domingo, 17 de febrero de 2013

Puig de Massanella (esta vez con niebla)

La excursión de este domingo se tenía que haber realizado el año pasado, pero las malas condiciones meteorológicas impidieron coronar el Puig de Massanella. Eso no nos impidió disfrutar como niños de un día de nieve por la montaña.
Este año no parece que vaya a repetirse, no sabemos si por suerte o por desgracia, así que preparados para una dura caminata a las nueve estamos ya casi preparados en el Coll de sa Batalla. Un cafetito en el bar y ponemos rumbo en coches hacia la urbanización de Son Maçip, que es donde empezaremos a andar. Pero... en ese momento un autobús invade el sitio donde pensábamos dejar uno de los coches (con la idea de, al finalizar la excursión, poder recuperar los que dejamos en Son Maçip). Así que tenemos que esperar unos 5 minutos a que bajen un autocar de personas y a los que oímos que también van a subir al Massanella.
Liberado el sitio y aparcado el choche, recorremos en los otros los tres kilómetros de carretera que nos separan de la urbanización. Esta jugada nos ahorra unos kilómetros y una hora y media de caminata; el año pasado empezamos en Lluc.
Dejamos los coches al lado del camino de tierra que sube hacia el Galileu. Somos 19 los que nos hemos reunido y empezamos la marcha cruzando una barrera por un botador. Son las 9:30 de la mañana. El camino es ancho y en poco tiempo alcanzamos la ruta tradicional del GR y que seguiremos durante un buen trecho. La subida es buena de hacer, sin fatigas, siempre y cuando no fuerces el ritmo. En poco tiempo llegamos a la casa o pozo de nieve de Son Maçip, la primera por la que pasaremos, y al inicio del restaurado camí de nevaters. Aquí la pendiente se acentúa y ya cuesta un poco mas ascender por el camino empedrado. Casi ya al final de la subida unos miradores naturales nos dejan ver el paisaje hacia el norte: el Puig Roig, el Puig des Caragoler de Femenía, Ternelles, el Clot d'Aubarca, algo del monasterio de Lluc y el Puig Roig. El cielo en esta parte de la montaña está despejado y nos dejan disfrutar del paisaje. Un poco mas de ascensión y llegamos al altiplano de las casas de nieve del Galileu, recientemente reconstruidas, tanto casa como pozo de nieve. Aquí paramos a merendar y descansar un poco al sol. Media hora después, a las once, retomamos la marcha. El año pasado hicimos el camino tradicional por el GR. Para cambiar un poco, esta vez iremos por la izquierda de las casas (sureste) subiendo por una ladera algo empinada con las paredes del acantilado a la derecha. Se ve algún resto de camino pero no mucho. Hay que ir siempre más o menos pegado a la pared y casi arriba girar hacia la derecha hasta alcanzar otro pequeño altiplano casi en la cima de la Mola del Galileu a la que llegamos en seguida (a las once y cuarto). La cima de la Mola del Galileu es, o eso dicen los planos, un metro mas alta que el Puig de Galileu que vemos o intuimos hacia el este.
Aquí las condiciones han cambiado. Parece mentira pero en poco tiempo el cielo se ha cubierto de nubes y apenas podemos ver nada mirando hacia el sur. De hecho, la Serra des Teixos, que está hacia el suroeste y el Puig de Massanella que está detrás de ella, no se ven. Vemos abajo el Coll des Telègraf hacia donde tenemos que ir para retomar nuevamente el GR. La bajada está más o menos señalada con hitos, pero no hay pérdida posible y solo hay que coger el camino mas fácil. En media hora llegamos desde las casas de nieve del Galileu. Al atajar por la Mola, nos hemos ahorrado nuevamente un buen trecho.
En el collado tenemos nuevos pozos de nieve a derecha e izquierda. Seguimos por el GR en ascenso nuevamente por la ladera de la Serra des Teixos pasando por un nuevo pozo de nieve a la derecha y atravesando una grieta en la roca que nos deja en el Coll des Prat. La niebla nos rodea por todos lados y aunque no es muy espesa nos deja sin poder ver nada poco mas allá de unas decenas de metros. Ni siquiera distinguimos la pared norte del Massanella que tenemos al sur.
Bajamos por el GR en dirección a la Font des Prat pero poco después de un zig-zag, hay un senderillo a la izquierda que se desvía del camino principal y recorre más o menos a nivel la ladera del Puig que tenemos a la izquierda. Paramos de vez en cuando para ir agrupados aunque el sendero está bastante marcado. Sin darnos cuenta por la niebla nos vamos acercando a la base del espolón suroeste que termina en el Coll de n'Argentó que es el que separa el Massanella del Puig de ses Bassetes. Hay que ascender por unas peñas pegadas a la pared y terminar en una especie de plataforma o balcón donde en condiciones de buen tiempo puedes disfrutar de la vista de la sierra y del llano de Mallorca, pero hoy no hay forma de ver nada. La idea de la excursión era subir al Puig de ses Bassetes que tenemos a nuestro suroeste, pero desistimos ya que no merece la pena alargar una hora la excursión en estas condiciones. Es una lástima, pues dicho Puig está eclipsado por su hermano mayor y pocos son los que suben a el y Santueri no tiene o no recuerdo que tenga dicha cima entre las realizadas. Para ir a el desde donde estamos, solo hay que bajar al collado y ascender la ladera sin un camino definido hasta llegar a la cima donde hay los restos de un Belén y un libro de firmas. Lo dejaremos para otra vez.
Desde donde estamos y dando la espalda al collado, miramos la pared que tenemos de frente por donde sube un senderillo antiguamente marcado con puntos grises o azules que se intentaros borrar picando la piedra, pero que aún se ven y marcan el camino. La subida es corta pero intensa especialmente en el primer tramo donde podemos ayudarnos sin ningún reparo de las manos para superar algún repecho. De todas formas no es complicada y con un poco de intuición se puede seguir bien. Superado el primer tramo el sendero gira hacia la derecha para volver a girar a la izquierda y realizar la última subida algo mas suave y que termina en el altiplano del Massanella. Un montón de piedras puestas a modo de hito nos indica que hemos terminado de subir, así que esperamos a los demás para agruparnos. Hemos hecho este tramo en apenas veinte minutos. Hacia el noreste tenemos el Massanella, pero seguimos igual que antes, sin ver nada de nada poco mas allá de unos metros.
Llegar al Massanella no sería mas que un paseo desde donde estamos, pero con la niebla no hay que fiarse. En principio no hay problemas, pues a la izquierda tenemos el acantilado norte que nos marca el límite y siempre se puede tomar como guía. También, gracias a las nuevas tecnologías, el GPS nos van guiando para no alejarnos del sendero que mal o bien vamos siguiendo. Al final un nuevo pero pequeño ascenso nos deja en la cima del Puig de Massanella, a la que llegamos a la una y donde nos hacemos las fotos de rigor. La idea era comer aquí mismo, pero al haber acortado la excursión (hubieramos llegado una hora mas tarde si vamos y volvemos al Puig de ses Bassetes) decidimos continuar y comer en la Font de s'Avenc. Bajamos siguiendo un tramo del camino que hemos hecho para desviarnos luego a la izquierda (sureste) por el camino tradicional de subida del Massanella. De vez en cuando encontramos alguna mancha de nieve que es recibida con gran júbilo montándose pequeñas batallas de bolas de nieve. En la bajada hay que fijarse en el desvío hacia la fuente marcada por un mojón colocado hace años por el Fomento del Turismo, pero la niebla sigue cubriendo todo y no lo vemos (está un poco separado del camino), por lo que retrocedemos un poco y nos desviamos hacia la derecha hasta encontrarlo. El camino que seguíamos continúa por el Pla de sa Neu. Es el camino mas transitado para la subida a este puig. El que nosotros seguiremos se juntará con el mas adelante.
Este tramo que nos queda en un poco complicado pues es algo empinado y en el último tramo (ya cerca de la fuente) hay que pasar por una zona de lapiaz con alguna grieta delicada. Pero se hace sin ninguna incidencia que remarcar. Por delante oímos voces, suponemos que en la pequeña explanada de la fuente y confirmamos la presencia de gente al llegar a ella. Es el grupo que encontramos en el Coll de sa Batalla y que bajaban del autocar. Están acabando de comer y comer es lo que vamos a hacer. Son casi las dos y es buena hora para hacerlo. Hemos bajado bastante y la niebla ha quedado atrás y podemos ver algo de las laderas del Puig de n'Ali y de sus acompañantes: Puig d'en Grau y Puig de sa Fita. La fuente, como su nombre indica, está en un pequeño avenc con escalones para llegar a su fondo donde unas piletas recogen el agua que se va filtrando por la roca.
Estamos casi una hora comiendo. La excursión va acabando y parte de las conversaciones tratan de lo que nos espera al final, con el peaje que se ha vuelto a poner a la entrada/salida de Comafreda. Unos están a favor, otros en contra, pero lo que se está viendo es lo que se ve por todos lados ahora mismo. Antes había cosas que eran gratis, también a algunos nos daban cesta de Navidad, si había suerte en el trabajo te pagaban incentivos, ... Ahora todo eso se ha perdido y en muchos sitios hacen pagar por algo que antes era gratis. En este caso también está la legalidad o no. ¿Es legal o no? Se supone que ha de serlo, pues si no lo fuera ya lo habrían denunciado. De todas formas, ya veremos qué nos encontramos cuando lleguemos.
Reemprendemos la marcha. Una compañera necesita un remiendo en las botas cosa que hace Simó con un poco de cinta americana. Buen invento este de la cinta, parece que sirve para todo, tanto para un roto como para un descosido. Y no es la primera vez que Simó hace uso de este remiendo. Es bueno vigilar las botas para evitar problemas de este tipo. En la montaña, y mientras andemos con los pies, es vital. El sendero ya no hace tanto desnivel y se anda con facilidad. El terreno pelado que teníamos se va poblando poco a poco de encinas hasta entrar de lleno en el bosque del Massanella. Encontramos un nuevo mojón del Fomento del Turismo que es donde se juntan los caminos que van al Pla de sa Neu y a la fuente. Seguimos bajando por un claro sendero haciendo continuos zig-zags y en poco tiempo llegamos al Coll de sa Linia al que llegamos a las tres y media. Esperamos un poco a agruparnos y hacemos el último tramo de la excursión. Dos de nosotros, que también hacen de guía en otro grupo excursionista (Mitja Horeta Tres Quarts) nos dejan para reconocer un poco el terreno del Pas de n'Arbona y bajar por Sa Cometa Negra al camino viejo de Lluc, donde esperarán a otro de sus compañeros que seguirá con nosotros. El Pas de n'Arbona separa el Puig de n'Ali del Puig d'en Grau y hace algún tiempo Santueri ya lo recorrió. Continuamos la bajada llegando a los terrenos de cultivo de las casas de Comafreda que dejamos a la izquierda. Atrás dejamos Es Frontó del Massanella, el Puig de n'Ali, el Puig d'en Grau y tenemos a nuestra derecha el Puig Caragoler. Llegamos al punto crítico de la barrera de peaje y allí está el 'guardia' que nos pide, por ser un grupo, 3 euros por persona. Habría mucho que discutir, pero no creo que este sea el lugar para hacerlo. Como dije antes algunos de nosotros están a favor, otros en contra. Personalmente yo estoy en contra, pero hay que tener todas las cartas en la mano para poder jugar y ganar. Si alguien quiere subir y bajar del Massanella sin pagar se puede hacer por donde hemos subido, y nadie, de momento, te pedirá ni un euro. Y seguro que hay otros caminos, como el que han hecho los dos compañeros antes por el Coll de n'Arbona, por los que se puede subir. Costarán mas esfuerzo pero menos dinero. Nosotros pagamos y terminamos la excursión en el Coll de sa Batalla, a eso de las cuatro y media, donde mientras la mayoría empieza a tomar su café o su cerveza, los conductores van en busca de los coches que dejamos en Son Maçip al inicio de la excursión.
Han sido poco mas de 13 kilómetros, por desgracia muchos de ellos con una niebla bastante espesa que nos ha impedido disfrutar de las bellas vistas que se tienen desde una de las alturas mas importantes de Mallorca. Para otra vez será, pero aquellos a los que nos gusta andar por la montaña, lo disfrutamos casi tanto como si estuviera despejado. Y al no haber ocurrido ningún percance, mejor que mejor.

De CMP Puig de Massanella

CMP Puig de Massanella

domingo, 10 de febrero de 2013

Próxima excursión: Puig de Massanella

El domingo que viene intentaremos de nuevo la subida al Puig de Massanella que el año pasado no pudimos hacer por causas meteorológicas.
Esta vez parece que no hará tan mal tiempo y si hay nieve no lo habrá como entonces (pero quién sabe).
Animaros a venir aunque haga frío.
Hemos quedado en el Coll de sa Batalla (gasolinera antes de Lluc) a las nueve de la mañana. Desde allí iremos en algunos coches hasta la urbanización de Son Macip que es donde empezaremos a andar. La excursión será un poco durilla así que apretaros las botas.
Hasta el domingo.

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domingo, 20 de enero de 2013

Talaia Freda - Es Porrassar

Para variar podemos tomar un cafetito caliente en un bar cerca de la iglesia de la Colonia de Sant Pere mientras esperamos al resto de compañeros. Últimamente lo he echado en falta, pero es lo que hay. No siempre se puede quedar cerca de un bar. Por tanto, hay que aprovecharlo. En las calles aún humean las hogueras de la celebración de su Sant Antoni particular, más familiar y lejos de las aglomeraciones de la capital municipal.
Después del café y de reunirnos todos, Tomeu Garau, nuestro guía hoy, nos dice que nos acercaremos en coche en dirección a la urbanización de Betlem hasta el desvío del GR-222. Allí hay sitio para dejar los coches y será donde empezaremos a andar. Nos hemos juntado 18 y miramos al cielo con preocupación pues las previsiones no anuncian nada bueno y las nubes que nos rodean tampoco. Una vez en el sitio y poco antes de las nueve y media empezamos a andar y al poco empiezan a caer las primeras gotas que hacen que tengamos que parar y ponernos los chubasqueros. El grupo se separa y mientras los primeros se desvían siguiendo el GR, unos pocos rezagados continúan por el camino ancho. Tras unas voces y gritos entienden que tienen que coger el desvío y al poco nos juntamos de nuevo, con la anécdota de la jornada de que los rezagados han encontrado un billete de 20 euros que era de uno de los que iban por delante (el billete estaba seco y en buen estado, por lo que solo podía ser de alguien que hubiera pasado hacía muy poco tiempo).
Tras la anécdota, y la alegría por parte del dueño del billete, seguimos ascendiendo por el sendero internándonos en una vaguada algo cerrada. A la entrada hay una pequeña presa para la recogida de agua. Ya en la parte alta, la vaguada se abre un poco y nos deja ver las cimas del Puig de sa Creu y la Talaia Freda. El sendero gira hacia la derecha, en dirección a la Ermita de Betlem. Pero no llegamos a ella, que vemos no muy lejos. Paramos a merendar un poco antes, en la font de s'Ermita o de Na Bernadeta. No tiene mucho caudal aunque tampoco está el día muy caluroso como para necesitar refrescarnos. Cerca de la fuente hay una especie de capilla con una imagen. Al poco tiempo viene una furgoneta con la idea de llenar un montón de garrafas de agua. Por el caudal que echa la fuente va a estar un buen rato esperando para llenarlas todas.
Apenas paramos un cuarto de hora mientras merendamos. Retomamos la marcha por donde hemos llegado a la fuente para enseguida desviarnos a la derecha, hacia el este, por un sendero a media ladera. Un sendero de esos que son agradables de andar, sin desniveles y sin piedras. Además el día ha mejorado mucho, ha dejado de llover y aunque hay nubes no parece que vayan a descargar sobre nosotros. Incluso aparece algún claro que ilumina la Talaia Moreia que vemos a lo lejos.
Pasamos una surgencia de agua, y unas piletas para su aprovechamiento. Hemos entrado en la zona del Parque Natural y después de un pequeño repecho llegamos a un altiplano donde vemos Es Porrassar, con la forma cónica típica que asociamos a las montañas. Nos desviamos a la izquierda, en dirección a un mirador en el Puig des Migdia. Allí el aire sopla con fuerza, pero las vistas que tenemos de la bahía de Alcudia, la península de Alcudia y Formentor lo compensan. A nuestros pies tenemos la urbanización de Betlem y hacia la izquierda la Colonia de Sant Pere. También vemos como la tormenta parece que está descargando por la Albufera, mientras la península de Alcudia y Formentor están iluminadas por el sol. Seguimos la marcha más o menos por la cornisa del acantilado. Es una subida algo suave que en un cuarto de hora desde el mirador nos deja en la cima del Puig de sa Creu. Una cruz austriaca parece que es la que da el nombre a este pico. Un poco escondidas en las rocas, hay una placa dedicada a Stan Taylor (wayfarer: caminante) muerto el 2003. Desde la cima vemos los jirones de nubes que pasan rápidamente sobre los acantilados.
Descendemos del Puig de sa Creu, pero no mucho ya que tenemos que rodear por la derecha una cima al noreste del pico anterior, llegando a una brecha/collado en los acantilados del Puig de sa Creu y la Talaia Freda. De nuevo tenemos a la vista la costa de la península de Levante donde se distingue bien la plataforma costera al pie de los acantilados donde se asienta los núcleos habitados (la Colonia y Betlem). Empezamos la subida hacia la Talaia Freda, durilla, sobre todo en su último tramo. En poco más de media hora hemos llegado desde el Puig de sa Creu. Desde su cima divisamos no solo la costa oeste si no también la de levante que hasta ahora casi teníamos oculta o no hacíamos caso de ella. La Talaia Freda también se la llama Puig Morey o al menos eso pone en los mapas del Parc Natural. Entre nosotros también comentamos si se llama de una u otra forma.
Desde la cima vemos hacia el norte el Puig de sa Tudossa (con las antenas de comunicaciones) y sa Talaia Moreia. Hacia el sur se divisa el pueblo de Artà y todas las montañas de la sierra de Levante. Al este destaca en primer término Es Porrassar y al fondo el Cap des Freu y Capdepera. Una vista fantástica desde el punto más alto de la península de Levante.
A las doce y cuarto dejamos la Talaia Freda. Vamos hacia el este, a la izquierda de una pared seca y con Es Porrassar delante de nosotros. Será nuestra próxima cima. El sendero está mas o menos marcado y con fites aquí y allá por lo que no tiene pérdida. Además Es Porrasar es una referencia clara de hacia dónde hay que dirigirse. Pronto vemos una pista a la que llegamos en poco tiempo. Es el Camí dels Pressos, construido en la posguerra por presos republicanos. Recorremos un rato la pista pero nos desviamos al poco tiempo hacia la izquierda pasando una pared medianera que vamos dejando a la derecha hasta llegar a un portillo ancho. Allí dejamos las mochilas para subir más cómodamente a Es Porrassar al que llegamos una hora después de haber dejado la Talaia Freda. Aún siendo un poco mas bajo, las vistas que se tienen desde su cima son similares a las que se tenían desde allí.
Bajamos Es Porrassar y recuperamos las mochilas. Pasamos el portillo y cinco minutos después llegamos al Campament des Soldats donde paramos a comer. El Campament des Soldats fue una antigua prisión militar de soldados republicanos, que redimían condena construyendo la carretera entre Son Morei y sa Talaia Moreia (nunca acabada). Hoy en ruinas, aún se pueden distinguir distintas dependencias como establos, barracones de soldados y presos, caseta de oficiales, etc.
Tras una parada de algo mas de media hora, retomamos la marcha (a eso de las dos y cuarto). Nos queda aún una tirada de algo más de dos horas hasta llegar a los coches. Vamos hacia el sureste, por un sendero bien marcado que nos deja en la ladera izquierda del Torrent des Niu o des Verger. Hacia el este tenemos las paredes acantiladas de Ses Murades. Abajo, en la vaguada, están las casas de Es Verger hacia donde nos dirigimos y donde el camino se hace pista forestal. Ascendemos hasta el Coll des Verger para a continuación bajar hasta el aparcamiento del parque natural en S'Alqueria Vella. Una vez en el aparcamiento, giramos 90 grados a la derecha hacia Els Establits de s'Alqueria. Es la última subida hasta que encontramos el desvío hacia el mirador donde estuvimos por la mañana.
Lo que queda es recorrer el mismo camino realizado, pero esta vez todo en bajada, hasta llegar a la carretera donde tenemos los coches y a los que llegamos a las cuatro y media.
Casi han sido 18 kilómetros, con subidas no muy duras pero por terreno escarpado y recorriendo zonas donde el paisaje es realmente magnífico y me han recordado, salvando las dimensiones, a paisajes pirenaicos. Al final todos coincidíamos en que la excursión ha sido fantástica.

De CMP Talaia Freda - Es Porrassar

CMP Talaia Freda - Es Porrassar

miércoles, 16 de enero de 2013

Próxima excursión: Talaia Freda - Es Porrassar

Hola a todos
Para el próximo domingo hacemos una nueva excursión por la comarca de la Península de Levante. Concretamente por la Talaia Freda y Es Porrassar.
Animaros a venir para rebajar esos butifarrones de las torradas de Sant Antoni y Sant Sebastià.
Hemos quedado en la iglesia de la Còlonia de Sant Pere a la hora habitual de las 9 de la mañana.
Nuestro guía será Tomeu Garau.
Hasta el domingo


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domingo, 16 de diciembre de 2012

Biniarroi - Puig des Suro

El día empieza con una mala noticia. La abuela de Biel ha fallecido esta noche pasada. Ayer estuve con el y con su familia y otros amigos y entonces ya sufrió un achuchón y tuvieron que llevarla a urgencias. Parecía que se había recuperado porque la subieron a planta y comentaban que se la veía mas animada. Pero la noche vino y se la llevó con ella. Biel, creo que hablo en nombre de todos, recibe tú y tu familia un fuerte abrazo de parte del grupo. Ánimo.
La excursión será bastante corta. Además nos dice Eva, nuestra guía hoy, que ha tenido que reducirla, pues la subida que pensaba hacer al Puig del Suro no la haremos.
Del campo de fútbol, lugar de reunión, cruzamos (somos 20 incluidas dos niñas) el pueblo en dirección al cementerio y tomamos el camino-sendero del Via Crucis hacia el Santuario de Santa Lucía. Nos quitamos unas vueltas de carretera pero el último tramo hay que hacerlo por asfalto hasta llegar al edificio donde paramos a merendar.
Tras la merienda nos deleitamos con las vistas sobre el Pla y la bahía de Alcudia; Mancor a nuestros pies. También visitamos el santuario donde una de las religiosas nos enseña amablemente algunas dependencias, la capilla entre ellas.
Proseguimos la excursión bajando por el mismo camino hasta coger la carretera de Font Garrover y ascender por ella dejando el desvío de Biniatzem a la izquierda. Unos quinientos metros antes de llegar a las casas de la Font Garrover, nos desviamos por un sendero a la derecha (dirección norte) entre el encinar. Tendremos siempre a la izquierda una rejilla. Por ese sendero entre encinas y siempre en subida, aunque suave, llegamos a Biniarroi, una antigua alquería despoblada hace unos años, aunque actualmente algunas casas se están rehabilitando. Desde allí nuevamente tenemos una panorámica similar a la vista desde Santa Lucía: el Puig de Santa Magdalena, Campanet, la bahía y la península de Alcudia. Aprovechamos para hacer la foto de grupo y nos llama la atención una de las casas rehabilitadas que tiene las tejas pintadas a la antigua costumbre popular.
Os añado un enlace de una publicación geológica donde intentan reconstruir las causas que motivaron el abandono de esta alquería.

http://www.sociedadgeologica.es/archivos/REV/20(1-2)/Art01.pdf

Salimos del llogaret en dirección noroeste por el camino hacia Els Rafal (cuyo desvío dejamos a la derecha) y al Pla de ses Veles. Delante tenemos las laderas del Puig del Suro, cuya cima está hacia nuestra derecha. Pasamos por antiguos terrenos aluviales, con conglomerados. En la segunda revuelta cerrada dejamos el camino ancho y nos desviamos por un sendero a la derecha, entre terrazas con olivares y en los que se ven en algunos sitios las telas para recoger aceitunas.
Rodeamos el Puig del Suro dejándolo a la izquierda y cruzando una zona de encinar muy agradable (el sol pega bastante fuerte en ese momento para las fechas a las que nos encontramos) y pasamos al lado de la Font des Rafal, bastante maja, dentro de una pequeña caseta de piedra con una puerta y dos estrechos ventanucos. Dentro está la fuente propiamente dicha. Poco después salimos al camino que desde Mancor sube hacia Els Rafal y aprovechamos para comer.
Es la una de la tarde. La excursión está siendo muy tranquila. No como otras que hemos hecho últimamente. Comemos y descansamos plácidamente al sol, sin prisas. La hija de Tomeu Garau encuentra un fósil de ammonites. Ya los hemos visto en otras excursiones por estas comarcas, pero siempre es interesante su hallazgo y sigue sorprendiendo el hecho de que su presencia nos indique que estas tierras estuvieron sumergidas hace miles de años. La animo a que lo lleve al colegio y que se lo enseñe al profesor de naturales.
El resto que nos queda por recorrer será un agradable paseo por la pista hacia el pueblo pasando por Els Rafals y llegando a Mancor a las dos y media.
Ha sido una excursión corta, apenas tres o cuatro horas de andar, pero siempre es agradable y sirve para conocer nuevos parajes. El año 2012 termina, pero el que viene estará lleno de nuevas rutas, caminos y senderos. Feliz Navidad y Feliz Año 2013.

De CMP Puig des Suro

CMP Puig des Suro


sábado, 8 de diciembre de 2012

Próxima excursión: Biniarroi y Puig des Suro

El domingo que viene, día 16, el grupo Santueri hará una nueva excursión. Esta vez será por la zona de Biniarroi y el Puig del Suro.
Será nuestra compañera Eva quien nos guíe por esas tierras. El lugar de reunión es el campo de fútbol de Mancor a la hora de siempre, las 09:00.
Os esperamos a todos.


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domingo, 18 de noviembre de 2012

Mola de Planícia

Nos retrasamos un poco a la salida, Unos compañeros se han demorado pues tenían que comprar pan en el pueblo. Mientras, esperamos en el aparcamiento de Sa Granja de Esporles y hablamos del tiempo que encontraremos durante el día. Todas las previsiones indican que lloverá durante el día, pero no sabemos cuando será. De momento está un poco nublado, pero a ratos también sale el sol entre las nubes.
Cuando llegan nos ponemos en marcha, casi a las nueve y media, andando por la carretera para encontrar el desvío del GR221 hacia Banyalbufar (por el Camí des Correu). Vamos remontando poco a poco siguiendo la ruta de Gran Recorrido. Enseguida encontramos a unas personas que están buscando esclatasangs, aunque dicen que no han encontrado y las paneras las tienen prácticamente vacías.
Esto hace que nuestros instintos buscadores se acentúen y mientras caminamos miramos aquí y allá por si encontramos, pero, salvo algunas gírgoles d'estepa, no encontramos nada que merezca la pena. Casi todas son especies o venenosas o sin valor culinario y en ese sentido, mas vale no arriesgarse.
Seguimos ascendiendo por el camino y al poco llegamos a Sa Potada des Cavall donde dicen que el Rei En Jaume saltó con su caballo desde la península (u otro sitio) y cayó aquí dejando una huella en una roca en medio del camino. Es otra leyenda de las que se le atribuyen. Al poco tiempo de dejar atrás la huella paramos a merendar en una sitja a la izquierda del camino. Será además el sitio donde nos desviaremos para hacer el ascenso a la Mola de Planícia. Han pasado cinco minutos de las diez y todavía no llueve.
Merendamos rápido, en apenas quince minutos, y continuamos por unas rodadas que ascienden (sureste) la ladera en dirección contraria a la que hemos llevado hasta ahora. Hay marcas azules de pinturas y habrá marcas durante toda la ruta hasta la cima. Las rodadas se convierten en poco tiempo en un sendero que, girando hacia el oeste, zigzaguea entre el terreno pedregoso de lapiaz y encinar que nos rodea, subiendo de forma un poco más exigente por una vaguada entre el Puig de sa Barca y el Molet de sa Granja. Es el Comellar de Ses Rotasses. La subida, siendo un poco mas dura, también es mas agradecida pues la umbría del bosque y el musgo tapizando los troncos y las piedras le dan un aire misterioso al entorno. De vez en cuando aparecen algunos elementos de arquitectura tradicional que abundan en esta zona: aljibes, sitjas, barracas, hornos de cal, etc., típicos de oficios y aprovechamiento del bosque de antaño. Algunos, por desgracia, en estado casi ruinoso. Otros, por el contrario, casi en perfecto estado. Aparecen los primeros esclatasangs. Y de nuevo volvemos los demás a fijarnos en nuestro caminar a ver si encontramos mas.
El sendero gira hacia el sur (hacia el Molet de sa Granja) para realizar el último tramo de esta primera ascensión y después de un inapreciable collado giramos hacia el suroeste por un terreno un poco mas llano. Seguimos rodeados de encinar y no podemos ver apenas nada de lo que nos rodea fuera del bosque. Al rato nos encontramos con una barraca en bastante buen estado, con una cubierta de tejas. En un momento dado, y dejando los escrúpulos a un lado, podría servir de refugio improvisado en caso de fuerte tormenta.
Después de andar de nuevo un poco hacia el sur, siguiendo más o menos la curva de nivel y pasando una pared medianera por un desmonte, llegamos a un pequeño balcón natural a nuestra izquierda. Desde allí vemos la ladera boscosa de la Mola de Planícia a nuestros pies que nos tapa el valle de Son Vic. Más hacia el este la Mola de Son Pacs y más allá, entre nubes, el macizo de Puig des Teix; en la costa vemos en un claro La Foradada.
Retornamos al camino y girando de nuevo hacia el oeste entramos en una nueva vaguada boscosa donde el musgo vuelve a ser protagonista destacado cubriendo rocas, tierra y árboles, los líquenes cayendo como barbas de las ramas de los árboles, pequeños hongos creciendo aquí y allá, el silencio que te envuelve, retazos de niebla que consiguen penetrar entre la arboleda; si no veo en lo que me queda de vida una laurisilva, quiero creer que tendrá el mismo aspecto que este sitio (aunque seguramente más húmeda todavía). Esa vaguada es uno de los sitios más hermosos que he visto en Mallorca. Quizás el tiempo nubloso que nos rodeaba, sin apenas sol, con mucha humedad, le ha dado ese aspecto que me ha gustado tanto. Y sin embargo, parece mentira lo que puede cambiar un mismo sitio visitado en distintas épocas del año. Dentro de dos semanas es posible que ya no tenga el mismo encanto; pero eso es la maravilla de la naturaleza. Cuando encuentras un sitio tan fantástico en el momento apropiado te quedas embobado y casi sin palabras para expresar esa belleza.
La subida no es muy larga, incluso se me hace corta, hasta alcanzar una pared medianera (segurmente la que separa Esporles de Banyalbufar; es la tercera pared que cruzamos) que volvemos a pasar por un desmonte en ella. Giramos a la derecha y el terreno se hace un poco más suave y hay más claros en el bosque. La senda describe un giro hacia el oeste y, dejando la cima principal de la Mola de Planícia a la izquierda, nos desplazamos hacia los acantilados de la cara norte donde hay una caseta ¿observatorio? con tejado de uralita. Pasan diez minutos de las doce cuando llegamos y descansamos durante otros diez minutos observando el poco panorama que vemos entre la niebla que se va formando. A nuestros pies la empinada vaguada del Comellar des Teixos. En la costa se ve el pueblo de Banyalbufar. Un poco mas hacia dentro las casas de S'Arbossar, donde pararemos dentro de unas horas para comer. Hacia el este el Puig des Teix está totalmente cubierto de nubes. La Foradada aún se divisa en la costa. Para cuando empezamos la bajada ya apenas se ve nada; la niebla lo cubre todo aunque sin llegar a ser peligrosa para poder continuar la excursión.
La bajada la hacemos al principio por la misma ruta de subida, pero antes de la pared que atravesamos en la subida giramos hacia el suroeste bajando por una vaguada empinada por la que llegaremos a Els Aljubets. Poco a poco el camino se va haciendo mas ancho, carretero, y así será hasta el final. Mientras bajamos vuelven a aparecer nuevos elementos para recoger y almacenar agua. El primero que encontramos es el aljub des Puig, casi redondo, bastante grande y con cubierta en forma de cúpula. Por dentro parece increíble que se puedan aguantar las piedras sin caerse y sin argamasa que las sujete. Al poco tiempo llegamos a otro aljibe de planta rectangular dividido en dos compartimentos. Estamos en Els Aljubets. Uno de los compartimentos se destinaba para el consumo humano. Normalmente el acceso estaba cerrado por una puerta para que no entraran los animales. El otro lo utilizaban los animales como bebedero, accediendo al agua por una rampa. Aquí se ven flechas y marcas verdes y que seguiremos viendo durante la bajada.
El camino continúa con tendencia ahora hacia el noroeste. La bajada es bastante tendida e incluso en ocasiones tiene zonas casi llanas por lo que se hace muy cómoda si no fuera porque en ese momento empieza a llover, al principio débilmente pero luego con bastante fuerza. De vez en cuando algún trueno descarga su estruendo casi sobre nosotros. La lluvia nos apaga y nos deja ensimismados en nuestros pensamientos. Al final de la fila por un momento recuerdo la leyenda de la Santa Compaña, procesión de almas en pena que vagan por los caminos de Galicia y otras comarcas del norte. Ataviados con nuestras capas y chubasqueros, con la capucha puesta y en silencio, parecemos una de esas procesiones.
La lluvia arrecia mientras rodeamos la ladera oeste de la Mola y giramos, siempre siguiendo el camino, primero con tendencia hacia el norte y luego hacia el noreste. Por una de las vaguadas que dejamos a la izquierda hay una bajada directa hacia las casas de Planícia por el Pas de la Mola. Por el camino hemos ido dejando otras construcciones típicas de antaño, y de la que merece la pena destarcar un horno de cal que aún conserva parte de la pared y puerta de la entrada. Es la primera que he visto en estas condiciones y quien sabe si será la única que queda.
Nuestra ruta nos lleva a un camino ya ancho y apto para los coches (camino hacia las casas de Planícia) y en poco tiempo llegamos a las casas ¿abandonadas? de S'Arbossar, donde nos refugiamos en uno de sus garajes que afortunadamente está abierto. Son las dos y cuarto y aprovechamos para comer a pesar de que el espacio donde nos encontramos no es muy amplio para estar cómodos y más teniendo en cuenta que todos vamos chorreando.
Apenas estamos media hora comiendo y descansando. No da tiempo ni de hacer el chupito de pacharán. Aprovechando un parón de la lluvia seguimos el ancho camino de tierra y dejando las casas, estas sí abandonadas, de Son Sanutges a la derecha llegamos al Camí des Correu. Nuevamente se pone a llover casi con la misma intensidad de antes. Giramos a la derecha, en ascenso, pasamos el Coll des Pi (entre el Puig de s'Argenter a la izquierda y el Puig de sa Barca a la derecha) llegando en poco tiempo a lugar donde merendamos y en poco mas de media hora (a las cuatro de la tarde) llegamos al aparcamiento de Sa Granja terminando la excursión.
La primera parte de la excursión ha sido fantástica con un entorno realmente de ensueño para aquellos que les guste el bosque y la montaña, acompañado además de elementos de arquitectura tradicional para aprovechamiento sostenible del bosque. Después la lluvia nos ha impedido disfrutar la bajada en toda su plenitud. Además algún que otro esclatasang ha caído al zurrón, así que no hay mal que por bien no venga.
Han sido poco mas de 18 km (no creía yo que hubiéramos hecho tantos) bien llevados pues los desniveles no han sido muy importantes, cubiertos en unas 6 horas. Apenas hemos estado tres cuartos de hora parados.

De CMP Mola de Planícia

CMP Mola de Planícia