domingo, 19 de enero de 2014

Puig des Galatzó

Somos 21 personas las que nos hemos juntado hoy para hacer la excursión de Santueri. Hoy toca subir al Galatzó, pero lo haremos desde un lugar un poco diferente a las subidas tradicionales. Hemos quedado en el aparcamiento de las casas de Galatzó, hoy finca pública. A las 9 estamos casi todos. Pero algunos han ido a la Reserva del Galatzó y desde allí han telefoneado para saber donde estábamos, por lo que tardaremos un poco en partir.
Entre unas cosas y otras empezamos la caminata casi a las diez menos cuarto. La excursión, dice Jesús, nuestro guía, será larga, y esta demora hará que no podamos enredarnos mucho tiempo. De todas formas, el hombre propone y Dios dispone, y lo que interesa es disfrutar de la montaña sin prisas aunque sin pausas.
Llegamos a las casas de Galatzó y entramos en la clastra dirigiéndonos a la tafona para ver las antiguas instalaciones para obtener el aceite. También visitamos brevemente el jardín. Por desgracia no podemos ver la capilla. Para otra vez será. Las casas son majestuosas, sin duda unas de las mas importantes de Mallorca años atrás. La fachada principal está adornada con pedrería formando motivos geométricos y vegetales. También tiene un reloj de sol.
Abandonamos las casas en dirección norte por el camino del Comellar de les Sínies. Poco a poco notamos como las laderas de S'Esclop a la izquierda y las de la Moleta del Galatzó a la derecha nos van cerrando el camino. Empezamos a ganar altura. El camino recorre una zona limpia de vegetación gracias al buen hacer y pacer de unos asses. También se ven cabras aquí y allá comiendo todo lo que tienen a mano o a boca. Al poco de pasar al lado de un horno de cal reconstruido llegamos a un área recreativa. De haber salido a la hora prevista hubiéramos seguido un poco mas, pero Jesús prefiere pararse aquí para merendar. Es un buen sitio y hay bancos para sentarse. Ha pasado una hora desde que empezamos.
Emprendemos la marcha al poco tiempo y dejamos a la izquierda el Pou de ses Sínies. Empieza la subida fuerte en dirección a la Coma d'en Vidal. Pronto pasamos al lado de una fuente (Font des Poll o de ses Sínies, según www.fontsdetramuntana.com). Parece que la entrada de la mina está un poco destartalada, aunque no hay mucha diferencia respecto a las fotos que hay en la página web. Seguimos subiendo dejando la Coma d'en Vidal a la derecha. El grupo se estira. Steevie, al que conocimos en la mojada excursión de la Talaia Moreia, las está pasando canutas, aunque parece que esta vez lo lleva con más optimismo. Fiel a sus principios, lleva a cuestas los 15 kg reglamentarios para estar preparado frente a cualquier adversidad. Fina y Manolo que vienen con nosotros por primera vez también lo llevan con optimismo. Manolo... ¿Cuantas fotos hiciste? Cada vez que te miraba estabas fotografiando algo.
Llegamos a un cruce. Por la izquierda iríamos hacia la Mola de s'Esclop. Nosotros vamos hacia la derecha. Cada vez vemos mas majestuosa la silueta del Puig des Galatzó. Vamos rodeando toda la vaguada que se nos interpone entre nosotros y el. A la izquierda del Galatzó también destaca la Moleta Rasa a la que también rodearemos por su ladera norte. La Mola de s'Esclop la dejamos atrás. Arriba se ve un poco de la caseta de n'Aragó, el geógrafo francés que estuvo haciendo trabajos cartográficos en Mallorca. Nos acercamos a un nuevo cruce. Llegamos al GR que recorre la Tramuntana. Hacia la izquierda iríamos al área recreativa de la Boal de ses Serveres. Vamos nuevamente por la derecha, para pasar por el Coll de sa Moleta Rasa, entre el Morro de ses Serveres y sa Moleta Rasa. Desde allí hay unas buenas vistas de esa parte de la costa. Vamos hacia el este y ante nosotros tenemos el Puntal de Planicia y de Son Balaguer. La Mola de Planicia está un poco mas atrás a la izquierda.
Llegamos a otro punto estratégico, el Pas de na Sabatera, desde donde parte el tramo tradicional de subida al puig. Han pasado unos minutos de la una de la tarde. Ahora toca una nueva subida fuerte, remontando por la ladera norte del pico. Cada vez se domina mejor la Serra y ya aparecen detrás de la Mola de Planicie nuevos montes y montañas, destacando el Puig Major entre todas. Llegamos a lo que queda, nada, solo el cuadrado del suelo, de un refugio de vigilancia forestal. Ante nosotros destaca el peñasco denominado Es Bisbe. El grupo se detiene nuevamente para esperar a los rezagados. Una vez hayamos coronado el Galatzó, bajaremos de nuevo a este punto. Jesús dice que aquellos que estén muy justos pueden esperar aquí, pero nadie se quiere quedar. Hay que seguir adelante. Solo queda escasa media hora de subida. A nuestros pies se ve el pueblo de Estellencs y cerca de el una 'nube' de gaviotas que sobrevuela sus alrededores. El último tramo es algo técnico, pero con muy poca dificultad y a eso de las dos de la tarde llegamos por fin a la cima donde podremos comer y disfrutar de las vistas. Menos mal que hace sol y está despejado. Las tres veces anteriores que he subido al Galatzó antes de hoy siempre estaba nublado o hacía mal tiempo.
Durante la comida hemos disfrutado de las incursiones que hacía un pajarillo (un acentor alpino) cerca de nosotros buscando migas de pan. También un roquero solitario se ha posado unos momentos un poco mas lejos. Tras la foto de grupo iniciamos la bajada a eso de las tres menos cuarto. Al llegar a la pequeña explanada de la antigua caseta forestal giramos a la derecha y seguimos más o menos a nivel sin subidas ni bajadas, pasando bajo Es Bisbe, al que dejamos a la derecha, y cruzando un par de canchales. Frente a nosotros tenemos el Coll des Carniceret con su torre de vigilancia de incendios. No llegamos a ella ni al collado. Giramos a la derecha en dirección sur. Aquí, hace unos años, Santueri también tenía previsto subir al Galatzó por una vía bastante aérea que parte de este collado. Pero entonces había mal tiempo, viento, frío y nieve y no quisimos exponernos por un terreno algo peligroso.
Desde el collado bajamos por la vaguada en dirección a la parcelación de Son Net. Llegamos a terreno mas humanizado con calles asfaltadas y casas de fin de semana y perros. Algunos, parece ser, con mucha hambre, ¿verdad Cati?
Jesús nos guía por el laberinto de caminos hasta llegar a las casas de Es Ranxo, convertidas en hotel, aunque da la impresión de estar abandonado hace tiempo. La zona es preciosa, con las casas de piedra, el bosque que lo rodea, el Torrent de Es Ranxo al lado. Unos las quieren para el verano otros para el invierno. Lo que si coincidimos es en que es una lástima que estén así, sin aprovechar.
Poco antes de llegar a las casas a empezado a chispear. No mucho pero al final salen a relucir las capas y chubasqueros. No falta mucho para terminar la excursión por suerte. Y así con una fina llovizna llegamos al aparcamiento a las seis menos cuarto.
Ha sido una de las excursiones mas largas que haya hecho con Santueri. Al menos de las que he participado. Unos 20 kilómetros aproximadamente (dependiendo del GPS). La excursión ha sido algo dura pero todos hemos disfrutado y yo he conseguido un nuevo hito: subir al Galatzó y poder disfrutar de las vistas.



CMP Puig des Galatzó

JLLB Puig des Galatzó

JAO Puig des Galatzó

De CMP Puig des Galatzó

domingo, 12 de enero de 2014

Próxima excursión: Puig de Galatzó

La semana que viene haremos la excursión mensual. Después de estas fiestas pasadas y en medio de fechas de torradas y foguerons una excursión siempre viene bien para desengrasar y eliminar esos polvorones y butifarrones que hemos acumulado. Al menos unos mas que otros.
Esta semana subimos al Galatzó. Hemos quedado en el aparcamiento de la finca pública a la hora habitual de las 09:00. Nuestro compañero Jesús será quien nos guíe.
Os esperamos.

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domingo, 15 de diciembre de 2013

Camí de s'Aladern

Llegamos tarde. Hemos quedado con el tiempo justo y casi las 9 cuando salimos del túnel de peaje del lado de Sóller. Ahora toca hacer un recorrido turístico por el laberinto de Sóller para acercarnos a Biniaraix. Como no hay mucho sitio para aparcar en el lugar de reunión dejamos el coche desviado, pero resulta que está muy desviado por lo que llegamos al lavadero un poco pasadas las nueve y cuarto. No somos los últimos en llegar. Nos tocará esperar casi una hora mas a la espera de que venga nuestra guía. Unos problemas han hecho que se retrase. Adrian acerca el coche un poco mas y yo voy a ver la pequeña iglesia del llogaret aprovechando que hay misa a esas horas. Mientras hay un perrillo, un ca rater, que se acerca a los compañeros del grupo pero siempre de forma esquiva, sin dejarse coger. Pensamos que está perdido pero tampoco hace impresión de estarlo. Tiene collar y teléfono escrito en el collar pero al no poderlo coger no hay forma de anotar el número para llamar al dueño.
Al final llega nuestra guía con otros compañeros con lo que seremos 35 los que haremos la excursión hoy. Ascenderemos por el Barranc de Biniaraix pero no por el camino tradicional, sino por el antiguo camino para enlazar después con el Camí de s'Aladern.
A eso de las diez y cuarto empezamos la subida por el Camí des Barranc, auténtica obra de ingeniería de la Serra de Tramuntana. Además de nosotros, se nos ha añadido el perrillo que estaba por el lavadero también nos acompaña y nos acompañará toda la excursión. Se ve que piensa que donde hay gente hay comida. Podía haber ido con otros excursionistas que han salido antes que nosotros, pero por lo visto es listo y ha debido pensar que si hay mucha gente hay mas comida. Quince minutos mas tarde, en la zona de acampada del refugio 'Xim Joy', nos desviamos por el antiguo Camí Vell del Barranc. El camino también está empedrado, aunque hay tramos en los que no lo está. También es mas empinado por lo que el grupo se estira poco a poco. Sobre nosotros tenemos las cimas de Es Cornadors. Cruzamos una zona de hermosos bancales y el faldeo de un canchal. Del otro lado del torrente vemos el camino tradicional por el que se ve subir algunos excursionistas. Nosotros vamos poco a poco subiendo hacia el Coll d'en Se, pero antes, tomando un desvío del camino marcado con flechas azules, nos acercaremos a la Cova de ses Alfabies, a media ladera del peñasco que hay a la izquierda del collado. La cueva es una gran balma con unos cuantos recipientes (alfabies) para recoger el agua que se filtra por la roca. Ahora solo queda una. El resto son bidones de plástico (algo menos romántico y tradicional, pero que hacen su cometido). Son las 11 cuando llegamos y paramos para merendar. El perro sigue con nosotros y pide por aquí y por allá quien le de un poco de pan. Sigue esquivo y no hay forma engañarle para que se deje coger. Desde la cueva tenemos una fantástica vista del Camí del Barranc y de las revueltas que hace para ganar altura. También vemos el soleado valle de Sóller. Rayando con la sombra de la montaña el llogaret de Biniaraix. Una preciosa estampa.
Media hora después retomamos la marcha retrocediendo hasta el camino y volviendo a remontar la ladera, esta vez de forma un poco mas dura hasta llegar al collado. Poco después pasamos al lado de Ca'n Pa i Peix. Una caseta muy bien cuidada que debe de haber sido fotografiada innumerables veces, pero que no por eso nosotros dejamos de hacer. La verdad es que es una caseta muy maja.
Estamos en la zona del Estret. Nos acercamos al torrente de l'Ofre y desde aquí podríamos llegar al camino tradicional a la altura del Gorg de Can Cati. Pero nosotros lo dejamos a nuestra izquierda tomando un desvío que sube por unos bancales y llegamos al torrente un poco mas arriba del gorg comentado anteriormente. No pasamos el torrente, únicamente hacemos unas fotos de los pequeños saltos de agua. Sobre nuestras cabezas el torrente está solo a disposición de expertos en barranquismo, a alguno de los cuales vemos aparecer después de haberlo realizado. Seguimos por la derecha (la izquierda según el sentido de la corriente) del torrente, ahora ya en lo que es el Camí de s'Aladern. El aladern (o labiérnago en castellano) es un arbusto de la familia de los olivos. Florece en primavera aunque sus flores no son muy vistosas. Mientras ascendemos se ven algunos ejemplares por aquí y por allá, al igual que algunos llampúdols (aladierno) y boixos (boj), además de los clásicos pinos y encinas.
Así ascendiendo sin descanso llegamos a la base del Salt des Cans. Poco antes hemos dejado a la izquierda el desvío hacia el Pas de ses Lloses por el que también se puede llegar al Camí del Barranc. Pero me he quedado un poco rezagado y no me han podido indicar el sitio. Tampoco, a pesar de estar mirando, he podido ver el aéreo senderillo (según recuerdo de fotos que he visto), casi colgado al vacío. El nuestro también ha sido un poco aéreo aunque no tanto. En el Salt des Cans nos paramos también un rato para disfrutar del agua como va cayendo por las rocas tapizadas de musgo. Simó y Cati se enzarzan en una pelea de salpicaduras mientras los demás miramos divertidos. El sitio es fantástico. Sólo falta un poco de sol. Hemos estado a la sombra de la montaña durante todo el ascenso.
Desde aquí sólo queda un último repecho subiendo un poco a la mala por una ladera de rocas y carrizo pero nada que ya no se pueda hacer, teniendo en cuenta que ya pronto comeremos. En un cuarto de hora llegamos al camino un poco después de la barrera que cierra la posesión de l'Ofre. Es la una y media un poco pasadas. Buena hora para comer y descansar más aún teniendo en cuenta que aquí sí que podemos disfrutar del calor del sol. Nuestro compañero de cuatro patas sigue con nosotros. Hay que ver como son los animales. Algunos hay que seguro que son mas inteligentes que los hombres, al menos para sus intereses. Cómo si no, de no ser por la comida que seguro sabía le íbamos a dar, habría hecho todo este camino con nosotros.
Tras tres cuartos de hora de descanso al sol iniciamos el descenso. El final de la excursión se hará bajando por el camino tradicional, disfrutando de las vistas al valle, al Barranc y, como decía al principio, de esta maravilla que es el Camí del Barranc. Durante el descenso y poco antes de S'Estret nos desviamos a ver el Gorg de Can Cati y su pequeña cascada. Pasado S'Estret arriba a la izquierda, del otro lado del torrente, vemos un poco la oquedad de la Cova de ses Alfabies, casi oculta por la vegetación.
Llegamos a Biniaraix a las cuatro de la tarde. Buena hora para tomar un café, aquellos que lo pudieron tomar, o un refresco en el pequeño bar al lado de la iglesia.
El perrillo tal como hemos llegado y viendo que nos íbamos para otro lado, ha dado un par de vueltas por el lavadero y ha tomado luego otra calle tan pancho. Se ve que ha tenido bastante por ese día y se retira también a descansar.
Para variar, el GPS me ha hecho una mala jugada, aunque es normal en estos casos en el que la ruta está tan cerrada y apenas hay cielo despejado para 'ver' satélites. Entre que ha estado saltando de un sitio a otro y que en alguna ocasión se me ha olvidado pararlo para evitar que haga 'nubes de puntos', no me ha quedado un track relativamente decente, y la verdad no quería dedicar mucho tiempo a arreglar la ruta, así que lo he dejado tal cual. Los quilómetros no creo que sean los 12 que marca el perfil. Habrán sido entre 8 y 10 kilómetros (mas 8 que 10 seguramente). De todas formas, la excursión ha sido bien maja, haciendo una ruta original que permite ir y volver por sitios diferentes.



CMP Camí de s'Aladern
JAO Camí de s'Aladern
JLLB Camí de s'Aladern

De CMP Camí de s'Aladern

lunes, 9 de diciembre de 2013

Próxima excursión: Camí de s'Aladern

Para el domingo que viene haremos la excursión mensual, esta vez por tierras de la Vall de Soller y del Barranc de Biniaraix. Concrétamente por el Camí de s'Aladern.
Hemos quedado a la hora de siempre, las 09:00, en los lavaderos del llogaret de Biniaraix.
Apuntadlo en la agenda: domingo 15 de diciembre a las 9 de la mañana en Biniaraix. Y venid, que así haréis hueco para los ágapes de estas fechas.


Ver Biniaraix en un mapa más grande

domingo, 17 de noviembre de 2013

Talaia Moreia

Catorce valientes nos hemos reunido a realizar la excursión a la Talaia Moreia. La verdad es que el cielo no presagia nada bueno, pero confiamos en que no será para tanto.
Aprovechando un bar cercano a la iglesia de la Colonia de Sant Pere, tomamos un café rápido para no hacer esperar al grupo.
Después nos acercamos en coche hacia Es Caló, pasado Betlem, mientras la carretera permita no desgraciar los coches. Poco antes de las nueve y media empezamos a andar por terreno llano al lado de la costa por el camino que va hacia Es Caló. El mar está en calma a estas horas. El cielo plomizo de momento aguanta sin llover. Hacia el interior, el Puig de sa Tudosa, con sus antenas, parece que intenta escuchar lo que decimos.
El paseo es agradable de momento, al lado del mar, por camino llano y ancho. Tenemos que sortear algún bassiot que cubre toda la pista pero sin problemas. Aprovechamos para acercarnos de vez en cuando a la orilla de algún pequeño acantilado que la erosión producida por el mar ha vaciado dejando apenas una cornisa. Pero aguanta y aguantará bastantes años.
Llegamos a Es Caló donde aprovechamos para merendar. Hemos andado casi tres cuartos de hora y hay que coger fuerzas para lo que se nos avecina.
Tras la merienda retomamos la marcha en dirección norte hasta Sa Platjola para enseguida rodear el promontorio que tenemos delante dejándolo a la izquierda. Entramos en una vaguada siguiendo unas fites, hay algún resto de sendero que mas adelante estará mas definido. Vaguada arriba está la Font des Rossillers. Ya por sendero mas claro nos separamos del cauce seco que dejamos a la derecha y subimos la ladera entre carrizos y piedras. En seguida entramos en calor y nos quedamos en manga corta. No hace mucho frío y junto con el esfuerzo de la subida hace que podamos quitarnos algunas capas de ropa.
Ya vemos del grupo quien flaquea. Ha venido con nosotros por vez primera un inglés (creo que es inglés), Stevie, que comenta que se está preparando para hacer una marcha de unos cuantos días. La idea que tiene es hacerla con un peso de unos 25 kg. Hoy lleva 15 y la subida que estamos haciendo lo está notando. En otras ocasiones, si alguien renquea, Biel se ofrece a llevar la mochila para que el otro vaya un poco mas descansado. Pero hoy no ha venido, y yo, que voy a cola de grupo, no me ofrezco como él en vista del mochilón que carga el muchacho.
Terminamos de subir lo mas escarpado de la ladera y nos juntamos al resto del grupo. Nos queda un pequeño esfuerzo, luego una subida muy suave hasta el Collet del Vent y para acabar un poco de escalada, pero no nos adelantemos.
Terminamos el descanso en el que hemos aprovechado para hacer una foto de grupo por si las moscas y retomamos la subida. La parte dura ya la hemos hecho y estamos terminando de llegar al Collet del Vent cuando empieza a caer algo de lluvia. No mucha al principio pero poco a poco se va manteniendo. A partir de ahora nos acompañará en lo que queda de excursión. Nunca será una lluvia fuerte, de chaparrón, pero sí algo mas que un 'calabobos'. Las capas, chubasqueros e impermeables salen de las mochilas. Mientras, la Esquena des Mul se va acercando a nosotros. Pero algunos de nosotros ya la conocemos y sabemos que hay una grieta por donde se puede ascender. Lástima que con la lluvia la hará un poco mas delicada y resbaladiza. Algunos de nosotros ya han llegado e incluso Tomeu Garau, nuestro guía hoy ya la ha superado. Se le ve en lo alto del acantilado mientras el resto van llegando al pie.
Para quien no conozca el paso, es una grieta que hay a la izquierda del espolón, casi en el vértice. Hay que subir más o menos 'a la mala' (sin sendero definido) por la ladera hasta la base del acantilado. Las veces que he estado creo que nunca he subido por el mismo sitio, pero no tiene pérdida. La grieta se ve bien clara. Una vez en la base del acantilado, y al pie de la grieta, hay una especie de hendiduras a ambos lados donde meter el pie, pero luego hay que trepar un poco más de lo que permiten las piernas. También la mochila estorba un poco ya que se clava con las paredes. Si está seco no hay problema, pero estando el terreno mojado y mas si ya ha pasado gente antes, no está de mas echar una mano a los que vienen detrás, para ayudarles un poco en esa trepada y que puedan poner el pie en un lugar firme. Son 7-8 metros de desnivel pero sin mucha dificultad.
Stevie y yo llegamos los últimos. El sube primero, pero antes se quita la mochila para ir mas cómodo (con la mochila no sé si hubiera podido subir). Hago de puente para pasar la mochila a otro compañero y ahí compruebo el peso que realmente lleva. Se me nota en la cara la impresión que me da y el resto del grupo lo nota también. ¡Vaya mochilón! 15 quilos... o más.
Al final subimos y nos agrupamos todos. Ya ha pasado lo peor o lo más sufrido. El resto de la excursión, si no fuera por la lluvia, es pan comido. Bueno... casi todo.
Arriba nos espera la niebla además de la lluvia. Desde lo alto del paso se debería ver la antigua torre de vigilancia, pero no la vemos. Sabemos que tenemos que ir hacia el este y en poco tiempo se disipa un poco la niebla y nos permite ver la torre y tomarla como referencia. Llegamos en pocos minutos. Desde Es Caló, donde merendamos, hasta la torre han pasado unas dos horas. Son las doce y media. Algunos de nosotros suben por la escalera metálica hasta la sala superior. Desde ahí, una abertura, creo que de la chimenea, permite subir hasta la terraza. Los demás esperan, esperamos, abajo mientras la lluvia sigue cayendo.
Otro de nosotros, Pep, también está tocado. Le ha dado un tirón llegando a la grieta de subida. A ratos le molesta más a ratos menos. De momento aguanta. Y tiene que aguantar hasta el final. Hay que hacer mas entrenamiento, Pep.
La idea inicial era bajar por la ladera sureste hasta en encuentro del camino que nos llevaría al Arenalet d'Albarca y luego ascender por el Camí d'en Mondoi hasta el Camí dels Presos. Pero en vista del tiempo que hace, lo que haremos será terminar la excursión bajando por el camino tradicional desde la torre acortando la excursión. La comida ya veremos como la haremos. Diez minutos después de haber llegado a la torre emprendemos la bajada, suave en su mayor parte. Poco antes de llegar al camino hay dos 'botadors' para salvar una rejilla. En un pis-pas alcanzamos el camino en el Coll Paret. La parte que sigue ahora será muy cómoda, rodeando el Puig de sa Tudosa por pista ancha (el Camí dels Presos). De momento las botas han aguantado la lluvia, pero ya voy notando en un pie algo de humedad.
Hemos llegado al camino en media hora desde la torre. Y otra media hora tardaremos en desviarnos a la derecha abandonando el camino en dirección a un paso en el Coll de sa Valma. Antes hemos dejado también a la derecha la pista que sube al Puig de sa Tudosa. La niebla se agarra a esas laderas y nos impide disfrutar de las vistas. El paso se puede localizar por unas antiguos soportes de alambradas. También hay algunas fites que marcan el descenso que hace algunas lazadas al principio para luego bajar casi en línea recta entre el carrizo con algún pequeño 'destrepe' hasta encontrar un camino. No ha habido novedades en la bajada a pesar de estar mojado y resbaladizo. En cuarenta minutos hemos bajado y estamos andando o chapoteando dentro de nuestras botas por un camino ancho en dirección al camino de Es Caló, al que llegamos después de pasar al lado de una casa en ruinas.
Finalizamos la excursión desandando el camino que hicimos por la mañana y llegando a los coches un poco pasadas las tres de la tarde y sin comer.
Para evitar enfangar los coches, nos dirigimos hacia las casas de Betlem andando, menos los conductores que irán en sus coches, en busca de un refugio o cobijo donde cambiarnos y ponernos ropa y calzado seco. Después vamos al bar que fuimos por la mañana en la Colonia de Sant Pere donde nos dejan comer nuestros bocadillos a cambio de la bebida y el café. Muy amables por su parte. Qué mejor manera de acabar una excursión pasada por agua, que tomando un café después de comer. Rafel se tiene que ir y Stevie tampoco nos acompaña y nos quedamos con las ganas de saber qué es lo que tenía dentro de la mochila. De todas formas, Stevie, te esperamos a la próxima.
Han sido unos 13 km no muy duros y si no fuera por el mal tiempo en la segunda mitad de la excursión habrían sido muy agradables y con bellos paisajes. Por desgracia la lluvia lo ha deslucido un poco pero no por ello hemos disfrutado algunos mas que otros seguramente. De todas formas, no hay nada que una ducha de agua caliente no quite y queden solamente los recuerdos de los buenos ratos pasados.



CMP Talaia Moreia

JLLB Talaia Moreia

JAO Talaia Moreia

De CMP Talaia Moreia

domingo, 10 de noviembre de 2013

Próxima excursión: Talaia Moreia

Para el domingo que viene, 17 de noviembre, haremos la excursión mensual. De nuevo vamos por la península de Levante, concretamente a la Talaia Moreia.
Hemos quedado a las 09:00 (como siempre) en la iglesia de la Colonia de Sant Pere. Os esperamos a todos.

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domingo, 20 de octubre de 2013

Volta a Mallorca: de Pollença a Cala Sant Vicenç

Son cerca de las 10 de mañana cuando empezamos a caminar. Antes hemos tenido que mover coches dejándolos en Cala Sant Vicenç y regresando los conductores al punto de salida. Partimos de la parte alta de la Urbanización de la Font, en la ladera sureste de la sierra del mismo nombre, al final de un camino que termina en una explanada desde donde se divisa una amplia panorámica desde Cala Sant Vicenç hasta el macizo del Puig Tomir, con la Cuculla de Fartàritx, el Puig de Ca y el propio Tomir. La península de Formentor nos queda tapada por la Serra de la Punta, de frente la Bahía de Pollença y la Península de Alcudia, detrás las montañas de Artá, la Albufereta, el Puig de Sant Martí, Pollença y el Puig de Maria. Está un poco nublado pero las previsiones son que hará sol y bastante calor. No tardaremos en comprobarlo.
Nos hemos reunido 23 personas para hacer la excursión. Vamos subiendo por una vaguada en dirección oeste. No tardamos mucho en parar a merendar en un pequeño collado también con vistas a toda la panorámica anterior. La subida no ha sido fuerte, pero nos ha marcado el terreno que nos encontraremos durante casi toda la excursión: ausencia de caminos o senderos, vegetación de càrritx y terreno cárstico. Esto hace que el andar sea fatigoso y muy incómodo. De momento hemos parado a coger fuerzas que nos harán falta.
Unos veinte minutos después retomamos la marcha ascendiendo hacia un pequeño pico a nuestro oeste y luego hacia el noroeste, en dirección al Puig de Can Groc (el mas alto de la zona). No llegamos a llegar a su cima, la dejamos a la izquierda mientras nos acercamos al acantilado que da vista a la Vall de Ternelles. Se ven los huertos de Ternelles y La Cel·la, la Punta de la Sal (por donde estuvimos el mes pasado cerca de la Font Gallarda). Hacia la derecha vemos al final de la cornisa la mole donde se alzan las ruinas del Castell del Rei. Por la izquierda, a lo lejos, se divisa la silueta del Puig Major, Puig de ses Vinyes y Puig de Massanella.
Como dije, la subida ha sido dura por lo áspero del terreno. Pero aún nos queda un rato de caminata. Continuamos hacia el noreste ahora, dejando la cornisa a nuestra izquierda. Estamos a unos 500 metros de altura y andamos más o menos en llano, que no quiere decir que no tengamos que sortear continuamente piedras y matas de carrizo haciendo que sea un constante sube y baja. Al cabo de un rato, el Coll de Cuixac nos sale al paso. Desde donde estamos tenemos que hacer una fuerte bajada hacia el collado y luego una subida por la ladera opuesta, también muy empinada; tanto la bajada como la subida recubiertas por un hermoso tapiz de carrizo. En el collado los primeros del grupo esperan a los rezagados para emprender la subida juntos. Aunque no deja de ser un espejismo, Jaume tiene un andar muy ágil y no pierde su 'marcheta' y al poco tiempo el grupo ya está otra vez estirado.
Superada la ladera vemos ya el pico de Cornavaques a lo lejos. Otra vez vamos más o menos por llano. Hay un par de bajadas y subidas con otro collado herboso con una pared de partió que recorremos dejándola a la izquierda. Pero al final llegamos al hito geodésico del pico. Tenemos prácticamente enfrente el Castell del Rei. En el castillo se ven las paredes que flanquean su lado oeste, con la puerta de entrada. Por encima se ve alguna antigua construcción, pero poco más desde donde estamos. A la derecha del castillo, vemos también Cala Castell entre Punta Topina y Punta Galera. Hemos llegado casi a la una y media y aprovechamos para hacer la parada para comer.
El Castell del Rei es uno de los castillos roqueros de Mallorca. Sus orígenes se remontan al siglo XIII, aunque hay también registros que en la época de dominación romana podría haber una fortificación de defensa. Hoy en día está muy deteriorado. Su visita además está muy controlada pues solo dejan pasar a unas 20 personas cada día.
Tras la comida, unos tres cuartos de hora mas tarde, bajamos por la ladera sur por la vaguada del Torrent de les Parres (que desemboca en Cala Castell). Dejamos la vaguada y caminamos por la arista del lado derecho del torrente. Vamos hacia el este en un sube y baja que nos llevará hasta la salida del Pas dels Pescadors que posibilita la salida desde el camino de Cala Castell. Desde lo alto del acantilado vemos apenas la salida del paso, una estrecha cornisa aérea. Más allá, más abajo, no se aprecia si es o no más complicado. Por lo que cuentan los que lo conocen, la parte más complicada es precisamente esa que se ve. También se ven casi en frente Punta Topina, Cala Castell, Punta Galera y Cala Estremer. El desnivel impresiona pero las vistas son espléndidas. Que se lo pregunten a Biel que se puso a hacer 'planching' en una roca al lado del precipicio. Terminamos de crestear hacia el Puig de l'Aguila. Pronto empezamos a divisar Cala Sant Vicenç y el camino se hace mas suave. Y digo camino pues ahora hay un atisbo de camino o sendero. Hasta ahora apenas hemos visto nada que podamos definir como tal. Se nota que está más transitado, de hecho empezamos a ver gente paseando por los alrededores. Al poco rato vemos un agujero en la tierra. Es un uno de los emplazamientos de antiguas baterías defensivas. Hay otras dos por los alrededores. Un poco mas adelante llegamos al Camí de Coves Blanques que accedía de Cala Sant Vicenç a esas baterías y donde encontramos a nuestra izquierda, según bajamos por el, un túnel escavado en la roca que se empleaba como polvorín.
Desde la cima de Cornavaques hemos tardado unas dos horas aproximadamente. Sólo nos quedan unos 30 minutos hasta llegar a Cala Sant Vicenç y terminar la excursión. Ha sido muy dura a pesar de ser corta en cuanto a kilómetros, entre 11 y 12. Pero también muy agradecida por los paisajes y el entorno por el que ha discurrido.



CMP Serra de Cornavaques

JLLB Serra de Cornavaques

JAO Serra de Cornavaques

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