas a modo de hito nos indica que hemos terminado de subir, así que esperamos a los demás para agruparnos. Hemos hecho este tramo en apenas veinte minutos. Hacia el noreste tenemos el Massanella, pero seguimos igual que antes, sin ver nada de nada poco mas allá de unos metros.
Llegar al Massanella no sería mas que un paseo desde donde estamos, pero con la niebla no hay que fiarse. En principio no hay problemas, pues a la izquierda tenemos el acantilado norte que nos marca el límite y siempre se puede tomar como guía. También, gracias a las nuevas tecnologías, el GPS nos van guiando para no alejarnos del sendero que mal o bien vamos siguiendo. Al final un nuevo pero pequeño ascenso nos deja en la cima del Puig de Massanella, a la que llegamos a la una y donde nos hacemos las fotos de rigor. La idea era comer aquí mismo, pero al haber acortado la excursión (hubieramos llegado una hora mas tarde si vamos y volvemos al Puig de ses Bassetes) decidimos continuar y comer en la Font de s'Avenc. Bajamos siguiendo un tramo del camino que hemos hecho para desviarnos luego a la izquierda (sureste) por el camino tradicional de subida del Massanella. De vez en cuando encontramos alguna mancha de nieve que es recibida con gran júbilo montándose pequeñas batallas de bolas de nieve. En la bajada hay que fijarse en el desvío hacia la fuente marcada por un mojón colocado hace años por el Fomento del Turismo, pero la niebla sigue cubriendo todo y no lo vemos (está un poco separado del camino), por lo que retrocedemos un poco y nos desviamos hacia la derecha hasta encontrarlo. El camino que seguíamos continúa por el Pla de sa Neu. Es el camino mas transitado para la subida a este puig. El que nosotros seguiremos se juntará con el mas adelante.
Este tramo que nos queda en un poco complicado pues es algo empinado y en el último tramo (ya cerca de la fuente) hay que pasar por una zona de lapiaz con alguna grieta delicada. Pero se hace sin ninguna incidencia que remarcar. Por delante oímos voces, suponemos que en la pequeña explanada de la fuente y confirmamos la presencia de gente al llegar a ella. Es el grupo que encontramos en el Coll de sa Batalla y que bajaban del autocar. Están acabando de comer y comer es lo que vamos a hacer. Son casi las dos y es buena hora para hacerlo. Hemos bajado bastante y la niebla ha quedado atrás y podemos ver algo de las laderas del Puig de n'Ali y de sus acompañantes: Puig d'en Grau y Puig de sa Fita. La fuente, como su nombre indica, está en un pequeño avenc con escalones para llegar a su fondo donde unas piletas recogen el agua que se va filtrando por la roca.
Estamos casi una hora comiendo. La excursión va acabando y parte de las conversaciones tratan de lo que nos espera al final, con el peaje que se ha vuelto a poner a la entrada/salida de Comafreda. Unos están a favor, otros en contra, pero lo que se está viendo es lo que se ve por todos lados ahora mismo. Antes había cosas que eran gratis, también a algunos nos daban cesta de Navidad, si había suerte en el trabajo te pagaban incentivos, ... Ahora todo eso se ha perdido y en muchos sitios hacen pagar por algo que antes era gratis. En este caso también está la legalidad o no. ¿Es legal o no? Se supone que ha de serlo, pues si no lo fuera ya lo habrían denunciado. De todas formas, ya veremos qué nos encontramos cuando lleguemos.
Reemprendemos la marcha. Una compañera necesita un remiendo en las botas cosa que hace Simó con un poco de cinta americana. Buen invento este de la cinta, parece que sirve para todo, tanto para un roto como para un descosido. Y no es la primera vez que Simó hace uso de este remiendo. Es bueno vigilar las botas para evitar problemas de este tipo. En la montaña, y mientras andemos con los pies, es vital. El sendero ya no hace tanto desnivel y se anda con facilidad. El terreno pelado que teníamos se va poblando poco a poco de encinas hasta entrar de lleno en el bosque del Massanella. Encontramos un nuevo mojón del Fomento del Turismo que es donde se juntan los caminos que van al Pla de sa Neu y a la fuente. Seguimos bajando por un claro sendero haciendo continuos zig-zags y en poco tiempo llegamos al Coll de sa Linia al que llegamos a las tres y media. Esperamos un poco a agruparnos y hacemos el último tramo de la excursión. Dos de nosotros, que también hacen de guía en otro grupo excursionista (Mitja Horeta Tres Quarts) nos dejan para reconocer un poco el terreno del Pas de n'Arbona y bajar por Sa Cometa Negra al camino viejo de Lluc, donde esperarán a otro de sus compañeros que seguirá con nosotros. El Pas de n'Arbona separa el Puig de n'Ali del Puig d'en Grau y hace algún tiempo Santueri ya lo recorrió. Continuamos la bajada llegando a los terrenos de cultivo de las casas de Comafreda que dejamos a la izquierda. Atrás dejamos Es Frontó del Massanella, el Puig de n'Ali, el Puig d'en Grau y tenemos a nuestra derecha el Puig Caragoler. Llegamos al punto crítico de la barrera de peaje y allí está el 'guardia' que nos pide, por ser un grupo, 3 euros por persona. Habría mucho que discutir, pero no creo que este sea el lugar para hacerlo. Como dije antes algunos de nosotros están a favor, otros en contra. Personalmente yo estoy en contra, pero hay que tener todas las cartas en la mano para poder jugar y ganar. Si alguien quiere subir y bajar del Massanella sin pagar se puede hacer por donde hemos subido, y nadie, de momento, te pedirá ni un euro. Y seguro que hay otros caminos, como el que han hecho los dos compañeros antes por el Coll de n'Arbona, por los que se puede subir. Costarán mas esfuerzo pero menos dinero. Nosotros pagamos y terminamos la excursión en el Coll de sa Batalla, a eso de las cuatro y media, donde mientras la mayoría empieza a tomar su café o su cerveza, los conductores van en busca de los coches que dejamos en Son Maçip al inicio de la excursión.
Han sido poco mas de 13 kilómetros, por desgracia muchos de ellos con una niebla bastante espesa que nos ha impedido disfrutar de las bellas vistas que se tienen desde una de las alturas mas importantes de Mallorca. Para otra vez será, pero aquellos a los que nos gusta andar por la montaña, lo disfrutamos casi tanto como si estuviera despejado. Y al no haber ocurrido ningún percance, mejor que mejor.

De CMP Puig de Massanella

CMP Puig de Massanella

domingo, 10 de febrero de 2013

Próxima excursión: Puig de Massanella

El domingo que viene intentaremos de nuevo la subida al Puig de Massanella que el año pasado no pudimos hacer por causas meteorológicas.
Esta vez parece que no hará tan mal tiempo y si hay nieve no lo habrá como entonces (pero quién sabe).
Animaros a venir aunque haga frío.
Hemos quedado en el Coll de sa Batalla (gasolinera antes de Lluc) a las nueve de la mañana. Desde allí iremos en algunos coches hasta la urbanización de Son Macip que es donde empezaremos a andar. La excursión será un poco durilla así que apretaros las botas.
Hasta el domingo.

Ver Coll de sa Batalla en un mapa más grande

domingo, 20 de enero de 2013

Talaia Freda - Es Porrassar

Para variar podemos tomar un cafetito caliente en un bar cerca de la iglesia de la Colonia de Sant Pere mientras esperamos al resto de compañeros. Últimamente lo he echado en falta, pero es lo que hay. No siempre se puede quedar cerca de un bar. Por tanto, hay que aprovecharlo. En las calles aún humean las hogueras de la celebración de su Sant Antoni particular, más familiar y lejos de las aglomeraciones de la capital municipal.
Después del café y de reunirnos todos, Tomeu Garau, nuestro guía hoy, nos dice que nos acercaremos en coche en dirección a la urbanización de Betlem hasta el desvío del GR-222. Allí hay sitio para dejar los coches y será donde empezaremos a andar. Nos hemos juntado 18 y miramos al cielo con preocupación pues las previsiones no anuncian nada bueno y las nubes que nos rodean tampoco. Una vez en el sitio y poco antes de las nueve y media empezamos a andar y al poco empiezan a caer las primeras gotas que hacen que tengamos que parar y ponernos los chubasqueros. El grupo se separa y mientras los primeros se desvían siguiendo el GR, unos pocos rezagados continúan por el camino ancho. Tras unas voces y gritos entienden que tienen que coger el desvío y al poco nos juntamos de nuevo, con la anécdota de la jornada de que los rezagados han encontrado un billete de 20 euros que era de uno de los que iban por delante (el billete estaba seco y en buen estado, por lo que solo podía ser de alguien que hubiera pasado hacía muy poco tiempo).
Tras la anécdota, y la alegría por parte del dueño del billete, seguimos ascendiendo por el sendero internándonos en una vaguada algo cerrada. A la entrada hay una pequeña presa para la recogida de agua. Ya en la parte alta, la vaguada se abre un poco y nos deja ver las cimas del Puig de sa Creu y la Talaia Freda. El sendero gira hacia la derecha, en dirección a la Ermita de Betlem. Pero no llegamos a ella, que vemos no muy lejos. Paramos a merendar un poco antes, en la font de s'Ermita o de Na Bernadeta. No tiene mucho caudal aunque tampoco está el día muy caluroso como para necesitar refrescarnos. Cerca de la fuente hay una especie de capilla con una imagen. Al poco tiempo viene una furgoneta con la idea de llenar un montón de garrafas de agua. Por el caudal que echa la fuente va a estar un buen rato esperando para llenarlas todas.
Apenas paramos un cuarto de hora mientras merendamos. Retomamos la marcha por donde hemos llegado a la fuente para enseguida desviarnos a la derecha, hacia el este, por un sendero a media ladera. Un sendero de esos que son agradables de andar, sin desniveles y sin piedras. Además el día ha mejorado mucho, ha dejado de llover y aunque hay nubes no parece que vayan a descargar sobre nosotros. Incluso aparece algún claro que ilumina la Talaia Moreia que vemos a lo lejos.
Pasamos una surgencia de agua, y unas piletas para su aprovechamiento. Hemos entrado en la zona del Parque Natural y después de un pequeño repecho llegamos a un altiplano donde vemos Es Porrassar, con la forma cónica típica que asociamos a las montañas. Nos desviamos a la izquierda, en dirección a un mirador en el Puig des Migdia. Allí el aire sopla con fuerza, pero las vistas que tenemos de la bahía de Alcudia, la península de Alcudia y Formentor lo compensan. A nuestros pies tenemos la urbanización de Betlem y hacia la izquierda la Colonia de Sant Pere. También vemos como la tormenta parece que está descargando por la Albufera, mientras la península de Alcudia y Formentor están iluminadas por el sol. Seguimos la marcha más o menos por la cornisa del acantilado. Es una subida algo suave que en un cuarto de hora desde el mirador nos deja en la cima del Puig de sa Creu. Una cruz austriaca parece que es la que da el nombre a este pico. Un poco escondidas en las rocas, hay una placa dedicada a Stan Taylor (wayfarer: caminante) muerto el 2003. Desde la cima vemos los jirones de nubes que pasan rápidamente sobre los acantilados.
Descendemos del Puig de sa Creu, pero no mucho ya que tenemos que rodear por la derecha una cima al noreste del pico anterior, llegando a una brecha/collado en los acantilados del Puig de sa Creu y la Talaia Freda. De nuevo tenemos a la vista la costa de la península de Levante donde se distingue bien la plataforma costera al pie de los acantilados donde se asienta los núcleos habitados (la Colonia y Betlem). Empezamos la subida hacia la Talaia Freda, durilla, sobre todo en su último tramo. En poco más de media hora hemos llegado desde el Puig de sa Creu. Desde su cima divisamos no solo la costa oeste si no también la de levante que hasta ahora casi teníamos oculta o no hacíamos caso de ella. La Talaia Freda también se la llama Puig Morey o al menos eso pone en los mapas del Parc Natural. Entre nosotros también comentamos si se llama de una u otra forma.
Desde la cima vemos hacia el norte el Puig de sa Tudossa (con las antenas de comunicaciones) y sa Talaia Moreia. Hacia el sur se divisa el pueblo de Artà y todas las montañas de la sierra de Levante. Al este destaca en primer término Es Porrassar y al fondo el Cap des Freu y Capdepera. Una vista fantástica desde el punto más alto de la península de Levante.
A las doce y cuarto dejamos la Talaia Freda. Vamos hacia el este, a la izquierda de una pared seca y con Es Porrassar delante de nosotros. Será nuestra próxima cima. El sendero está mas o menos marcado y con fites aquí y allá por lo que no tiene pérdida. Además Es Porrasar es una referencia clara de hacia dónde hay que dirigirse. Pronto vemos una pista a la que llegamos en poco tiempo. Es el Camí dels Pressos, construido en la posguerra por presos republicanos. Recorremos un rato la pista pero nos desviamos al poco tiempo hacia la izquierda pasando una pared medianera que vamos dejando a la derecha hasta llegar a un portillo ancho. Allí dejamos las mochilas para subir más cómodamente a Es Porrassar al que llegamos una hora después de haber dejado la Talaia Freda. Aún siendo un poco mas bajo, las vistas que se tienen desde su cima son similares a las que se tenían desde allí.
Bajamos Es Porrassar y recuperamos las mochilas. Pasamos el portillo y cinco minutos después llegamos al Campament des Soldats donde paramos a comer. El Campament des Soldats fue una antigua prisión militar de soldados republicanos, que redimían condena construyendo la carretera entre Son Morei y sa Talaia Moreia (nunca acabada). Hoy en ruinas, aún se pueden distinguir distintas dependencias como establos, barracones de soldados y presos, caseta de oficiales, etc.
Tras una parada de algo mas de media hora, retomamos la marcha (a eso de las dos y cuarto). Nos queda aún una tirada de algo más de dos horas hasta llegar a los coches. Vamos hacia el sureste, por un sendero bien marcado que nos deja en la ladera izquierda del Torrent des Niu o des Verger. Hacia el este tenemos las paredes acantiladas de Ses Murades. Abajo, en la vaguada, están las casas de Es Verger hacia donde nos dirigimos y donde el camino se hace pista forestal. Ascendemos hasta el Coll des Verger para a continuación bajar hasta el aparcamiento del parque natural en S'Alqueria Vella. Una vez en el aparcamiento, giramos 90 grados a la derecha hacia Els Establits de s'Alqueria. Es la última subida hasta que encontramos el desvío hacia el mirador donde estuvimos por la mañana.
Lo que queda es recorrer el mismo camino realizado, pero esta vez todo en bajada, hasta llegar a la carretera donde tenemos los coches y a los que llegamos a las cuatro y media.
Casi han sido 18 kilómetros, con subidas no muy duras pero por terreno escarpado y recorriendo zonas donde el paisaje es realmente magnífico y me han recordado, salvando las dimensiones, a paisajes pirenaicos. Al final todos coincidíamos en que la excursión ha sido fantástica.

De CMP Talaia Freda - Es Porrassar

CMP Talaia Freda - Es Porrassar