Empezamos la temporada de excursiones de Santueri. Para empezar una etapa de la vuelta a Mallorca, desde Son Marroig hasta el Puerto de Sóller.
Como siempre hemos quedado a las 9 de la mañana, esta vez en el Mirador de Son Marroig.
Ya sabéis que en la página de Santueri (http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/) tenéis el programa de excursiones de esta temporada que este año se promete, como los anteriores, bien interesante.
En el refugio de Muleta, al acabar la excursión celebraremos el XX aniversario del grupo con una merienda compartiendo lo que cada uno lleve.
Hasta el domingo.
Ver Son Marroig en un mapa más grande
domingo, 11 de septiembre de 2011
domingo, 19 de junio de 2011
Torrent de Pareis (2011)
Ponemos fin a la temporada de excursiones con la bajada habitual del Torrent de Pareis. Esta vez, las condiciones meteorológicas no son como las del año pasado y no es probable que encontremos ni un pequeño charco donde meter las botas. En parte mejor ya que te evitas el engorro de vestirse y desvestirse y la preocupación de que se mojen las cosas. En parte se desea pues después de la experiencia del año pasado deseas poner ese puntito de adrenalina.
Nos reunimos 15 (incluidos dos niños) en el restaurante de Escorca a las 8 de la mañana. Como es habitual, esperamos a que los conductores hagan el viaje hasta La Calobra para dejar los coches con los que subiremos una vez concluyamos la excursión. Mientras, los que quedamos en el restaurante, matamos el tiempo conversando de todo un poco y sobre todo de la cantidad de gente que va a hacer el torrente: dos grupos de unas 20 personas, un autocar casi lleno, y otro autocar que había llegado antes, nosotros, y otro grupo que bajará después de nosotros. No menos de 200 personas lo recorrerán hoy.
Por suerte, esta vez abren el restaurante un poco más pronto de lo habitual y podemos tomar un 'cafelito' mientras esperamos la subida de los conductores.
Ya todos reunidos, a las 09:05 iniciamos la bajada al torrente, pasando a la orilla de los campos de cultivo. Paramos un momento en la piedra agujereada (o Penya Foradada) que dejamos a la derecha y bajamos por el camino de herradura en dirección al Entreforc. La restauración de este camino fue una de las primeras actuaciones que hizo el Fomento de Turismo de Mallorca para potenciar el excursionismo allá por el inicio del siglo pasado.
Mientras bajamos hacemos varias paradas para hacer sonar una serie de instrumentos de viento y percusión que podemos encontrar en esta zona. El primero es contar el máximo número de 'ecos' que nos devuelve el Torrent, utilizando nuestros pulmones. Es parada obligada y ahí ponemos nuestra habilidad en gritar o silbar lo más fuerte posible y nuestra capacidad auditiva en contar cuantos ecos llegamos a contar. El segundo es la percusión de las piedras cayendo por una sima, que a primera vista parece ser un simple agujero, pero que realmente es un pozo que parece no tener fin (y el ruido de las piedras lo demuestra, aunque esta vez no salió del todo bien, así que el año que viene lo intentamos de nuevo, ¿verdad Tomeu?). Y por ultimo, una especie de ‘tam-tam’ en el tronco casi hueco de un árbol casi seco que había a la orilla del sendero.
El cielo está un poco nublado. Eso se agradece ya que no hará tanto calor. Por suerte estará así casi hasta el final (hasta es Degotís).
Así vamos bajando mientras vemos a lo lejos la casa restaurada del Cuartel de Carabineros en la ladera del Puig Roig y la bajada vertiginosa del Torrent des Boverons desde Cosconar hasta el cauce del Torrent de Lluc. Torrente que pisamos una hora y cuarto después de haber iniciado la bajada. Después de andar un poco por el cauce y ver las nuevas señalizaciones que han puesto para que la gente no se pierda, que parece mentira que haya gente que se pierda por estas tierras, nos desviamos a la izquierda para salvar una parte complicada del torrente. Aquí, como es habitual, me paro para hacer las fotos de rigor a una serie de plantas endémicas de Mallorca y Baleares. La verdad es que a esas plantas las he hecho fotos un montón de veces pero no me canso de hacerlas y de verlas. Una de ellas, el Hypericum cambessedesii (orval, en mallorquín), 'hermana' de la estepa joana, está especialmente hermosa y merece la pena perder unos minutos en hacer unas fotos.
Mientras los demás han llegado a S'Entreforc, maravilla geológica donde las haya, que no dejará nunca de sorprenderme por la majestuosidad de sus paredes. Allí les encuentro merendando y comentando la posibilidad de acercarse a la salida del Torrent del Gorg Blau y ver, o intuir, La Fosca. Hay gente que después de haber bajado unos cuantos años al torrente no conoce esa parte del mismo, así que, a pesar de que nos retrasará un rato, tampoco será mucho, algunos de nosotros vamos a verlo.
La salida de La Fosca bien podría estar dentro de una de las películas de Indiana Jones. Ese aire de misterio que lo envuelve, con las paredes verdosas por el musgo y los helechos, esa semioscuridad en la que te encuentras, esas piedras también verdes y resbaladizas en las que apenas llega un rayo de luz, esas rocas encajadas entre las paredes de la montaña, y tantas otras cosas que no podemos adivinar y que están dentro de la montaña. Ahora esta 'excursión' se hace en apenas unas horas, pero la primera vez que se recorrió La Fosca, allá por 1965, tardaron 2 días en hacerla. Es lo que tiene ser los pioneros. Los que vienen después se aprovechan de los conocimientos de los que les precedieron.
Desde aquí propongo que al menos una vez cada 5 años (por ejemplo aquellos que terminen en 0 y en 5) se haga la visita de este último tramo del Torrent del Gorg Blau para aquellos que no lo conozcan puedan conocer siquiera una mínima parte del clímax del excursionismo de Mallorca.
Salimos hacia el Entreforc para iniciar el recorrido del Torrent de Pareis propiamente dicho. Recuerdo que el Torrent de Pareis nace en el Entreforc por la unión del Torrent de Lluc y el Torrent del Gorg Blau (que es el que tiene La Fosca). Iniciamos la bajada 'subiendo' por la derecha del torrente (nueva señal informativa) para salvar un tramo difícil hasta llegar a Sa Llosa. A nuestra izquierda, 200 metros hacia arriba, en una de las excursiones que hizo el grupo, llegaron a asomarse a ese 'balcón' sobre el Entreforc (me hubiera gustado estar allí) llamado Cingle del Niu des Voltor. A nuestra derecha, a media altura de la pared, está la Cova del Soldat Pelut.
Bajamos Sa Llosa y en seguida tenemos que empezar a practicar las típicas contorsiones para salvar dos pasos entre rocas. Los dos van por la izquierda del torrente. El segundo está 'equipado' por una cuerda que alguno de nosotros utiliza como ayuda. Realmente el torrente se puede hacer sin ningún tipo de ayuda, pero no está demás para algunos que no son tan ágiles (yo cada vez me voy encontrando más en este grupo) tener esa ayuda, aunque solo sea saber que está ahí para utilizarla si lo crees conveniente. También es verdad que a veces pueden ser peligrosas, pues no sabes en qué condiciones están y si están bien aseguradas o no.
Salvamos de nuevo un tramo del torrente por un sendero a la derecha. Al poco tiempo llegamos al Gorg des Capellá, donde el año pasado iniciamos la serie de chapuzones. Esta vez está seco y lo recorremos sin ningún problema, pero fijándonos la disposición del cascajo para al menos tenerlo en cuenta para otras ocasiones.
Salvamos otro desnivel atravesando un agujero a la izquierda del torrente y enseguida nos desviamos también a la izquierda para salvar otro tramo complicado del torrente. Esa vaguada que tenemos a la izquierda es la del Comellar de l'Infern. En seguida llegamos a la Cova des Romagueral y al tramo que a mi mas me gusta, que es el tramo donde se sitúa el Salt del Soldat Pelut. Allí las paredes son tan estrechas que 'casi' las puedes tocar si abres los brazos.
Aquí nos encontramos con los pasos más complicados. El año pasado creo que no los nombré en el orden correcto. El primero es el Pas de s'Estaló, que se salva por la izquierda. Después el Gorg de sa Creu (característica la mole más o menos cuadrada y encajada en el cauce del torrente) que lo salvamos por la derecha. Por último el paso de Grassos Estrenyeu-vos, a la izquierda.
En seguida llegamos a Es Degotis, donde es de rigor tomar una buena ducha de refresco y llenar alguna botella o cantimplora de agua fresca. No ha hecho mucho sol, pero yo estoy totalmente empapado de sudor y llegar a esa fuente y refrescarse es una de las cosas que mas deseo cuando hago el torrente. Aquí sí que había magnetismo, ¿verdad Jaume?
Queda la última parte del torrente y para mí la mas dura. No porque haya pasos difíciles, sino porque el cansancio ya hace mella y porque también al no haber apenas sombra, el sol calienta que da gusto (ya no está nublado y 'Lorenzo' luce con todo su esplendor) y te cansa mas todavía. Son unos tres cuartos de hora que nos separan de la desembocadura y donde empezamos a ver turistas que atraídos por la belleza del entorno y por los excursionistas que ven salir del torrente, se aventuran un poco a ver qué es lo que hay. Normalmente no llegan más allá de Es Degotís, y ya es bastante tal y como van ataviados con chancletas de playa.
Atravesamos s'Olla y enseguida llegamos a la playa de la Calobra (son las tres de la tarde), donde algunos disfrutan de un chapuzón en el mar y todos damos buena cuenta de la comida que llevamos.
Así nos despedimos hasta una nueva temporada de excursiones (la XXI). Aun no está puesto el programa en la web aunque algunos seguro que ya lo habréis recibido por correo-e. Os dejo, aunque todos lo sabéis, el enlace de la página de Santueri para que vayáis comprobando si ya está puesto.
http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/
Os apunto que la primera será el 18 de septiembre (undécima etapa de la vuelta a Mallorca entre Son Marroig y el Port de Soller) y que celebraremos al final de la misma el vigésimo aniversario de s'Estol. Llevad comida para compartir ya que haremos una pequeña merienda. Y si no se tercian los planes habrá chirimies para amenizar el evento.
Hasta la temporada que viene.
Nos reunimos 15 (incluidos dos niños) en el restaurante de Escorca a las 8 de la mañana. Como es habitual, esperamos a que los conductores hagan el viaje hasta La Calobra para dejar los coches con los que subiremos una vez concluyamos la excursión. Mientras, los que quedamos en el restaurante, matamos el tiempo conversando de todo un poco y sobre todo de la cantidad de gente que va a hacer el torrente: dos grupos de unas 20 personas, un autocar casi lleno, y otro autocar que había llegado antes, nosotros, y otro grupo que bajará después de nosotros. No menos de 200 personas lo recorrerán hoy.
Por suerte, esta vez abren el restaurante un poco más pronto de lo habitual y podemos tomar un 'cafelito' mientras esperamos la subida de los conductores.
Ya todos reunidos, a las 09:05 iniciamos la bajada al torrente, pasando a la orilla de los campos de cultivo. Paramos un momento en la piedra agujereada (o Penya Foradada) que dejamos a la derecha y bajamos por el camino de herradura en dirección al Entreforc. La restauración de este camino fue una de las primeras actuaciones que hizo el Fomento de Turismo de Mallorca para potenciar el excursionismo allá por el inicio del siglo pasado.
Mientras bajamos hacemos varias paradas para hacer sonar una serie de instrumentos de viento y percusión que podemos encontrar en esta zona. El primero es contar el máximo número de 'ecos' que nos devuelve el Torrent, utilizando nuestros pulmones. Es parada obligada y ahí ponemos nuestra habilidad en gritar o silbar lo más fuerte posible y nuestra capacidad auditiva en contar cuantos ecos llegamos a contar. El segundo es la percusión de las piedras cayendo por una sima, que a primera vista parece ser un simple agujero, pero que realmente es un pozo que parece no tener fin (y el ruido de las piedras lo demuestra, aunque esta vez no salió del todo bien, así que el año que viene lo intentamos de nuevo, ¿verdad Tomeu?). Y por ultimo, una especie de ‘tam-tam’ en el tronco casi hueco de un árbol casi seco que había a la orilla del sendero.
El cielo está un poco nublado. Eso se agradece ya que no hará tanto calor. Por suerte estará así casi hasta el final (hasta es Degotís).
Así vamos bajando mientras vemos a lo lejos la casa restaurada del Cuartel de Carabineros en la ladera del Puig Roig y la bajada vertiginosa del Torrent des Boverons desde Cosconar hasta el cauce del Torrent de Lluc. Torrente que pisamos una hora y cuarto después de haber iniciado la bajada. Después de andar un poco por el cauce y ver las nuevas señalizaciones que han puesto para que la gente no se pierda, que parece mentira que haya gente que se pierda por estas tierras, nos desviamos a la izquierda para salvar una parte complicada del torrente. Aquí, como es habitual, me paro para hacer las fotos de rigor a una serie de plantas endémicas de Mallorca y Baleares. La verdad es que a esas plantas las he hecho fotos un montón de veces pero no me canso de hacerlas y de verlas. Una de ellas, el Hypericum cambessedesii (orval, en mallorquín), 'hermana' de la estepa joana, está especialmente hermosa y merece la pena perder unos minutos en hacer unas fotos.
Mientras los demás han llegado a S'Entreforc, maravilla geológica donde las haya, que no dejará nunca de sorprenderme por la majestuosidad de sus paredes. Allí les encuentro merendando y comentando la posibilidad de acercarse a la salida del Torrent del Gorg Blau y ver, o intuir, La Fosca. Hay gente que después de haber bajado unos cuantos años al torrente no conoce esa parte del mismo, así que, a pesar de que nos retrasará un rato, tampoco será mucho, algunos de nosotros vamos a verlo.
La salida de La Fosca bien podría estar dentro de una de las películas de Indiana Jones. Ese aire de misterio que lo envuelve, con las paredes verdosas por el musgo y los helechos, esa semioscuridad en la que te encuentras, esas piedras también verdes y resbaladizas en las que apenas llega un rayo de luz, esas rocas encajadas entre las paredes de la montaña, y tantas otras cosas que no podemos adivinar y que están dentro de la montaña. Ahora esta 'excursión' se hace en apenas unas horas, pero la primera vez que se recorrió La Fosca, allá por 1965, tardaron 2 días en hacerla. Es lo que tiene ser los pioneros. Los que vienen después se aprovechan de los conocimientos de los que les precedieron.
Desde aquí propongo que al menos una vez cada 5 años (por ejemplo aquellos que terminen en 0 y en 5) se haga la visita de este último tramo del Torrent del Gorg Blau para aquellos que no lo conozcan puedan conocer siquiera una mínima parte del clímax del excursionismo de Mallorca.
Salimos hacia el Entreforc para iniciar el recorrido del Torrent de Pareis propiamente dicho. Recuerdo que el Torrent de Pareis nace en el Entreforc por la unión del Torrent de Lluc y el Torrent del Gorg Blau (que es el que tiene La Fosca). Iniciamos la bajada 'subiendo' por la derecha del torrente (nueva señal informativa) para salvar un tramo difícil hasta llegar a Sa Llosa. A nuestra izquierda, 200 metros hacia arriba, en una de las excursiones que hizo el grupo, llegaron a asomarse a ese 'balcón' sobre el Entreforc (me hubiera gustado estar allí) llamado Cingle del Niu des Voltor. A nuestra derecha, a media altura de la pared, está la Cova del Soldat Pelut.
Bajamos Sa Llosa y en seguida tenemos que empezar a practicar las típicas contorsiones para salvar dos pasos entre rocas. Los dos van por la izquierda del torrente. El segundo está 'equipado' por una cuerda que alguno de nosotros utiliza como ayuda. Realmente el torrente se puede hacer sin ningún tipo de ayuda, pero no está demás para algunos que no son tan ágiles (yo cada vez me voy encontrando más en este grupo) tener esa ayuda, aunque solo sea saber que está ahí para utilizarla si lo crees conveniente. También es verdad que a veces pueden ser peligrosas, pues no sabes en qué condiciones están y si están bien aseguradas o no.
Salvamos de nuevo un tramo del torrente por un sendero a la derecha. Al poco tiempo llegamos al Gorg des Capellá, donde el año pasado iniciamos la serie de chapuzones. Esta vez está seco y lo recorremos sin ningún problema, pero fijándonos la disposición del cascajo para al menos tenerlo en cuenta para otras ocasiones.
Salvamos otro desnivel atravesando un agujero a la izquierda del torrente y enseguida nos desviamos también a la izquierda para salvar otro tramo complicado del torrente. Esa vaguada que tenemos a la izquierda es la del Comellar de l'Infern. En seguida llegamos a la Cova des Romagueral y al tramo que a mi mas me gusta, que es el tramo donde se sitúa el Salt del Soldat Pelut. Allí las paredes son tan estrechas que 'casi' las puedes tocar si abres los brazos.
Aquí nos encontramos con los pasos más complicados. El año pasado creo que no los nombré en el orden correcto. El primero es el Pas de s'Estaló, que se salva por la izquierda. Después el Gorg de sa Creu (característica la mole más o menos cuadrada y encajada en el cauce del torrente) que lo salvamos por la derecha. Por último el paso de Grassos Estrenyeu-vos, a la izquierda.
En seguida llegamos a Es Degotis, donde es de rigor tomar una buena ducha de refresco y llenar alguna botella o cantimplora de agua fresca. No ha hecho mucho sol, pero yo estoy totalmente empapado de sudor y llegar a esa fuente y refrescarse es una de las cosas que mas deseo cuando hago el torrente. Aquí sí que había magnetismo, ¿verdad Jaume?
Queda la última parte del torrente y para mí la mas dura. No porque haya pasos difíciles, sino porque el cansancio ya hace mella y porque también al no haber apenas sombra, el sol calienta que da gusto (ya no está nublado y 'Lorenzo' luce con todo su esplendor) y te cansa mas todavía. Son unos tres cuartos de hora que nos separan de la desembocadura y donde empezamos a ver turistas que atraídos por la belleza del entorno y por los excursionistas que ven salir del torrente, se aventuran un poco a ver qué es lo que hay. Normalmente no llegan más allá de Es Degotís, y ya es bastante tal y como van ataviados con chancletas de playa.
Atravesamos s'Olla y enseguida llegamos a la playa de la Calobra (son las tres de la tarde), donde algunos disfrutan de un chapuzón en el mar y todos damos buena cuenta de la comida que llevamos.
Así nos despedimos hasta una nueva temporada de excursiones (la XXI). Aun no está puesto el programa en la web aunque algunos seguro que ya lo habréis recibido por correo-e. Os dejo, aunque todos lo sabéis, el enlace de la página de Santueri para que vayáis comprobando si ya está puesto.
http://www.mallorcaweb.net/stolsantueri/
Os apunto que la primera será el 18 de septiembre (undécima etapa de la vuelta a Mallorca entre Son Marroig y el Port de Soller) y que celebraremos al final de la misma el vigésimo aniversario de s'Estol. Llevad comida para compartir ya que haremos una pequeña merienda. Y si no se tercian los planes habrá chirimies para amenizar el evento.
Hasta la temporada que viene.
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sábado, 11 de junio de 2011
Ultima excursión temporada XX:Torrent de Pareis
Una nueva temporada de excursiones se acaba, y otra vez el Torrent de Pareis nos espera como gran fin de fiesta.
Será el domingo que viene, 19 de junio a las 08:00 en el restaurante de Escorca. Recordad que movemos coches y por eso quedamos una hora antes.
No parece que este año vaya a ser como el anterior, en el que tuvimos que nadar en algunos gorgs. Aunque quien sabe. Estos días ha estado lloviendo así que no descarto darme algún chapuzón.
Os recomiendo echar un ojo a la página
http://www.torrentdepareis.info/pareis%20esp.htm
donde informan del estado del torrente. A día de hoy indicaba que ayer llovió y que podría haber agua hasta el 20 de junio.
Nos vemos el domingo.
Ver Escorca en un mapa más grande
Será el domingo que viene, 19 de junio a las 08:00 en el restaurante de Escorca. Recordad que movemos coches y por eso quedamos una hora antes.
No parece que este año vaya a ser como el anterior, en el que tuvimos que nadar en algunos gorgs. Aunque quien sabe. Estos días ha estado lloviendo así que no descarto darme algún chapuzón.
Os recomiendo echar un ojo a la página
http://www.torrentdepareis.info/pareis%20esp.htm
donde informan del estado del torrente. A día de hoy indicaba que ayer llovió y que podría haber agua hasta el 20 de junio.
Nos vemos el domingo.
Ver Escorca en un mapa más grande
sábado, 21 de mayo de 2011
Sos Sastre - Cala Torta - Cala Mesquida
A las 09:15 'estamos todos los que somos' en la rotonda de entrada a Cala Mesquida. No somos muchos: 12, incluyendo un niño (una niña en este caso). Tenemos que mover coches para acercarnos al punto de partida. Dejaremos un coche en la rotonda para luego ir a recogerlos.
Empezamos a caminar a eso de las nueve y media en la zona de Son Barbassa, en las cercanías de un antiguo vertedero recientemente rehabilitado o reconvertido. Se ha rellenado de tierra, cubierto por plásticos y vuelto a cubrir por tierra. Tierra que la lluvia ha retirado en algunos sitios. Se ven dos o tres alturas o pisos, pero la extensión real la veremos a medida que ganemos altura en el monte que hay detrás.
La mañana está fresca, ideal para afrontar una subida sin agobios de calores e insolaciones. Nos acercamos al vertedero por su camino de acceso. Al llegar a su base giramos a la derecha por el camino de Son Barbassa en dirección oeste-noroeste. Dejamos el camino y atravesamos campo a través hasta los pies de los montes de Sos Sastre: Puig Negre a la derecha y el Puig de ses Fites y Puig Poloni a la izquierda (por lo que veo en los mapas, Tomeu, el monte al que subiremos en primer lugar no tiene nombre).
Vamos ascendiendo por la ladera sin sendero definido. En ocasiones parece que hay algún tramo pisoteado, pero no parece que sea obra de pies humanos. El viento, flojo al principio, ha ido arreciando a medida que subimos. La lluvia también hace acto de presencia y, aunque no es muy fuerte, nos obliga a ponernos los chubasqueros. Por suerte no durará mucho. En viento sigue soplando fuerte y en las zonas más expuestas nos obliga a 'anclarnos' firmemente en el suelo. Seguimos ascendiendo en la misma dirección. Van apareciendo fites que ayudan a seguir la dirección correcta entre las espinosas genistas, aritjas y argelagas que tapizan la ladera.
Pasamos la parte mas dura de la subida. El último tramo hasta la cima, a la que llegamos a las diez y media, es un poco más suave. Desde ella vemos una magnífica panorámica: Capdepera, el Puig Seguer y Cala Rajada al sureste, Artà hacia el suroeste entre en Puig de ses Fites y el Puig de Poca Son. Al norte el Puig Negre y al fondo el mar (calas de Cala Torta y Cala Mesquida). A nuestros pies, al oeste, el valle del Torrent des Castellot (o de Cala Torta) por el que bajaremos a la tarde). Más allá, también al oeste, las montañas de Sa Tudosa y Talaia Moreia. No llueve pero sigue haciendo bastante viento por lo que buscamos un lugar un poco resguardado cerca de la cima para almorzar. Mientras lo hacemos Tomeu nos explica la ruta a seguir: crestear por la divisoria de los municipios de Artà y Capdepera, bajando al Coll de Sant Joan para ascender al Puig de ses Fites y sin bajar mucho seguir hacia el Puig Poloni. Detrás está el Puig des Racó con una caseta de vigilancia de incendios.
Terminada la merienda reanudamos nuestra marcha siguiendo el recorrido indicado. Bajamos primeramente al Coll de Sant Joan para ascender a continuación al Puig de ses Fites. En las inmediaciones de éste, entre piedras y grietas, veo una de las plantas endémicas de nuestras islas que nunca antes había visto crecer en estado natural (sólo la había visto en el Jardín Botánico de Sóller). Es la Aristolochia bianorii. La península de Artà es uno de los lugares donde crece (también en Formentor, Alcudia, alrededores de Sóller y una localidad de Menorca). La flor es tubular con una especie de visera que cubre su entrada. Para mí, haberla visto hace que la excursión ya halla merecido la pena.
Vamos ahora sin perder mucha altura hacia el Puig Poloni (hacia el suroeste). Caminamos por una zona que ha sufrido hace tres semanas el primer incendio de importancia de este año. Toda la ladera de nuestra izquierda está quemada. Sin embargo la vida sigue y los palmitos ya empiezan a mostrar nuevas hojas verdes.
Desde el Puig Poloni iniciamos la bajada hacia el Coll de ses Buines. Delante teneos el Puig des Racó, con la caseta de vigilancia de incendios. No subiremos a ese Puig. En el collado, pasaremos la valla metálica que hemos tenido a la derecha casi todo el tiempo desde la merienda, por una escalera de madera. Tenemos ahora un camino ancho que utilizamos para descender hacia el valle de Els Horts Vells. Vemos a nuestra derecha la arista que hemos recorrido hace apenas unas horas. El camino ahora sí que es llano y el terreno húmedo, propicio para el crecimiento de los madroños, abundantes por esta zona. En el valle andamos un tramo en dirección norte. Es una zona con multitud de caminos y senderos. A nuestra izquierda, cerca, está la carretera de acceso a Cala Torta, de la que nos desviamos dirigiéndonos hacia el noreste en dirección hacia el Puig Esquerra (que dejaremos a la izquierda, haciendo honor a su nombre). Por esta zona encontramos una tortuga mediterránea macho a la que molestamos momentáneamente de su paseo matutino.
Cruzamos el Torrent des Castellot (o de Cala Torta) que lo dejamos ahora a la derecha y 20 minutos (a la una y media) después paramos a comer a la sombra de unos ullastres. Al norte tenemos las casas de Sa Duaia (ahora convertidas en restaurante) y un poco a su derecha el Puig Figuer.
Después de la comida (una horita más o menos) nos queda la última parte de la excursión: la bajada hacia la costa por el Torrent des Castellot. Nos acercamos hacia el andando unos minutos hacia el oeste y una vez en el cauce giramos hacia la izquierda (noreste) en dirección al mar. El andar es algo dificultoso por la maleza que invade el torrente y eso que Tomeu y su mujer estuvieron limpiando un poco el terreno unos días antes. Además nos dicen que es zona de garrapatas, por lo que vamos revisando nuestra ropa más o menos a menudo para detectar lo más pronto posible la presencia de esos molestos ácaros. Nos quitamos alguna que otra y la cosa no pasa a mayores.
En el torrente vemos nuevas matas de la aristoloquia vista por la mañana. Y también un nuevo hallazgo: un fósil de ammonites en una piedra en medio del torrente. Los ammonites eran animales marinos de la familia de los calamares, pero con una concha exterior similar a un caracol. Aparecieron hace 400 millones de años. En el fósil se ven claramente las estrías de la concha. Su presencia demuestra que estas piedras estuvieron en su día sumergidas y salieron posteriormente a la superficie por los movimientos tectónicos. Por desgracia no vemos ninguno mas por los alrededores ni veremos mas en lo que queda de excursión (aunque no quiere decir que no haya mas).
Estamos en una zona casi sacada de una película del oeste. El torrente hace una curva hacia la izquierda, a la derecha tenemos, siguiendo la curva del torrente, las laderas que bajan del Puig dets Enrocadors y del Puig de sa Caleta formando una especie de anfiteatro sobre el cauce. Solo falta ver aparecer en lo alto a los indios montados en sus caballos. Rodeamos el Puig de sa Caleta y llegamos a un camino ancho muy frecuentado por vehículos (hasta 10 conté en lo poco que estuvimos por el). Giramos hacia la derecha, en dirección a la playa, pero no llegamos a ella aunque la vemos muy cerca con el mar muy agitado por el viento de por la mañana. Enseguida nos desviamos hacia un collado que tenemos hacia el este y desde allí, en cómodo descenso y por ancho camino, llegamos en unos 20 minutos a la rotonda donde dejamos unos coches por la mañana.
Son las cuatro y media, aproximadamente, cuando acabamos la excursión, que, como decía, ya ha merecido la pena por la suerte de haber visto esa planta endémica, después el ammonites y todo ello aderezado por los fantásticos paisajes de esta península de Artà tan 'lejos' de los que vivimos en Palma.
Empezamos a caminar a eso de las nueve y media en la zona de Son Barbassa, en las cercanías de un antiguo vertedero recientemente rehabilitado o reconvertido. Se ha rellenado de tierra, cubierto por plásticos y vuelto a cubrir por tierra. Tierra que la lluvia ha retirado en algunos sitios. Se ven dos o tres alturas o pisos, pero la extensión real la veremos a medida que ganemos altura en el monte que hay detrás.
La mañana está fresca, ideal para afrontar una subida sin agobios de calores e insolaciones. Nos acercamos al vertedero por su camino de acceso. Al llegar a su base giramos a la derecha por el camino de Son Barbassa en dirección oeste-noroeste. Dejamos el camino y atravesamos campo a través hasta los pies de los montes de Sos Sastre: Puig Negre a la derecha y el Puig de ses Fites y Puig Poloni a la izquierda (por lo que veo en los mapas, Tomeu, el monte al que subiremos en primer lugar no tiene nombre).
Vamos ascendiendo por la ladera sin sendero definido. En ocasiones parece que hay algún tramo pisoteado, pero no parece que sea obra de pies humanos. El viento, flojo al principio, ha ido arreciando a medida que subimos. La lluvia también hace acto de presencia y, aunque no es muy fuerte, nos obliga a ponernos los chubasqueros. Por suerte no durará mucho. En viento sigue soplando fuerte y en las zonas más expuestas nos obliga a 'anclarnos' firmemente en el suelo. Seguimos ascendiendo en la misma dirección. Van apareciendo fites que ayudan a seguir la dirección correcta entre las espinosas genistas, aritjas y argelagas que tapizan la ladera.
Pasamos la parte mas dura de la subida. El último tramo hasta la cima, a la que llegamos a las diez y media, es un poco más suave. Desde ella vemos una magnífica panorámica: Capdepera, el Puig Seguer y Cala Rajada al sureste, Artà hacia el suroeste entre en Puig de ses Fites y el Puig de Poca Son. Al norte el Puig Negre y al fondo el mar (calas de Cala Torta y Cala Mesquida). A nuestros pies, al oeste, el valle del Torrent des Castellot (o de Cala Torta) por el que bajaremos a la tarde). Más allá, también al oeste, las montañas de Sa Tudosa y Talaia Moreia. No llueve pero sigue haciendo bastante viento por lo que buscamos un lugar un poco resguardado cerca de la cima para almorzar. Mientras lo hacemos Tomeu nos explica la ruta a seguir: crestear por la divisoria de los municipios de Artà y Capdepera, bajando al Coll de Sant Joan para ascender al Puig de ses Fites y sin bajar mucho seguir hacia el Puig Poloni. Detrás está el Puig des Racó con una caseta de vigilancia de incendios.
Terminada la merienda reanudamos nuestra marcha siguiendo el recorrido indicado. Bajamos primeramente al Coll de Sant Joan para ascender a continuación al Puig de ses Fites. En las inmediaciones de éste, entre piedras y grietas, veo una de las plantas endémicas de nuestras islas que nunca antes había visto crecer en estado natural (sólo la había visto en el Jardín Botánico de Sóller). Es la Aristolochia bianorii. La península de Artà es uno de los lugares donde crece (también en Formentor, Alcudia, alrededores de Sóller y una localidad de Menorca). La flor es tubular con una especie de visera que cubre su entrada. Para mí, haberla visto hace que la excursión ya halla merecido la pena.
Vamos ahora sin perder mucha altura hacia el Puig Poloni (hacia el suroeste). Caminamos por una zona que ha sufrido hace tres semanas el primer incendio de importancia de este año. Toda la ladera de nuestra izquierda está quemada. Sin embargo la vida sigue y los palmitos ya empiezan a mostrar nuevas hojas verdes.
Desde el Puig Poloni iniciamos la bajada hacia el Coll de ses Buines. Delante teneos el Puig des Racó, con la caseta de vigilancia de incendios. No subiremos a ese Puig. En el collado, pasaremos la valla metálica que hemos tenido a la derecha casi todo el tiempo desde la merienda, por una escalera de madera. Tenemos ahora un camino ancho que utilizamos para descender hacia el valle de Els Horts Vells. Vemos a nuestra derecha la arista que hemos recorrido hace apenas unas horas. El camino ahora sí que es llano y el terreno húmedo, propicio para el crecimiento de los madroños, abundantes por esta zona. En el valle andamos un tramo en dirección norte. Es una zona con multitud de caminos y senderos. A nuestra izquierda, cerca, está la carretera de acceso a Cala Torta, de la que nos desviamos dirigiéndonos hacia el noreste en dirección hacia el Puig Esquerra (que dejaremos a la izquierda, haciendo honor a su nombre). Por esta zona encontramos una tortuga mediterránea macho a la que molestamos momentáneamente de su paseo matutino.
Cruzamos el Torrent des Castellot (o de Cala Torta) que lo dejamos ahora a la derecha y 20 minutos (a la una y media) después paramos a comer a la sombra de unos ullastres. Al norte tenemos las casas de Sa Duaia (ahora convertidas en restaurante) y un poco a su derecha el Puig Figuer.
Después de la comida (una horita más o menos) nos queda la última parte de la excursión: la bajada hacia la costa por el Torrent des Castellot. Nos acercamos hacia el andando unos minutos hacia el oeste y una vez en el cauce giramos hacia la izquierda (noreste) en dirección al mar. El andar es algo dificultoso por la maleza que invade el torrente y eso que Tomeu y su mujer estuvieron limpiando un poco el terreno unos días antes. Además nos dicen que es zona de garrapatas, por lo que vamos revisando nuestra ropa más o menos a menudo para detectar lo más pronto posible la presencia de esos molestos ácaros. Nos quitamos alguna que otra y la cosa no pasa a mayores.
En el torrente vemos nuevas matas de la aristoloquia vista por la mañana. Y también un nuevo hallazgo: un fósil de ammonites en una piedra en medio del torrente. Los ammonites eran animales marinos de la familia de los calamares, pero con una concha exterior similar a un caracol. Aparecieron hace 400 millones de años. En el fósil se ven claramente las estrías de la concha. Su presencia demuestra que estas piedras estuvieron en su día sumergidas y salieron posteriormente a la superficie por los movimientos tectónicos. Por desgracia no vemos ninguno mas por los alrededores ni veremos mas en lo que queda de excursión (aunque no quiere decir que no haya mas).
Estamos en una zona casi sacada de una película del oeste. El torrente hace una curva hacia la izquierda, a la derecha tenemos, siguiendo la curva del torrente, las laderas que bajan del Puig dets Enrocadors y del Puig de sa Caleta formando una especie de anfiteatro sobre el cauce. Solo falta ver aparecer en lo alto a los indios montados en sus caballos. Rodeamos el Puig de sa Caleta y llegamos a un camino ancho muy frecuentado por vehículos (hasta 10 conté en lo poco que estuvimos por el). Giramos hacia la derecha, en dirección a la playa, pero no llegamos a ella aunque la vemos muy cerca con el mar muy agitado por el viento de por la mañana. Enseguida nos desviamos hacia un collado que tenemos hacia el este y desde allí, en cómodo descenso y por ancho camino, llegamos en unos 20 minutos a la rotonda donde dejamos unos coches por la mañana.
Son las cuatro y media, aproximadamente, cuando acabamos la excursión, que, como decía, ya ha merecido la pena por la suerte de haber visto esa planta endémica, después el ammonites y todo ello aderezado por los fantásticos paisajes de esta península de Artà tan 'lejos' de los que vivimos en Palma.
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| CMP Sos Sastre - Cala Torta |
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domingo, 8 de mayo de 2011
Próxima excursión: Sos Sastres - Cala Torta - Cala Mesquida
El domingo que viene, 15 de mayo, se hará la penúltima excursión de la temporada.
En esta ocasion marcharemos por las comarcas de la Península del Llevant: Sos Sastres, Cala Torta y Cala Mesquida.
El guía será Tomeu Garau y el lugar de reunión la rotonda antes de llegar a Cala Mesquida. La hora, la de siempre: 09:00 de la mañana.
Ver Cala Mesquida en un mapa más grande
En esta ocasion marcharemos por las comarcas de la Península del Llevant: Sos Sastres, Cala Torta y Cala Mesquida.
El guía será Tomeu Garau y el lugar de reunión la rotonda antes de llegar a Cala Mesquida. La hora, la de siempre: 09:00 de la mañana.
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domingo, 17 de abril de 2011
Serra de Son Torrella - Serra de Cúber
El día de fiesta, Domingo de Ramos, parece haber hecho mella en la asistencia a la excursión. Así y todo somos 14 los que arrancamos a andar a las 09:15 descendiendo hacia Sóller por la carretera desde la boca norte del Túnel Llarg. Desde el mirador, hemos visto un poco el espolón, cual proa de barco, del Penyal Xapat. Frente a nosotros tenemos las paredes del Penyal de Migdia que poco a poco se van iluminando por el sol. A su derecha, la Coma de N'Arbona, típica subida de la cima anterior. Caminamos un rato por la carretera para desviarnos a la izquierda en un sendero, por llamarlo de algún modo, en descenso brusco para situarnos en la base del canchal formado por la construcción del túnel. Coches abandonados (auténticos 'auto-inmóviles') y oxidados, bidones, sillas viejas, trozos de muebles, etc. son la decoración de ese entorno. Pasamos por un pequeño claro en el bosque de encinas con un coll de tords (y un tronco cortado de una, en su día, majestuosa encina que a buen seguro será aprovechado en ebanistería).
Desde ese claro, al que llegan algunos caminos más o menos anchos, subimos, casi en dirección sur, ladera arriba. Apenas se ve rastro de sendero, aunque sí que se ven fitas, pocas, aquí y allá. Atravesamos en subida un canchal o rossaguera ancha, primero, y otra mas estrecha después, donde los resbalones son continuos. No hay piedras grandes donde poner el pié y las pequeñas están muy sueltas. La vegetación arbórea va disminuyendo a medida que ascendemos. Por el contrario, la herbácea nos recompensa con multitud de ciclámenes autóctonos que crecen por toda la ladera, con las típicas flores blancas de pétalos girados hacia atrás y sus hojas verdes moteadas por el haz y púrpuras por el envés.
Ya vemos en lo alto el Puig de sa Camomil•la. Hemos de pasar por el collado que hay a su izquierda. A ratos la subida se hace mas dura. Por mi parte aprovecho las fotos que hago para descansar y tomar aliento. La subida se hace por donde mejor le parece a cada uno, y Jesús nos reprende por no seguirle. No le falta razón pues el hecho de ir desperdigados puede ocasionar algún problema si alguien de arriba desprende alguna roca sobre los de abajo. Por suerte no pasa nada. Llegamos al collado, cruzado por una pared medianera que accede al Pla de sa Camomil•la, pequeño altiplano de carrizo en la cara noroeste de la Serra de Son Torrella y a modo de balcón sobre el valle de Sóller. En el cielo vemos el vuelo circular de una pareja de buitres leonados. Rodeamos el Puig de sa Camomil•la (al que nuestro compañero Biel sube, culminando uno de los 'miles' de la isla) dejándolo a la derecha. Frente a nosotros vemos ya el Penyal Xapat en toda su plenitud, con el marco incomparable de Fornalutx, Sóller y la mole del Teix al fondo. Paramos un poco antes de llegar a la altura del Penyal y aprovechamos para merendar y comentar si nos tenemos que acercar o no a él. La subida es difícil, comentan los entendidos, a pesar de que desde nuestra posición no lo parece (luego, ya mas cerca, cambiaría de opinión). Decidimos que dejaríamos las mochilas y el que quisiera se acercaría al menos hasta la vertical para ver el 'tajo' que da nombre a este peñasco.
Retomamos la excursión dejando a nuestra espalda el valle de Sóller y el Penyal Xapat. Nos dirigimos hacia un collado atravesado por una rejilla que vemos desde abajo. Por tanto, toca subir de nuevo, aunque ahora ya las ascensiones que haremos apenas nos van a cansar. En poco tiempo recorremos la distancia, subiendo al pie de pequeños acantilados donde crecen y florecen nuevas plantas interesantes y endémicas de la isla. Cruzamos la rejilla y vemos del otro lado la alargada Coma de Son Torrella hacia la que nos dirigimos. El descenso se hace por terreno de lapiaz con piedras a veces muy afiladas. De haber llovido o estar mojadas hubiera sido bastante peligrosa o delicada la bajada, pero por suerte están bien secas y las botas se agarran perfectamente, lo que no impide que en ocasiones tengamos que echar mano de otras estrategias poco ortodoxas aunque no por ello menos efectivas.
Llegamos al camino de la coma a la altura de una pared de partió. Por la tarde llegaremos a este mismo punto pero desde la Serra de Cúber que tenemos de frente. Tras esperar unos minutos a reagruparnos, seguimos el camino de la Coma de Son Torrella en dirección al Portell de Sa Costa. Este camino ya lo recorrimos hace un par de años en otra excursión, aunque en aquella ocasión bajamos desde el Portell de sa Costa hacia Sóller. Esta vez también nos desviamos hacia el portillo y el Morro de ses Solanes y nos paramos un momento para ver la panorámica sobre Sóller.
Nuestro siguiente destino es el Coll de l'Ofre y la Font de s'Aritja, donde pararemos a comer. Dando la espalda al Portell de Sa Costa, un sendero asciende hacia el collado entre las dos cimas del Puig des Verger (que tenemos hacia el Sureste). Con una subida corta y nada difícil, incluso se intuye algún que otro escalón, llegamos enseguida al collado y aprovechamos para 'subir' a las dos cimas del Puig des Verger y hacer la típica foto de grupo. El día está bastante claro y distinguimos entre otras las cimas de Sa Rateta, Na Franquesa y l'Ofre, el pla de l'Ofre, se ve también a lo lejos la Bahía de Palma, es Cornadors y Alfàbia (entre nubes), todo el valle de Sóller con el Teix al fondo, a nuestros pies la vertiginosa bajada hacia la Font des Verger y el Torrent de Biniaraix, y por último la Coma de Son Torrella flanqueada por las Serras de Son Torrella y de Cúber, con el Puig Major al fondo.
El sendero continúa bien definido en dirección al Coll de l'Ofre, que se encuentra al sur de nuestra posición. Pasamos una pared de partió y pocos minutos después llegamos al collado encontrandonos con el sendero GR221. Seguimos por el camino ancho, en vez de ir por el GR ya que nos dirigimos hacia la Font de s'Aritja (detrás de las casas de Binimorat). El camino ancho nos deja casi a la altura de la fuente. La Font de s'Aritja es una pequeña oquedad natural en el terreno de donde brota el agua que baja por una acequia. Una tubería debería llevar el agua hasta una pica alargada, pero dicha tubería está rota y el agua se pierde directamente por la ladera hasta llegar a una regata que la conducirá hasta el Torrent de l'Ofre (a la altura de las casas de Binimorat). En esta fuente paramos a comer.
Reanudamos la marcha retornando al camino ancho. Un par de curvas en el mismo y retomamos de nuevo el GR221 que nos llega por la izquierda. A la derecha tenemos la caseta de Binimorat. Pasada esta me doy cuenta que no he activado el GPS, por lo que habrá que añadir 500 ó 600 metros a los que marque el aparato. Seguimos por el camino ancho. Poco después de un giro brusco de 90 grados hacia la derecha deberíamos habernos desviado hacia la izquierda saliendo del camino dirigiéndonos hacia el norte, hacia una grieta a modo de collado en la Serra de Cúber. Sin embargo seguimos un poco para adelante hasta que nos damos cuenta del error. Salimos del camino y retrocedemos campo a través en diagonal hasta dar con el 'sendero' que asciende más o menos pegado a unas peñas a nuestra izquierda. La subida es un poco fatigosa, más que nada por el esfuerzo acumulado, pero no es difícil. Una vez alcanzada la 'grieta-collado' al otro lado tenemos nuevamente la Coma de son Torrella y descendiendo a ella llegaremos al punto del camino donde estuvimos por la mañana siguiendo una pared de partió que dejaremos a nuestra derecha y pasando la alambrada por un botador.
Ya nos queda el final, fácil y cómodo, por camino ancho hasta llegar a la carretera a la altura del embalse de los militares y de la boca sur del Túnel Llarg que tenemos que atravesar para llegar a los coches que tenemos del otro lado, terminando la excursión.
Sumando ese medio kilómetro a lo que marcóa el GPS cuando descargué los datos habrán sido unos 12 km. Si bien no parecen muchos han sido, al menos al principio, de un esfuerzo importante.
Desde ese claro, al que llegan algunos caminos más o menos anchos, subimos, casi en dirección sur, ladera arriba. Apenas se ve rastro de sendero, aunque sí que se ven fitas, pocas, aquí y allá. Atravesamos en subida un canchal o rossaguera ancha, primero, y otra mas estrecha después, donde los resbalones son continuos. No hay piedras grandes donde poner el pié y las pequeñas están muy sueltas. La vegetación arbórea va disminuyendo a medida que ascendemos. Por el contrario, la herbácea nos recompensa con multitud de ciclámenes autóctonos que crecen por toda la ladera, con las típicas flores blancas de pétalos girados hacia atrás y sus hojas verdes moteadas por el haz y púrpuras por el envés.
Ya vemos en lo alto el Puig de sa Camomil•la. Hemos de pasar por el collado que hay a su izquierda. A ratos la subida se hace mas dura. Por mi parte aprovecho las fotos que hago para descansar y tomar aliento. La subida se hace por donde mejor le parece a cada uno, y Jesús nos reprende por no seguirle. No le falta razón pues el hecho de ir desperdigados puede ocasionar algún problema si alguien de arriba desprende alguna roca sobre los de abajo. Por suerte no pasa nada. Llegamos al collado, cruzado por una pared medianera que accede al Pla de sa Camomil•la, pequeño altiplano de carrizo en la cara noroeste de la Serra de Son Torrella y a modo de balcón sobre el valle de Sóller. En el cielo vemos el vuelo circular de una pareja de buitres leonados. Rodeamos el Puig de sa Camomil•la (al que nuestro compañero Biel sube, culminando uno de los 'miles' de la isla) dejándolo a la derecha. Frente a nosotros vemos ya el Penyal Xapat en toda su plenitud, con el marco incomparable de Fornalutx, Sóller y la mole del Teix al fondo. Paramos un poco antes de llegar a la altura del Penyal y aprovechamos para merendar y comentar si nos tenemos que acercar o no a él. La subida es difícil, comentan los entendidos, a pesar de que desde nuestra posición no lo parece (luego, ya mas cerca, cambiaría de opinión). Decidimos que dejaríamos las mochilas y el que quisiera se acercaría al menos hasta la vertical para ver el 'tajo' que da nombre a este peñasco.
Retomamos la excursión dejando a nuestra espalda el valle de Sóller y el Penyal Xapat. Nos dirigimos hacia un collado atravesado por una rejilla que vemos desde abajo. Por tanto, toca subir de nuevo, aunque ahora ya las ascensiones que haremos apenas nos van a cansar. En poco tiempo recorremos la distancia, subiendo al pie de pequeños acantilados donde crecen y florecen nuevas plantas interesantes y endémicas de la isla. Cruzamos la rejilla y vemos del otro lado la alargada Coma de Son Torrella hacia la que nos dirigimos. El descenso se hace por terreno de lapiaz con piedras a veces muy afiladas. De haber llovido o estar mojadas hubiera sido bastante peligrosa o delicada la bajada, pero por suerte están bien secas y las botas se agarran perfectamente, lo que no impide que en ocasiones tengamos que echar mano de otras estrategias poco ortodoxas aunque no por ello menos efectivas.
Llegamos al camino de la coma a la altura de una pared de partió. Por la tarde llegaremos a este mismo punto pero desde la Serra de Cúber que tenemos de frente. Tras esperar unos minutos a reagruparnos, seguimos el camino de la Coma de Son Torrella en dirección al Portell de Sa Costa. Este camino ya lo recorrimos hace un par de años en otra excursión, aunque en aquella ocasión bajamos desde el Portell de sa Costa hacia Sóller. Esta vez también nos desviamos hacia el portillo y el Morro de ses Solanes y nos paramos un momento para ver la panorámica sobre Sóller.
Nuestro siguiente destino es el Coll de l'Ofre y la Font de s'Aritja, donde pararemos a comer. Dando la espalda al Portell de Sa Costa, un sendero asciende hacia el collado entre las dos cimas del Puig des Verger (que tenemos hacia el Sureste). Con una subida corta y nada difícil, incluso se intuye algún que otro escalón, llegamos enseguida al collado y aprovechamos para 'subir' a las dos cimas del Puig des Verger y hacer la típica foto de grupo. El día está bastante claro y distinguimos entre otras las cimas de Sa Rateta, Na Franquesa y l'Ofre, el pla de l'Ofre, se ve también a lo lejos la Bahía de Palma, es Cornadors y Alfàbia (entre nubes), todo el valle de Sóller con el Teix al fondo, a nuestros pies la vertiginosa bajada hacia la Font des Verger y el Torrent de Biniaraix, y por último la Coma de Son Torrella flanqueada por las Serras de Son Torrella y de Cúber, con el Puig Major al fondo.
El sendero continúa bien definido en dirección al Coll de l'Ofre, que se encuentra al sur de nuestra posición. Pasamos una pared de partió y pocos minutos después llegamos al collado encontrandonos con el sendero GR221. Seguimos por el camino ancho, en vez de ir por el GR ya que nos dirigimos hacia la Font de s'Aritja (detrás de las casas de Binimorat). El camino ancho nos deja casi a la altura de la fuente. La Font de s'Aritja es una pequeña oquedad natural en el terreno de donde brota el agua que baja por una acequia. Una tubería debería llevar el agua hasta una pica alargada, pero dicha tubería está rota y el agua se pierde directamente por la ladera hasta llegar a una regata que la conducirá hasta el Torrent de l'Ofre (a la altura de las casas de Binimorat). En esta fuente paramos a comer.
Reanudamos la marcha retornando al camino ancho. Un par de curvas en el mismo y retomamos de nuevo el GR221 que nos llega por la izquierda. A la derecha tenemos la caseta de Binimorat. Pasada esta me doy cuenta que no he activado el GPS, por lo que habrá que añadir 500 ó 600 metros a los que marque el aparato. Seguimos por el camino ancho. Poco después de un giro brusco de 90 grados hacia la derecha deberíamos habernos desviado hacia la izquierda saliendo del camino dirigiéndonos hacia el norte, hacia una grieta a modo de collado en la Serra de Cúber. Sin embargo seguimos un poco para adelante hasta que nos damos cuenta del error. Salimos del camino y retrocedemos campo a través en diagonal hasta dar con el 'sendero' que asciende más o menos pegado a unas peñas a nuestra izquierda. La subida es un poco fatigosa, más que nada por el esfuerzo acumulado, pero no es difícil. Una vez alcanzada la 'grieta-collado' al otro lado tenemos nuevamente la Coma de son Torrella y descendiendo a ella llegaremos al punto del camino donde estuvimos por la mañana siguiendo una pared de partió que dejaremos a nuestra derecha y pasando la alambrada por un botador.
Ya nos queda el final, fácil y cómodo, por camino ancho hasta llegar a la carretera a la altura del embalse de los militares y de la boca sur del Túnel Llarg que tenemos que atravesar para llegar a los coches que tenemos del otro lado, terminando la excursión.
Sumando ese medio kilómetro a lo que marcóa el GPS cuando descargué los datos habrán sido unos 12 km. Si bien no parecen muchos han sido, al menos al principio, de un esfuerzo importante.
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sábado, 9 de abril de 2011
Domingo de Ramos
El domingo de la semana que viene, coincidiendo con el Domingo de Ramos, haremos la excursión programada del tercer domingo de cada mes.
Esta vez, Jesús Leal nos guiará por la Serra de Son Torrella y de l'Ofre. Puede que sea algo dura pero seguro que será espectacular si el tiempo acompaña.
El lugar de reunión es el pequeño mirador que hay en la boca norte del 'Tunel Llarg' (mirando hacia el valle de Sóller). La hora la de siempre: las 09:00.
Os esperamos.
Ver Tunel Llarg en un mapa más grande
Esta vez, Jesús Leal nos guiará por la Serra de Son Torrella y de l'Ofre. Puede que sea algo dura pero seguro que será espectacular si el tiempo acompaña.
El lugar de reunión es el pequeño mirador que hay en la boca norte del 'Tunel Llarg' (mirando hacia el valle de Sóller). La hora la de siempre: las 09:00.
Os esperamos.
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