martes, 3 de julio de 2012

Aportación de Mitja Horeta Tres Quarts

En la excursión de cierre de temporada al Torrent de Pareis se apuntaron unos compañeros del Grup Excursionista Mitja Horeta Tres Quarts que me han hecho llegar la foto de grupo que nos hicimos así como el track del GPS (mi receptor se vuelve loco en sitios como el Torrent donde apenas 've' los satélites).
Aquí las dejo para que las veáis así como el enlace a su página web donde podreís seguir sus correrías por estas tierras de nuestra querida isla.
Saludos Jaume y compañía y felices excursiones.

http://www.grupexcursionistamitjahoretatresquarts.com/

De CMP Torrent de Pareis

De CMP Torrent de Pareis

domingo, 17 de junio de 2012

Torrent de Pareis (2012), final de temporada

Un nuevo año acabamos la temporada con la excursión al Torrent de Pareis. El tiempo es bueno y caluroso, y más calor hará durante la jornada. Hay más gente también esperando por la explanada del restaurante y llogaret de Escorca que también se preparan para hacer la excursión.
A las 8 estamos casi todos ya preparados para realizar el habitual movimiento de coches. De momento somos unos 30 en 8 coches. Dejaremos 6 abajo para luego poder subir. Mientras bajamos llegan algunos mas, y aunque no bajan en ese momento tendrán que bajar luego al final. De momento no sabemos nada de eso y es al subir cuando nos enteramos.
A las nueve empezamos la excursión, rodeando los campos de labor que dejamos a la izquierda. Somos 40, incluyendo los dos hijos de Jesús, que este año repiten de nuevo. Pronto llegamos a la Peña Foradada donde otros excursionistas están haciendo unas fotos. Iremos turnándonos con ellos unas veces delante y otras detrás en la bajada hacia s'Entreforc. El descenso hasta este cruce de torrentes se hace casi sin novedad, con la parada habitual para probar y determinar la calidad del eco y de nuestros pulmones y oidos. Y decía sin novedad porque poco antes de pisar el torrent de Lluc en encuentro a Juan y Aina. Juan está sentado sufriendo sintomas de insolación. La verdad es que hace mucho sol y mucho calor y a Juan eso no le va bien. Tiene dudas de si seguir o no adelante. Si no sigue, le queda una subida con mucho sol hasta Escorca. Si sigue, el torrente es fatigoso y con zonas de mucho sol, pero también hay tramos de sombra donde puedes recuperar. Biel se queda a su lado un rato mientras me adelanto. Los demás están en el Torrent de Lluc esperando. Al poco llega Juan que parece decidido a continuar y terminar.
Retomamos la marcha hacia s'Entreforc donde pararemoa a merendar. Yo me adelanto en un momento dado para hacer alguna foto de plantas. Las condiciones son muy diferentes al año pasado. Este año es mucho mas seco y no se ven tantas rocas cubiertas de plantas tapizantes. Hay musgos, hay helechos, pero no se ve ese verde de otros años.
Llegamos a s'Entreforc y merendamos. Biel dijo que traería un pequeño barril de cerveza y es verdad. Y entre el agua y la cerveza nos refrescamos mientras merendamos.
Pasada la merienda empezamos propiamente la bajada del Torrent de Pareis. Al principio iremos agrupados, pero poco a poco nos vamos separando unos de otros. Aquí cada cual va a su ritmo o al ritmo que le permiten sus piernas. Empezamos la bajada subiendo por nuestra derecha para salvar la zona conocida por sa Llosa, para llegar al Gorg des Cingles y pisar por primera vez el lecho del Torrent de Pareis. Hemos dejado a la izquierda la salida del Torrent del Gorg Blau y de La Fosca, y las altas y verticales paredes nos rodean por todas partes. Dejamos el Gorg des Cingles por otro paso a la izquierda del torrente y otro a continuación en el mismo lado equipado con una cuerda. Para hacer el torrente no es necesaria ninguna equipación si se está más o menos en forma. De hecho, las primeras veces que lo hice, cuando era más joven y más ágil, eran más un estorbo que no una ayuda, pues era un obstaculo más que no sabías que hacer con el. Ahora, con unos cuantos años encima, me siguen pareciendo un estorbo, pero confío un poco mas en ellas, pues ya no puedes hacer lo mismo que hacías de joven.
Un poco más adelante, un nuevo paso complicado por la derecha, donde Tomeu nos indica cómo bajar y donde Adrian resbaló metro y medio aunque por fortuna sin consecuencias. Es lo malo que tiene también el torrente. Puedes estar en forma, pero nadie puede confiarse y hay que estar con todos los sentidos alerta. Por suerte esta vez no pasó nada, pero recuerdo hace unos años que tuvo que venir un helicóptero a rescatar a uno de nuestro grupo (aunque no fue por una caida).
Después de ese paso hay otro mas sencillo y ya 'a pie plano' llegamos a las proximidades de la Cova des Romagueral, donde hay que pasar por un agujero a la izquierda. En seguida remontamos un trecho también por la izquierda para salvar el Gorg de sa Figuera y ya estamos en la cueva con forma de pera o de campana donde esperamos para agruparnos. Juan llega con el último grupo. Se le ve cansado pero lo peor ya ha pasado. Ahora queda una parte un poco más cómoda, al menos por estar más encerrada entre paredes y haber más sombras. Sólo quedan también dos pasos 'complicados' hasta llegar al Degotís.
Los pasos son los de 'Grassos, estrenyeu-vos' y el Pas de s'Estaló que se salvan sin complicaciones (parece mentira lo mucho que ayuda un pequeño clavo en una roca). La llegada al Degotís es, para mi, un poco decepcionante. Nunca la había visto con tan poca agua. Aunque podía haber sido peor (Jesús me comenta que alguna vez sí que la ha visto totalmente seca). Volvemos a esperar para agruparnos y emprender el último tramo de torrente, ya sin complicaciones aunque se haga largo al hacerse casi todo el bajo el sol. Dejamos el Gorg de s'Anguila a la derecha y el Gorg Dolç a la izquierda y empezamos a cruzarnos con turistas que suben desde la Calobra queriendo conocer esta pequeña maravilla de la naturaleza.
Al fin llegamos, TODOS, a la Calobra. Son cerca de las tres de la tarde. Por suerte no ha pasado ninguna desgracia. Para Juan, sin embargo, es posible que sea la última vez que lo haga. Esperemos que no y que el año que viene vuelva a estar con nosotros. Por mi parte no me puedo quejar; las piernas han respondido y si no hay ninguna novedad el año que viene volveré a probarme. Pero antes de eso dejemos pasar el verano. En breve tendréis las excursiones de la próxima temporada en la página de Santueri.

http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/

CMP Torrent de Pareis

domingo, 10 de junio de 2012

Final de temporada (XXI): Torrent de Pareis

Terminamos otra temporada con la travesía del Torrent de Pareis.
Será el domingo que viene, 17 de junio. Recordad que quedamos una hora antes (a las 08:00) en el restaurante de Escorca ya que movemos coches.
No parece que vaya a llevar agua (no se esperan lluvias), pero quien sabe. En la página siguiente podéis ver las últimas novedades del estado del torrente.

http://www.torrentdepareis.info/pareis%20esp.htm

Nos vemos el domingo.


Ver Escorca en un mapa más grande

domingo, 20 de mayo de 2012

Vuelta a Mallorca: La Calobra - Port de Sóller

Llevamos este año una serie de excursiones algo durillas y, para no ser menos, la de hoy no solo ha sido dura sino que también ha sido larga.
A las nueve estamos en la rotonda siguiente al túnel de sa Mola (entre Sóller y el Port de Sóller). Allí nos espera el autocar. Si, repito: el autocar. Habéis leído bien. Es la primera de las novedades de hoy. Dicen los veteranos de Santueri que por primera vez un autocar nos llevará al punto de salida. Poco a poco han ido llegando todos y algo después de las nueve y cuarto emprendemos, con el autocar al completo (25 adultos y un niño, en este caso una niña), camino a La Calobra que será el lugar de partida. Esa es la segunda novedad. Normalmente las etapas de la vuelta a Mallorca las hemos ido haciendo en sentido de las agujas del reloj. Pero esta vez, por cuestiones logísticas la haremos en sentido contrario. Es más fácil que un autocar te lleve a un sitio a una hora concreta de la mañana, que quedar con el a una hora determinada de la tarde y que cualquier contratiempo puede hacer que uno u otro no estén a esa hora. Así que lo más cómodo era dejar los coches en un aparcamiento del Port de Sóller e ir en autocar a La Calobra. De esta forma solo dependemos de nosotros mismos.
De modo que con optimismo por un lado y preocupación por otro (el autocar parece que no puede con toda la carga; para otra vez dejaré los bastones en casa) disfrutamos del cómodo viaje durante la hora siguiente. Una vez llegado al punto de partida y saldadas las cuentas con el conductor empezamos a caminar carretera arriba. Son las once menos veinte, casi hora y media mas tarde que lo que solemos empezar.
Nos desviamos por un camino asfaltado a la derecha que nos deja en poco tiempo en las casas de La Calobra, un coqueto rincón de nuestra sierra. Seguimos la ascención hacia el Coll de Sant Llorenç, el último tramo bastante empinado, al que llegamos media hora después de iniciada la marcha y donde nos detendremos para merendar.
Reanudamos la travesía por carretera en dirección a Cala Tuent. En teoría hay un sendero que ataja la carretera, pero no está muy definido y nuestro guía, Jaume, opta por seguir por carretera. Poco antes de llegar a la cala, nos desviamos hacia el restaurante Es Vergeret cuyo aparcamiento atravesamos. Desde ahí hay posibilidad de ir directamente hacia el Coll de na Polla y el camino de Sa Costera, pero nosotros nos desviamos hacia el Morro des Forat y la torre del mismo nombre a la que llegamos por un cómodo sendero, con bellas vistas sobre Cala Tuent, a eso de las 12 y media. Algunos quedan en el collado próximo atravesado por una pared medianera con un portillo en el mismo collado. La torre no se ve casi hasta que estamos al lado de ella. Está en estado muy ruinoso y cualquier intento de subir a ella es un peligro.
Después de haberla visto y de visitar sus alrededores, regresamos al collado que hemos dejado atrás con algunos compañeros. Desde allí subimos al Coll de na Polla siguiendo la pared medianera (sureste), a veces sobre ella, a veces dejándola a la izquierda. De momento vamos bien. La ruta está siendo fácil y sin complicaciones y el tramo que viene a continuación también es un cómodo paseo. Frente a nosotros tenemos el Morro de Cala Roja con Es Castellot como punto más elevado. A su izquierda, el Coll de Biniamar. A su derecha, la Torre de na Seca, próximo objetivo de nuestros pasos.
El sendero está bien transitado y no hay pérdida posible. A ratos incluso se ven restos del antiguo empedrado. A los tres cuartos de hora dejamos a la izquierda el desvío que baja hasta la Font des Verger y las casas de Sa Fàbrica. Vamos dejando atrás el Morro de Cala Roja y la Mola de Tuent. El camino entra en dominio del encinar y poco a poco se va empinando, indicando que empezamos la subida al Coll de Biniamar al que llegamos a eso de las dos y media. Al collado llega un camino ancho por el que se puede acceder en coche a las casas de Sa Costera, a nuestra derecha. El camino viene de Bàlitx d'Avall cuyo desvío encontramos al poco tiempo. Allí Jaume nos explica que la parte que nos queda por recorrer es bastante dura y que hay posibilidad de volver a Sóller por Bàlitx, más corto y más cómodo que por donde vamos a ir. Joan y Aina deciden ir por el. Alguno de nosotros nos acordaremos de esa decisión por ellos tomada y a ratos la envidiaremos (a ratos no). Dejamos el cruce de Bàlitx atrás y vamos rodeando Es Castellot hasta encontrar las fitas que marcan el ascenso (una flecha hecha con piedras en el suelo indica el punto de subida) hacia la Torre de na Seca a la que llegamos a las tres de la tarde. Buena hora para comer.
Desde la Torre de na Seca se domina toda la vaguada de Bàlitx d'Avall, atravesada por el Torrent des Llorers (o de na Mora a partir de Bàlitx d'Avall) procedente de Moncaire, hacia cuya desembocadura iremos poco después. Vemos hacia el sureste el Penyal des Migdia y la Serra de Son Torrella, el Puig de sa Bassa al sur, el Camí de Bàlitx y el Puig de Bàlitx hacia el suroeste. La Torre de na Seca está en un poco mejor estado que la visitada anteriormente (la Torre des Forat), pero tampoco está para tirar cohetes. Lo mejor de todo es la vista que se divisa desde ella.
El trozo que viene ahora es el más delicado de la excursión. La bajada desde la torre al Torrent de na Mora. No hay un sendero definido, o al menos yo no lo vi, y hay que estar muy atento a las fitas que marcan la ruta y que conviene seguir con atención, aunque parezca que en ocasiones vayamos hacia atrás. Iniciamos la bajada pasadas las tres y media. El descenso se hace duro y alguno de nosotros va quedando rezagado. Yo tampoco voy con muchas alegrías y algún traspiés y tropezón hace que me lo piense en algún punto delicado; lo mejor es poner sin complejo el trasero en el suelo y bajar de esta forma con mas seguridad. Al ir más lentos nos tenemos que ir agrupando de trecho en trecho y vamos más despacio. Así, bajando con cuidado y esperando a los últimos vamos poco a poco llegando al cañón que forma el cauce del torrente cerca de su desembocadura. Poco antes de llegar a él giramos un poco hacia la izquierda para atravesar el cauce del torrente, ahora sin agua. Llegamos a el a las seis menos diez. Casi dos horas y media de bajada por un terreno lleno de carrizo que te hace tropezar, de piedras afiladas que te cortan las manos (he de tomar nota de los guantes como hacen algunos de nosotros) y de arbustos que tienen la mala costumbre de mover sus ramas para trabarte las piernas e impedirte seguir adelante. Eso sin hablar de la carga y el esfuerzo que sufren las rodillas.
Por suerte terminada la bajada empieza el ascenso hacia el Coll de Cala Ferrera por el Pas de na Cordellina. Hemos dejado a la derecha el tramo final del Torrente del que apenas divisamos como se encajona entre las paredes. Se ven en ellas algunos equipamientos (cuerdas y clavijas) para ayudar en la bajadas de los gorgs. Nosotros ascendemos por una pequeña vaguada que baja del Puig de Bàlitx que tenemos delante (hacia el suroeste). El sendero vuelve a estar bien marcado por las idas y venidas de otros excursionistas. Poco antes de llegar al collado dejamos a la izquierda el sendero por el que pasando por el Pas de s'Heura y sa Tanca des Bous llegaríamos hasta Bàlitx d'Amunt.
En el collado volvemos a esperar un poco a los rezagados. Seguro que Miquel se ha estado acordando de Joan y de Aina que atajaron hacia Bàlitx antes de llegar a la Torre de na Seca. Yo mismo me he acordado de ellos más de una vez.
Son las siete de la tarde. Nos queda una horita más o menos hasta llegar al Port. Por suerte, las previsiones que había de que lloviera por la tarde no se han cumplido y que hubieran hecho la bajada desde la torre algo infernal (aunque seguro que habríamos abortado tomando también el trazado alternativo por Bàlitx). Por el contrario nos ha tocado sufrir un sol de justicia. Pero en bajadas delicadas, es mejor sol que lluvia. Decidimos que el grupo irá a ritmo normal y que Miquel vaya a su ritmo (acompañado del otro Miquel). Al llegar al puerto irán a buscarlo hasta donde permita subir con el coche. Bajamos del collado pasando bajo las paredes extraplomadas del Cavall Bernat des Joncar. Unos cuantos han tomado la delantera. Otros nos quedamos un poco atrás. En un momento dado hay un desvío a la derecha y no sabemos si hay que seguir por él o no. Seguimos el sentido de la marcha (suroeste; por el desvío es posible que se llegue a la Font des Joncar, casi al borde del mar). El camino se ha hecho mas suave, casi llano, y mientras vamos sorteando troncos de árboles caídos, nos acercamos poco a poco a la altura de s'Illeta y a las primeras edificaciones. El sendero se hace mas ancho y ahora es al Penyal Bernat (otra pared extraplomada) al que nos acercamos. Si alguien puede indicar el porqué de esté nombre tan habitual en este tipo de accidentes lo podría indicar para que todos lo sepamos.
En poco tiempo pisamos asfalto. Dejamos a la derecha la Torre Picada y a las ocho de la tarde llegamos a los coches y al bar donde la cerveza (con o sin limonada) pasan sin darnos cuenta y sin ningún remordimiento de la jarra al estómago.
Para mi la excursión ha sido fantástica. Como dije al principio: dura. Sin tener mucho desnivel, es una auténtica etapa de montaña que no tiene nada que envidiar a otras mas montañosas. Según el GPS han sido más de 21 kilómetros. De las mas largas que he hecho con el grupo, recorridos en casi 9 horas y media (de andar efectivo habrán sido entre 7 y 7 horas y media).
Durante la excursión hemos estado comentando si el recorrido realizado hubiera sido más cómodo de haberlo hecho al revés. Bien es cierto que la subida a la Torre de na Seca desde el Torrent de na Mora habría sido de órdago, pero una vez hecha, el resto había sido más llevadero. Quien sabe. Queda entregado el testigo a aquel que quiera tomarlo y que nos cuente su parecer.

De CMP La Calobra - Port de Sóller

CMP La Calobra - Port de Sóller



martes, 15 de mayo de 2012

Próxima excursión: Etapa vuelta a Mallorca

El domingo que viene, día 22, haremos la excursión de este mes. Será una de las etapas de la vuelta a Mallorca que prepara Jaume. Por cuestiones logísticas la realizaremos en sentido inverso a como la hemos estado haciendo hasta ahora.
El lugar de reunión es la primera rotonda después de la salida del túnel de Sóller al Puerto de Sóller, a la hora de siempre, las 9 de la mañana. Desde allí nos llevarán en autocar hasta la Calobra que será donde empezaremos realmente la excursión. Traed dinero para pagar el autocar (unos 10 euros por persona, más o menos).
Será una excursión larga, así que venid bien preparados.
Os esperamos.


Ver Port de Soller en un mapa más grande

domingo, 15 de abril de 2012

Pas de s'Ermità

Nos reunimos en las cercanías del campo de fútbol de Valldemossa. El tiempo es desapacible, con algún que otro chubasco que cae mientras esperamos. A lo lejos vemos que parece que quiere despejar, lo que hace que no decaiga el ánimo ni las ganas de empezar a caminar. A las 9:10 nos ponemos en marcha, acercándonos con los coches hasta la explanada-aparcamiento de la cercana Ermita de la Trinitat. Somos pocos (12 personas) por lo que decidimos dejar allí mismo los coches en vez de dejarlos en la carretera, ahorrándonos 20 minutos de camino.
En la ermita nos sorprende lo bien cuidado que está el huerto por parte de los monjes que aún permanecen en ella, a uno de los cuales vemos salir en un paseo matutino.
Jesús nos dice que la propuesta inicial de la excursión se ha visto alterada por las malas condiciones del camino en el Pas de sa Paella, por lo que variaremos el recorrido subiendo por el Estret de Son Gallard y bajando por el Pas de s'Ermità. Además el paso es bastante aéreo y tal como está el tiempo no conviene arriesgarse. El de s'Ermità también lo es, pero ya hablaremos de el en su momento. La excursión será un poco más larga pero menos complicada.
Con la mochila a la espalda empezamos la marcha en dirección noreste por un estrecho senderillo que nace al lado de un portillo de la explanada. Son las diez menos veinte y nuestro primer objetivo es la cueva del Beato Ramón Llull y la merienda.
Al poco de empezar a andar dejamos un sendero a la derecha por el que, según nos indica Jesús, bajaremos por la tarde cerrando el circuito. Un poco más adelante dejamos una pequeña cueva (Cova Busquera, veo en un libro que tengo) también a la derecha. Enseguida llegamos a Ses Ermites Velles. Lo único que queda medianamente bien conservado es la pared que delimita el recinto, quebrada en el punto donde la atraviesa el sendero así como en otros pocos lugares. Dentro, el encinar ha ocupado casi todo el espacio que en su día estaría ocupado por huertos y por construcciones de las que apenas se adivina su utilidad de antaño. Sólo un pozo con el brocal atravesado por unos troncos es fácilmente reconocible.
Retornamos al sendero y continuamos más o menos en la misma dirección siempre bajo la protección del encinar junto con madroños y algún pino. Por la cima de la Talaia Vella la niebla se agarra a la montaña. Pasamos por un ranxo de carboneros donde aún queda uno de los pocos hornos de pan cuya cubierta aún permanece casi intacta. A nuestra izquierda dejamos un mirador con unos bancos dispuestos en óvalo. Un madroño ha crecido en medio de la explanada entre los bancos. Apenas hay vistas pues los árboles han crecido tapándolas.
Seguimos el sendero hasta llegar a un coll de tords dispuesto a bastante altura del suelo. Allí giramos a la izquierda en dirección norte llegando hasta otro coll de tords con una cruz de madera a su lado. Rodeando este puesto de caza por la derecha y descendiendo un poco por el otro lado está la entrada a la Cova del Beat Ramon Llull. Es de pequeñas dimensiones y al fondo hay una pequeña lápida con la Virgen y el niño y el beato, arrodillado, a su derecha.
Son las diez y media y aprovechamos para merendar y disfrutar un poco del paisaje que nos rodea, especialmente al pie de la montaña, y de la costa de Valldemossa: las casas de Son Marroig, Son Gallard y La Foradada. La excursión está discurriendo casi toda ella bajo los árboles y apenas podemos ver lo que nos rodea. Más adelante será la niebla la que nos impedirá ver nada.
No nos demoramos mucho en la merienda, apenas veinte minutos. Hay que aprovechar lo que se pueda la bonanza que tenemos. Sigue estando nublado, pero no llueve y eso es bueno. Reanudamos la marcha regresando al elevado coll de tords retomando el sendero girando a la izquierda dirección este. Nos dirigimos al Estret de son Gallard al que ascenderemos por una vaguada que no podemos ver ya que el Morro de s'Eco nos la tapa. Nos encontramos con una alambrada que seguimos dejándola a la derecha hasta atravesarla por un portillo metálico. Empieza la subida propiamente dicha que la realizaremos con calma parando de vez en cuando para coger aliento. Una de las paradas la hacemos en un mirador casi al pie de los acantilados del Morro de s'Eco. Desde ahí vemos la vaguada por la que ascenderemos y arriba la niebla que sigue pegada a la cima de la montaña.
Nos queda la parte mas dura de la subida hasta llegar al Estret, luego se suaviza un poco con largos zig-zags para tomar definitivamente dirección suroeste hacia el Coll de Son Gallard. Entramos en la niebla y si antes los árboles no nos dejaban ver nada ahora la niebla no nos deja ver nada de nada. Nuestras siluetas se recortan en la niebla del collado mientras esperamos a agruparnos. Allí también nos cruzamos con otro grupo de excursionistas.
Desde aquí, de frente a nuestra llegada llegaríamos al Pla des Pouet, pero nosotros nos desviamos hacia la derecha en dirección a la Talaia Vella y la caseta-refugio de s'Arxiduc, donde nos llevamos la sorpresa de verla reconstruida. Al igual que otras construcciones de la sierra, como el cuartel de carabineros o la casa de nieve del Galileo, también a esta la ha tocado de lo cual me alegro. Después de haberla visto varias veces tan descuidada es grato ver estas actuaciones. Lo único que queda ahora es saber quien lleva el control de ella (por poderla aprovechar en un momento dado en que te pille una tormenta).
Seguimos adelante y continúa la niebla que casi moja tanto como una lluvia ligera. Son las doce y diez y empezamos el descenso y acercamiento hacia el punto mas complicado de la excursión: el Pas de s'Ermità (o de s'Ermitans). Seguimos el sendero pero a los 3 minutos a la altura de una fita bastante grande hay que desviarse a la derecha bajando por la ladera. Hay una fita con una piedra y pintura verde 'fofi' que marca el sendero por el que vamos bajando la ladera en continuos zig-zags. A medida que perdemos altura la pendiente se hace mas empinada. Hay que estar muy atento a las fitas y no perderlas para poder atinar el paso al que llegamos a las doce y media.
El paso está habilitado con una cuerda en su primer trecho (de unos veinte metros) y con una cadena en el tramo final (de otros 20 metros también aproximadamente). Es una rampa de piedra bastante lisa sin apenas grietas donde poner los pies y estrecha, con la pared a la derecha y el vacío a la izquierda. El último trozo es el más complicado técnicamente. Jesús se adelanta y acondiciona el tramo de cadena con una cuerda doble que ha traído y que es más cómoda para agarrarse que la cadena. Desde la parte alta solo se ve el tramo de cuerda, por el que uno a uno vamos bajando y desaparecen a la vista de los otros cuando entran en el de cadena-cuerda. Éste, incrementa además su complejidad al estar el terreno mojado y los sucesivos pasos de cada uno de nosotros lo van haciendo más deslizable. Tampoco hay escalones naturales, por mucho que Jesús me quisiera hacer creer, o si los había yo no los encontraba, así que cada uno baja como buenamente puede y por suerte no pasa ninguna desgracia salvo algún que otro arañazo en las manos. Entre unas cosas y otras hemos tardado casi tres cuartos de hora en solventar el compromiso, reanudando la marcha después de comentar las impresiones. Continuamos el descenso y a la una y media paramos en un pequeño claro a descansar y comer.
A las dos emprendemos la marcha. Al final de la comida ha caído un poco de granizo (luego en Valldemossa vimos que allí cayó bastante mas). Nos queda un descenso más o menos suave (en algún momento se empina un poco, sin embargo) en dirección oeste siguiendo las fitas y puntos de pintura verde fluorescente (aunque muchos de ellos están puestos en el sentido de subida). La niebla ha quedado atrás y podemos ver la costa norte destacando la punta de La Foradada. Un cuarto de hora después llegamos a la encrucijada para ir al Pas de s'Ermità (de donde venimos) o al Pas de la Paella. Unas pintadas en rojo en las rocas indican la dirección a seguir para cada uno de ellos. Nosotros seguimos hacia el oeste girando poco después hacia el norte y un cuarto de hora mas tarde llegamos al sendero que recorrimos por la mañana en dirección a Ses Ermites Velles desde la Ermita de la Trinitat a la que llegamos a las tres menos cuarto.
El recorrido ha sido fantástico. No ya por las vistas que no hemos tenido, si no por el entorno, siempre rodeado de encinar al que la niebla le daba un aire misterioso. Y además aderezado con ese puntito de dificultad que le ha dado el Pas de s'Ermità en el que cada uno ha puesto toda la habilidad que tenía para superarlo. Un recorrido no muy duro ni muy largo, unos 9 kilómetros, pero exigente en ocasiones y que hemos disfrutado de verdad.

De CMP Pas de s'Ermità

CMP Pas de s'Ermità


lunes, 9 de abril de 2012

Próxima excursión: Valldemossa-Pas de sa Paella y Pas de l'Ermità

El próximo domingo hay excursión. Aprovecharemos para rebajar esas 'panades' y 'crespells' y demás manjares que hemos comido estos días.
La salida será por Valldemossa, en la zona de sa Talaia Vella, ermita de la Trinitat y pasos de la Paella y de l'Ermità. El guía será Jesús y esperemos que no nos lleve por sitios tan escarpados como la del mes pasado, aunque la previsión es que sea durilla.
El lugar de reunión es el campo de fútbol de Valldemossa, cerca del cementerio, a las 9:00 de la mañana.
Hasta el domingo.


Ver Valldemossa - campo de fútbol en un mapa más grande