domingo, 15 de enero de 2012

Talaia des Cap Vermell - Cova des Cingles

La primera excursión del año no iba a ser muy larga pero la habían catalogado como dura, por lo que algo debía de tener. La zona a recorrer era por la parte sur de Capdepera (Puig Negre y Cap Vermell). A las 9 ya estamos casi todos reunidos cerca de la playa de La Font de sa Cala, que en esa época del año está desierta y si no fuera por algún mobiliario urbano (duchas, papeleras, etc.) tendría una imagen bucólica.
Nos hemos reunido 22 personas (incluida una niña). Nos tenemos que desplazar un poco con los coches para ir hasta el punto de salida, en una de las calles de la urbanización de la Cala Provençal, un poco más hacia el sur. Tomeu Garau será nuestro guía hoy. A las 9:20 empezamos a caminar en dirección oeste por la calle de la urbanización, hasta llegar a un camino de tierra que se adentra en el pinar en la misma dirección. El camino es ancho y transcurre entre los pinos primero y por terreno despejado después. A nuestra izquierda tenemos las laderas del Puig Negre, que será la mayor elevación que subiremos. Frente a nosotros las Penyes Jerònies que dejaremos a la derecha.
Seguimos por el llamado Camí de sa Cala hasta llegar a una especie de cruce. Hacia la derecha iríamos hacia la Font de sa Cala, de frente hacia las antiguas casas de Cas Garriguer de s'Heretat. Nosotros iremos hacia la izquierda, hacia el sur, por un sendero ya mas estrecho y que va ascendiendo una vaguada, dejando, como hemos dicho, las Penyes Jerònies a la derecha, llegando hasta un collado desde donde se ve Canyamel, sus playas, su torrente y su campo de golf (parece que hoy en día todas las calas, además de su urbanización, tienen que tener su campo de golf). Si bajáramos por la otra ladera llegaríamos a la carretera de acceso a Canyamel. Nosotros giramos hacia el este para emprender la subida hacia el Puig Negre. De momento el sendero ha estado en todo momento definido. A partir de ahora ya no hay sendero, al menos no tan visible, pero sí que hay fitas que marcan aquí y allá la subida. Pero lo que realmente marca son las espinas de una gatova (Genista lucida) que nos dejan marcados piernas y brazos a pesar de los pantalones o el jersey. A todos menos a Biel, fiel a su costumbre de llevar pantalón corto, que dice que no le pican. ¿Será verdad?
Llegamos a un collado que separa dos cimas. Ascenderemos a la de la derecha, más alta. Por suerte el arbusto espinoso (que además de ser molesto es endémico de Mallorca) ya no es tan abundante. Ya no hay incluso tanta vegetación y casi todo lo que hay es carrizo. Del otro lado del collado bajaríamos hacia Cala Procençal. Giramos un poco hacia la derecha para terminar de subir el Puig Negre, con un último tramo más pedregoso. Son las diez y media más o menos y aprovechamos para merendar y disfrutar del paisaje.
Al reanudar la marcha una media hora después se me olvida poner el GPS en marcha por lo que esta parte de la excursión no quedará registrada. La bajada la hacemos en dirección sureste. Tenemos de frente la torre de vigilancia de la Talaia Vella o de s'Heretat. A pesar de no haber un sendero definido hay fitas que nos marcan el camino además de tener una buena referencia en la torre. La bajada es algo pronunciada pero buena de hacer. Al final vamos 'cresteando' siempre en el mismo sentido hasta tener casi encima la torre. Ahí es donde arranco de nuevo el GPS al darme cuenta de que no lo tenía puesto en marcha. La subida se hace por el lado contrario, por el sur, al que llegamos. Por el lado norte es bastante escarpado. Rodeamos las peñas por la derecha, siguiendo también unos puntos azules que han aparecido y que marcan un sendero bastante definido que será el que nos conduzca hasta la torre. La Torre de la Talaia Vella o de s'Heretat está en bastante mal estado. La parte del muro donde está el acceso a la torre está caído y un puntal evita que haya mas desprendimientos y mas degradación de la misma. Evidentemente la subida es un peligro, aunque en vista de su estado dudo que a alguien se le ocurra subir. Cerca de la torre hay una garita, bastante mas moderna, y que servía para hacer también vigilancia aunque de otro tipo ya que se trataba evitar el contrabando que había en esta zona. Un poco ladera abajo una caseta, ahora en ruinas, debía de hacer las funciones de cuartel de carabineros.
Continuamos el recorrido un cuarto de hora después (a las doce y diez) por el mismo sendero que hemos utilizado para subir pero continuando en la misma dirección, sureste, en dirección al hito geodésico de s'Heretat o Talaia Vella. Después de la bajada hay una especie de altiplano y allí nos desviamos a la izquierda, noreste, por una ladera de lapiaz con carrizo. El terreno hace que el andar se haga dificultoso por tener que ir saltando de roca en roca evitando tropezar o enredarse con el carrizo. Así y todo alguno de nosotros no puede evitar una caída que por suerte no tuvo mayores consecuencias a pesar de haber sangre de por medio. Por este motivo, por lo incómodo de este tramo, la excursión la calificaron como 'dura'.
Poco a poco vamos llegando todos hasta la orilla del mar. Hemos hecho esta bajada para visitar una cueva que hay en esta zona: la Cova des Cingles (o de Na Mitjana como indican en otros sitios). Nos agrupamos en una pequeña cala donde dejaremos las mochilas y algunos de nosotros esperarán al resto pues no visitarán la cueva. Para ir hasta ella hay que ir siguiendo la costa hacia el norte manteniendo la altura sobre el mar. A unos 100 metros de donde nos hemos reunido antes, en un muy pequeño anfiteatro formado por las rocas, está la entrada a la cueva, en un agujero en el suelo en la base de la pared. Cerca del agujero se ven restos de anclajes oxidados que indican que en su día la entrada estuvo cerrada. Una vez pasada esa entrada, hay que recorrer a gatas una pequeña sala de techo bajo hasta llegar a otro agujero sobre la cavidad principal de la cueva. Hay una altura de unos 5 o 6 metros que podemos salvar gracias a una escalera de aluminio de varios tramos atados con cuerdas y sujeto todo el conjunto a una columna cercana.
Unas velas puestas por aquí y por allá iluminan el interior. Aprovecho para decir que el uso de velas para iluminar cuevas parece que se está poniendo de moda, pero por desgracia lo único que hacemos es destruir en pocos años lo que la naturaleza ha tardado miles o millones de años en formar. Una linterna basta y sobra para poder disfrutar del espectáculo que se nos abre a nuestros ojos. Una serie de estalactitas con un ensanchamiento en forma de globo en su extremo cuelgan del techo aquí y allá. Un pequeño lago con fondo arenoso en medio de la cavidad, con una pequeña playa también de arena (como dice Tomeu, un buen sitio para poner la toalla en la playa sin que te quemes por el sol). Otra estalactita con forma de cortina agrupada colgando sobre el lago a modo de lámpara. Gruesas columnas parecen separar unas salas de otras. Si bien no es muy amplia, es fácil estar mucho tiempo contemplando todos y cada uno de los recovecos que tiene, incluyendo una pequeña ventana al mar a través de una fisura entre las rocas. Tomeu también nos ha contado que hace unos años vinieron a recoger muestras de unas gambas que hay en el lago, algunas de las cuales podemos ver en su oscuro, ahora alterado por nuestras linternas, deambular. Son bastante grandes, unos 5 o 6 cm, y en sus idas y venidas se atreven a acercarse casi a nuestra mano metida en el agua. He buscado intentando descubrir si corresponde a alguna especie en particular endémica de esta cavidad o si por el contrario es bastante corriente, pero no he encontrado nada que me lo indique. Terminamos la visita y nos juntamos con los que habían quedado en la pequeña cala esperando y aprovechamos también para comer. Lo que queda de excursión no es mucho.
Son cerca de las tres de la tarde. Después de casi dos horas, entre la visita y la comida, emprendemos de nuevo la marcha. Nos toca subir por la vaguada que tenemos a nuestra espalda (mirando hacia el mar) desviándonos un poco hacia la derecha. Hay hitos que nos indican la dirección a seguir. Al llegar a un pequeño collado, encontramos un sendero bien definido señalado con puntos azules. Es un nuevo acceso hacia la torre de vigilancia. Nosotros lo tomamos en bajada por la otra ladera del collado (dirección noroeste). Pasamos al lado de una sitja bastante grande y cruzamos el cauce seco de un torrente. El sendero se hace mas ancho, casi camino, y se allana, pasando junto a un gran forn de calç (de los mayores que he visto). Poco antes de las tres y media llegamos al lugar donde hemos dejado los coches cerrando el circuito.
Ha sido un recorrido corto, alrededor de 8 kilómetros (más o menos, y teniendo en cuenta que un trecho no lo pude capturar con el GPS), pero exigente, y aderezado con la visita a la cueva, que le añade un punto de misterio. La cueva, las cuevas en general, siempre son espectaculares y por si solas compensan con su belleza el esfuerzo dedicado en la excursión.

De CMP Talaia des Cap Vermell - Cova des Cingles

CMP Talaia des Cap Vermell - Cova des Cingles

sábado, 7 de enero de 2012

Próxima excursión: Puig Negre - Cova des Cingle - Cala Provençals (Capdepera)

Para el domingo que viene, a las puertas de Sant Antoni se hará la excursión planificada del tercer domingo del mes. Esta vez iremos por Capdepera: Puig Negre y Talaia des Cap Vermell. También visitaremos la Cova des Cingle por lo que traed linternas.
El lugar de reunión es la playa de la Font de sa Cala a las 9 de la mañana, hora habitual.
El guía será Tomeu Garau. Os esperamos


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domingo, 18 de diciembre de 2011

Alaró - Castell d'Alaró - Orient - Alaró

Empezamos la excursión a las 9:15, después de haber dejado el tiempo de cortesía para que pudieran llegar los rezagados y, aprovechando que el bar del campo de fútbol está abierto, tomar un cafetito matutino (ojalá siempre pudiera ser así). Somos 15 los que formamos el grupo al principio. Callejeamos un poco en dirección al centro de la población para desviarnos a la derecha por el Carrer des Pontarró. Después se llamará Carrer de Solleric y es el que se dirige a ese llogaret y dando la vuelta al Puig d'Alaró pasa por Orient y se dirige a Bunyola. Pero no es ese nuestro recorrido. Nosotros buscamos un desvío que nos separe de esa carretera y nos deje en la que sube hacia el castillo, por la subida tradicional que se puede hacer en vehículo. El primer intento no sale bien, pues la calle está cortada, así que lo hacemos en la siguiente, hacia la izquierda, y al final está la carretera buscada. Por ella iniciamos las primeras rampas de ascenso al castillo. Rampas que hacen alargar y estirar el grupo. El camino es cómodo, pero las subidas son las subidas. La mañana es soleada pero no es calurosa y esas rampas hacen que empiece a sobrar algo de ropa.
Llegamos a una zona de sucesivos zig-zags y en seguida a un portillo al lado de una gran roca caída desde la montaña hará no se sabe cuantos años. Allí un indicador del GR nos hace desviar por un sendero a la izquierda para ahorrarnos algunas vueltas de la carretera.
En lo alto vemos las viejas murallas y torreones al borde del acantilado del Castillo de Alaró, uno de los castillos roqueros de Mallorca cuyos orígenes se remontan más atrás de la época de dominación musulmana.
Seguimos ascendiendo hasta llegar cerca de la posesión y restaurante de Es Verger. Entonces nos desviamos hacia la derecha por un sendero señalizado, realmente es el antiguo sendero que subía desde Alaró, que nos acercará al pie de los acantilados. Entramos ya en el dominio del encinar y es un poco difícil encontrar un sitio bien soleado para merendar. Paramos a las 10:45 con el bosque a la espalda y frente al Comellar de Es Verger.
Una media hora después reanudamos la marcha. El sendero se acerca en un primer momento a los acantilados pero gira continuando el ascenso de forma suave entre el bosque de encinas. Tras unos zig-zags que hacen subir rápidamente dejamos a la izquierda el sendero que conduce hacia la zona de aparcamiento del Pla del Pouet. El sendero tiene un letrero que indica que hay desprendimientos y recomiendan no pasar. Mal asunto, pues es por allí por donde continuaremos después de visitar el castillo y la capilla.
Seguimos subiendo. El sendero se pega al acantilado como queriendo indicar que ya queda poco, y a la vista está, para llegar a la puerta de entrada al castillo. Este último tramo está muy cuidado, empedrado y escalonado. La torre del homenaje asoma entre los árboles. A nuestra izquierda el vacío. Atravesamos la antemuralla y tras un corto ascenso por el camino empedrado con un giro a la derecha, llegamos a la torre del homenaje (o del Constipador). Tras ella el terreno se allana considerablemente. Estamos dentro del recinto del castillo y en pocos minutos llegamos a la capilla. Pero antes, hacia la izquierda, un balcón natural nos descubre una maravillosa panorámica de la sierra de Tramuntana, eso sí un poco entre nubes, pero maravillosa al fin y al cabo.
A las 11:45 llegamos a la capilla, en una amplia explanada. Tras un atrio se llega a la puerta de entrada en cuyo interior hay una imagen de la Mare de Déu del Refugi. En otra parte de la explanada, al lado de la capilla está la antigua hospedería, que hoy también se emplea como refugio de montaña de la Ruta de la Pedra en Sec (GR-221). Además de las vistas sobre el Pla de Mallorca que se ven desde la capilla también se tienen vistas sobre la Serra de Tramuntana, y el valle de Orient y Solleric similares a las vistas desde el balcón natural anterior.
Descansamos unos minutos mientras visitamos la capilla y preguntamos en la hospedería si hay algún impedimento en bajar por el camino hacia la explanada del aparcamiento. Nos dice que está un poco mal pero tampoco dice que no se pueda pasar con un poco de cuidado. Biel nos deja junto con una amiga suya. Por eso decía al inicio que éramos 15 ‘al principio’. Tiene un compromiso en el pueblo y no puede acabar la excursión, pero nos veremos en el pueblo cuando terminemos la misma.
Iniciamos el descenso, unos 20 minutos después, volviendo sobre nuestros pasos hasta llegar al desvío hacia el aparcamiento que indica que hay desprendimientos. El punto conflictivo está en l'Estret, un paso entre unas rocas y que salva un pequeño torrente. El agua de las últimas lluvias ha debilitado la base desprendiéndose parte del paramento que sostiene el camino. Unos pocos minutos nos separan de la explanada del Pla del Pouet donde unos coches están aparcados. La carretera de bajada para los coches va hacia el sur, pero nosotros tomamos un sendero de herradura hacia el norte en una bajada un poco empinada entre el bosque de encinas. Casi abajo del valle entramos en terrenos de cultivo y olivar. El sendero se allana considerablemente mientras nos acercamos a la carretera justo después de pasar por la Font d'en Tries.
Vamos por la carretera en dirección a Orient alrededor de unos 500 metros y nos desviamos hacia la izquierda (sur), por el sendero que conduce al Pas de s'Escaleta, a la izquierda de una canal de recogida de agua. A la derecha tenemos el Puig de Can Llenderina, por cuyas laderas hemos descendido del castillo, y a la izquierda la Talaia de Cals Reis. A medio camino del paso nos desviamos hacia el noroeste, bajando nuevamente hacia la carretera. Algún claro entre las encinas nos permite divisar el pueblo de Orient.
Bordeamos unos terrenos de olivar y frutales y empezamos un ascenso entre encinas y de tanto en tanto echamos mano del mapa para confirmar el recorrido, lo que da lugar a situaciones un poco divertidas. Culminamos el ascenso, no será el último, en el Pas de s'Estaló por camino de carro. El paso es una grieta entre rocas en la ladera oeste de la Talaia de Cals Reis (entre esta montaña y Es Castellot) y permitía la comunicación entre Orient y Coanegra. Son las dos de la tarde y aprovechamos para hacer la parada para la comida durante la cual vemos las andanzas y habilidades de algunas cabras en los peñascos cercanos.
Tras la comida (no nos enredamos mucho, apenas media hora, ya que unas nubes parecen querer acercarse con malas intenciones) ascendemos un poco hasta un collado a la izquierda de la Mola de Lluc. Se ven flechas azules que marcan el sendero. Tras pasar una sitja, y luego otra, dejamos a la derecha un sendero que conduce a Coanegra y Els Freu. Pasado el collado llaneamos llegando a los terrenos de Es Rafal. Allí nos despistamos un poco antes de llegar a las casas y volvemos a echar mano de los mapas que nos conducen a la ruta correcta. Dejamos atrás las casas de Es Rafal, alguna de cuyas dependencias están en estado ruinoso, y rodeando por la izquierda el Penyal de sa Bastida (al este de Es Rafal) iniciamos un descenso muy empinado que hace quejarse a nuestras rodillas. Además el camino está cementado por lo que el terreno no amortigua nuestros pasos incrementando las molestias. Son unos 300 metros de desnivel en unos 2 kilómetros, hasta las casas de Ses Artigues. Pero antes, entre el Penyal de sa Bastida y Sa Mola, en una piedra desnuda a la orilla del camino vemos unos fósiles de Ammonites. Dos o tres muestran claramente la morfología en espiral similar a un caracol. Un animal similar que existe en la actualidad sería el Nautilus (una especie de calamar con concha). Se ven otros restos que podrían ser trozos de ellos, con la ornamentación de las suturas más o menos aparentes. Como ya comentamos entonces eran animales que colonizaron los mares durante unos 300 millones de años (desde el Devónico hasta el Cretácico). Estos fósiles nos indican que estas tierras que estamos pisando estuvieron hace un montón de años sumergidas y que la caliza que las forman son material sedimentario compactado de infinidad de animales y microorganismos que posteriormente salió a la superficie.
Después de este retroceso en el tiempo continuamos la bajada hacia Alaró. La pendiente sigue siendo muy empinada, hasta la llegada a las casas y Font de ses Artigues. Desde allí una bajada suave nos acerca hasta el pueblo, terminando en un bar de la plaza del mismo a eso de las 16:15. Tras la cerveza, refresco, café, etc. de rigor, nos despedimos y felicitamos las próximas fiestas de Navidad y Año Nuevo que se acercan.
Según el GPS han sido poco más de 20 kilómetros, con muy buen tiempo y con maravillosas vistas durante todo el recorrido y su migaja de cultura en el último tramo.
Desde aquí aprovecho, en nombre del Estol Santueri, para felicitaros la Navidad y que el Año Nuevo esté lleno de buenas excursiones. MOLT D'ANYS.
De CMP Alaró - Castell d'Alaró - Orient - Alaró
CMP Alaró - Castell d'Alaró - Orient - Alaró

domingo, 11 de diciembre de 2011

Próxima excursión: Alaró-Castell Alaró-Orient-Alaró

Para el domingo que viene realizamos la última salida de este año. Iremos por la zona entre Alaró y Orient. El grupo lo guiará nuestra compañera Eva Serra.
El punto de reunión es el campo de fútbol de Alaró (a la entrada del pueblo) a las 9 de la mañana.
Se prevee una excursión sencillita con pocas dificultades. Esperemos tener un buen día para acabar bien este año de excursiones.


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domingo, 20 de noviembre de 2011

Calicant i Telègraf

Esta excursión la teníamos que haber realizado el año pasado, pero por motivos climatológicos no pudo hacerse. Esta vez confiábamos en que el tiempo estuviera más estable para disfrutar el día.
A las 9 estábamos todos puntuales en las cercanías del campo de fútbol de Sant Llorenç. Pero no es desde aquí de donde partiremos y así nos lo dice Guillem Pont, nuestro guía. Para evitar patear casi tres kilómetros de asfalto tanto al inicio como al final, nos acercaremos en coche hasta el inicio del Camí den Tenja (a la altura del kilómetro 6,700 del Camí de Calicant).
A eso de las 9:30 empezamos la excursión. Somos uno menos que la vez anterior: 19. Andamos por camino asfaltado en ligera pendiente y en dirección casi norte. Las nubes recorren el cielo azul y aunque todavía no se nota mucho, se intuye que el día será algo caluroso. Frente a nosotros tenemos las Muntanyas den Tenja cuya cima principal es el Telègraf. Más a la izquierda se encuentran las de Calicant. Como dice Guillem, la idea es 'subir al Telègraf y luego, cresteando, ir ascendiendo a la cima de Calicant'.
Poco más de un kilómetro después llegamos a un camino de tierra, girando a la izquierda. La pendiente se va haciendo un poco mas pronunciada mientras vamos dejando unas cuantas casas a la derecha. El camino acaba en una posesión, pero nosotros lo dejamos poco antes de llegar a ella. Salimos hacia la izquierda y, campo a través, entre carrizos y antiguos bancales abandonados, vamos subiendo hasta llegar a la caseta del Mal Home. Aquí la otra vez fue donde decidimos abandonar a causa de la lluvia que hacía. Paramos unos minutos al lado de las ruinas y Guillem nos recuerda de nuevo la vida de aquel personaje y de su familia, que vivían en aquella caseta con las mínimas comodidades, trabajando la tierra y ganándose pan y el apodo de Mal Home (por el hecho de no asistir a los oficios religiosos).
Seguimos la subida a la Muntanya den Tenja por la llamada Costa de s'Aliga. Vamos más o menos paralelos a una pared medianera que nos lleva al pie de unos peñascos. Allí giramos un poco hacia la derecha bajo los peñascos, pasando por una balma y subiendo por una canal utilizando las manos hasta un pequeño collado. A nuestra espalda tenemos toda la subida que hemos hecho con el pueblo de Sant Llorenç y el Pla de Mallorca al fondo. De frente se ven todas las montañas de Calicant, a donde nos dirigiremos después de merendar. Giramos a la derecha subiendo a una antecima. El terreno se ha allanado, el Telègraf está cerca y en pocos minutos llegamos a su cima, coronada por los restos de una caseta. Son casi las 11 de la mañana.
Allí paramos a merendar y al estilo monacal, Guillem nos lee, fiel a su costumbre, unos fragmntos de una obra de Salvador Galmes: El Garriguer d'Infern (Salvador Galmés; Narracions. Moll, 1976). Infern es como se llamaba a aquella zona a causa de lo inhóspito del terreno y de las penurias que había que sufrir para sacar rendimiento a esas tierras. La novela relata la vida del Mal Home que vivía en la caseta que habíamos dejado. También hace mención al Clot des Tresor y al tesoro escondido en el y que ya nos contó Guillem en otra excursión, aquella vez por una rondalla de Mossen Alcover. Aquí podéis leer la obra de El Garrirer d'Infern así como unos comentarios sobre dicha obra escritos por Pere Rosselló Bover.





Sobre el topónimo de Telègraf nos comenta que se cree que allí había un puesto de observación y de señales, aunque tampoco hay nada documentado.
Partimos media hora mas tarde en dirección norte hacia el Coll des Gatovells, bajando por una ladera llena de carrizo. De bajada tenemos que atravesar unas paredes medianeras. Dejamos el Coll des Gatovells a la derecha sin llegar a el y giramos hacia el oeste una vez pasada la vaguada subiendo por una cornisa rocosa. También dejamos la vaguada que baja del Coll Paredat a la derecha. Subimos por esa arista hasta una primera cima. Desde allí divisamos ya toda la parte norte de la isla, las montañas de Artà, la Bahía de Alcudia, la Península de Alcudia, la Bahía de Pollença y Formentor al fondo. También se ve Artá y Capdepera.
Tenemos que bajar hasta un collado que nos separa del Puig d'en Sard. De camino vemos alguna tortuga medio escondida entre el carrizo. En el collado encontramos, por fin, un sendero que sube de la vaguada, a nuestra izquierda (por la que después bajaremos), hacia la cima que tenemos enfrente. Es el sendero normal de subida a Calicant.
Pasamos el Puig d'en Sard y emprendemos el último repecho hasta la cima de Calicant (473 m) a la que llegamos poco después de la una y cuarto.
Desde Calicant volvemos a disfrutar de las vistas que nos rodean, tanto por la parte de Alcudia como por la del Plà. Hacia el sur, a la derecha de San Salvador se intuye el archipiélago de Cabrera. Allí hacemos la parada para la comida.
Después de la comida, pasadas las dos de la tarde, regresamos por el mismo camino hasta el collado de la vaguada. Allí nos desviamos hacia la derecha bajando por la misma. A ratos se desdibuja un poco el sendero pero se sigue más o menos bien hasta pasar un torrente y llegar a un camino ancho. Giramos hacia la derecha pasando por un terreno de labor y llegando hasta un aljibe con un abrevadero. Ambos se alimentan por una fuente cercana (la Font de Ses Piquetes).
Desde aquí todo se hace mucho más fácil, siguiendo el amplio camino sorteando campos de cultivo y terrenos abandonados hasta llegar a la carretera. Giramos a la izquierda y tras un trecho de un kilómetro de carretera llegamos a lugar donde hemos dejado los coches poco antes de las cuatro de la tarde.
Ha sido una excursión corta, casi 12 kilómetros, pero interesante y bien acompañada por el tiempo y la compañía.
Guillem ha puesto unas fotos en Picasa y las podéis ver mediante el siguiente enlace:

https://picasaweb.google.com/bellver08/201111CalicantAmbSantueri

Y aquí los enlaces de las fotos y la ruta.
De Calicant i Telègraf

Calicant i Telègraf

domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Votaciones? Calicant i Telègraf

Para el domingo que viene haremos la habitual excursión de cada tercer domingo del mes. Volveremos a intentar las montañas de Calicant y Telègraf, que por motivos meteorológicos no pudimos llevar a cabo el año pasado(eso si, pasamos una velada memorable haciendo 'oreanas').
El guía será Guiem Pont y el lugar de reunión el campo de fútbol de Sant Llorenç a la hora habitual de las 9 de la mañana.
A ver si esta vez el tiempo acompaña y podemos disfrutar de una buena caminata.

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domingo, 16 de octubre de 2011

Sóller - Pas de s’Encletxa - Sóller

El mes de octubre se hizo esta excursión a la que no pude asistir al estar haciendo una ruta por los Pirineos.
Os dejo sin embargo el enlace de las fotos que hizo Jesús aquel día.

Sóller - Pas de s’Encletxa - Sóller