domingo, 21 de febrero de 2010

Artà: S'Alqueria Vella - Es Verger - Aubarca

Si bien el lugar de reunión era el campo de fútbol de Artà, el inicio de la excursión lo tenemos a las afueras de esta población, en el aparcamiento del Parc Natural de Llevant. Esperamos unos minutos de cortesía para después dirigimos 20 personas (entre ellas 1 niño) en una especie de 'marcha motorizada y neutralizada' hacia el aparcamiento que está a unos 5 kilómetros de Artà, en un desvío de la carretera que va hacia la ermita de Betlem, en las casas de S'Alqueria Vella. Una monitora del parque nos reparte unos folletos y nos explica un poco las rutas existentes utilizando un panel informativo e informa también de las normas del parque. Prácticamente casi toda la excursión la realizaremos dentro del área protegida y por caminos anchos y bien señalizados lo que será una ventaja en el caso de que, si se confirman las previsiones, se ponga a llover.
Empezamos la excursión subiendo hacia el Coll des Verger por un camino casi recto. A derecha e izquierda tenemos campos de cultivo muy pedregosos y salpicados de olivos. En el collado hay una era de batre y una hermosa vista del valle de Es Verger. El mar y, más allá, la silueta de la isla de Menorca completan el panorama que se ve desde el coll. La bajada es suave, con las paredes de Ses Murades a la derecha y las laderas de Na Pastora a la izquierda. Diez minutos después llegamos a las casas de Es Verger, con la fuente del mismo nombre. Una leyenda borrosa indica en la fuente: "Antiq Ullal de temporada. Font permanent desa 1933". El agua mana con fuerza a causa de las últimas lluvias y el sobrante se pierde por la ladera encharcando el camino. Aprovechamos para merendar en ese tranquilo rincón.
Reanudamos la marcha tras la merienda y seguimos descendiendo en dirección a la finca de Aubarca por el camino del mismo nombre. Algunos pequeños rellanos y bancales se han aprovechado para cultivo de secano y almendros. El terreno no da para más. Las laderas que nos rodean están prácticamente tapizadas por càrritx. La abundancia de incendios en épocas pasadas para la regeneración de pastos para ovejas y cabras ha favorecido el crecimiento de ésta y otras especies rebrotadoras (como el palmito o garballó). También abundan estepa negra, argelagas, ullastres y pinos. Los acantilados de Ses Murades se van acercando y cada vez se parecen mas a paredes inexpugnables de un castillo.
Frente a nosotros, aunque bastante lejos, se ve el Puig de s'Àguila y el Puig des Telègraf o de Son Jaumell con una torre de defensa en su cima. Mirando hacia atrás, hacia el Coll des Verger, destaca el Puig den Pelegrí con una forma de colmillo muy característica. Pasamos junto a un terreno de olivar y poco después entramos en un encinar (que no abunda mucho por esta comarca) con restos de antiguos hornos de cal. Llegamos a un cruce de caminos con señales del GR-222 (el que va de Artà a Lluc). Giramos a la derecha y enseguida llegamos a las casas de Aubarca. Si algo destaca en esta posesión son los sistemas de recogida y de agua: canalones, aljibes, pozos, ... Sorprenden unos arcos entre las dependencias de la posesión, a modo de acueductos, que conducen el agua de un edificio a otro, hacia el aljibe principal. Las dependencias de animales también están bien conservadas así como la antigua tafona (almazara). Una parte de la posesión se ha habilitado como albergue.
Seguimos caminando ahora por el itinerario de Els Horts Vells de Albarca. El camino baja junto a un torrente entre encinas y llega poco después al terreno de cultivo de Els Horts Vells con grandes olivos bien cuidados. El color amarillo de las argelagas nos rodea por todos lados. Frente a nosotros se alza Sa Talaia Moreia (también con una torre de vigilancia y defensa). Momentáneamente salimos de los límites del parque natural mientras bajamos hacia la playa de Sa Font Celada. El terreno se vuelve más arenoso a medida que nos acercamos a la costa. La Font Celada mana casi a nivel del mar. Recorremos la costa en dirección a la playa de s'Arenalet d'Aubarca. Apenas hay flores, pero aquí y allá se ve una pequeña 'margarita' de pétalos blancos y centro rosado. Es la camamil•la de mar o margalideta de mar, una planta que, en todo el mundo, sólo crece en Mallorca y Menorca.
Las casas de s'Arenalet también se han habilitado como refugio. Aprovechamos para hacer un pequeño alto en el camino para reagruparnos. Desde las casas, mirando hacia el este, destaca el islote del Faralló d'Aubarca. También se ve la Torre d'Albarca, en la misma costa. A partir de aquí toca subida, ascendiendo por las laderas del Puig de sa Font en dirección a la Caseta dets Oguers por el camino denominado de s'Esquena Llarga. Abundan los madroños cuyos frutos empiezan a engordar poco a poco, y que curiosamente aún están floreciendo (la época de floración es en otoño). Al llegar a la Caseta dets Oguers (también habilitada como refugio) seguimos un poco mas hasta la fuente del mismo nombre para comer. La fuente consiste en una mina de reciente construcción de unos 10 metros de largo con un pozo interior. El agua llega, canalizada, hasta un gran aljibe cuadrado y cubierto al otro lado del camino.
La última parte de la excursión tendrá como protagonista la lluvia. Al menos hemos podido comer sin problemas. El cielo, hasta el momento cubierto de densas nubes, empieza a descargar agua obligando a ponernos los chubasqueros. Por suerte no es una lluvia muy fuerte y persistente. Continuamos en ascenso hacia el Coll de sa Valma. Frente a nosotros tenemos ahora el Puig de sa Tudossa, con las antenas de telefonía. A nuestra izquierda el Puig des Porrassar con una forma cónica muy característica. El camino de s'Esquena Llarga termina en un camino asfaltado, aunque algo deteriorado, y que tomaremos hacia la izquierda. Es el llamado Camí dels Pressos. Hacia la derecha subiriamos hasta las antenas del Puig de sa Tudossa. Después del Coll de sa Valma descendemos, mayormente por la carretera y un poco por sendero, hasta llegar nuevamente a las casas de s'Alqueria Vella y cerrar el circuito.
En total han sido 20 kilómetros de marcha por el parque natural. Una marcha suave, sin mucho desnivel y por parajes de gran belleza.

CMP S'Alqueria Vella - Es Verger - Aubarca


domingo, 14 de febrero de 2010

Domingo 21 de febrero: Excursión por Artà

La comarca de Artà será el destino de la excursión de Santueri del próximo domingo, recorriendo las tierras de S'Alquería Vella, Es Verger y Aubarca.
Como es habitual la hora de reunión es a las 9 de la mañana y el lugar el campo de fútbol de Artà. Tomeu Garau hará de guía en esta ocasión.
Esperemos que el tiempo acompañe y que las lluvias que estamos teniendo estos días paren durante ese fin de semana y nos dejen disfrutar de la caminata. La excursión, por otra parte, no es muy difícil (2 sobre 4). A ver si nos vemos todos. Hasta el domingo.


Ver Artà en un mapa más grande

domingo, 24 de enero de 2010

Vuelta a Mallorca: Coll de sa Gramola - Estellencs

A las nueve estamos puntuales en el Coll de sa Gramola. Toca mover los coches hasta Estellencs y entre la ida y vuelta de los conductores se harán casi las 10. Mientras esperamos, un grupo de ciclistas prepara el equipo para hacer su excursión y también llegan unos seteros con los paners preparados y con la intención de hacer una buena cosecha.
El día ha amanecido frío, encapotado, sin un resquicio de sol y con una preocupante previsión de lluvia que inquieta a casi todos (menos a Jesús, que con optimismo repite que no va a llover, al menos hasta bien entrada la tarde). Nos hemos juntado 31 (incluyendo un niño). Alguno es la primera vez que viene con el grupo. A la hora de salir, Jaume Salom nos explica un poco el recorrido que haremos, indicando que algún tramo se hará por carretera y que dependiendo de las condiciones meteorológicas y del horario es posible que hagamos alguna variante para evitar que se nos haga de noche.
El primer kilómetro lo hacemos por asfalto hasta el camino que se desvía hacia el Pla d'en Valent. Desde allí iremos hasta los Penyals de s'Evangélica donde merendaremos. Pasamos por al lado de las casas de Can Valent y tomamos un sendero que poco a poco va ascendiendo por las laderas del Puig de s'Evangélica. A nuestra izquierda tenemos el valle de Es Ratjolí en primer lugar y toda la comarca de Ses Basses detrás. Alcanzamos Es Corralot, un pequeño collado que separa el Puig y los Penyals de s'Evangélica. El sendero continúa pero nos desviamos hacia la izquierda, casi campo a través (aunque hay alguna fita), con un objetivo fijado que no es otro que el punto mas alto de esa ladera que tenemos en dirección al mar. La subida es algo lenta, intentando encontrar el mejor acododo para nuestros pies sobre el roquedo que tenemos por suelo. En la cima, en una especie de balcón natural (balcón sin barandilla, por cierto) se domina la costa desde el Cap Fabioler, hasta la Punta de na Foradada, pasando por el Puig Roig y la Punta de sa Llova.
Regresamos hasta la carretera desandando el camino. Una vez en ella toca de nuevo patear un trecho de carretera, aunque esta vez salteado con tramos de sendero a derecha e izquierda, no muy definidos en ocasiones, y que nos ayudan a atajar unas curvas en zig-zag.
Poco antes de llegar a los túneles tomamos a la izquierda el Camí de sa Llova con la intención de bajar hasta la Cala de ses Ortigues. El camino es ancho y cómodo y rápidamente vamos descendiendo. Delante de nosotros la cala adquiere todo el protagonismo, con un mar en calma y un agua transparente. Al pasar por segunda vez el Torrent de sa Llova desaparece el camino y bajamos casi de forma directa hacia la playa donde esperamos un poco para reagruparnos. El tramo siguiente será el más delicado, por no decir peligroso, pues toca costear la cala saltando de piedra de piedra hasta llegar a la altura de la Pedra de sa Galera. Menos mal que el mar está en calma por que si no hubiéramos tenido que regresar otra vez por el mismo camino. Lo peor de este tramo estuvo en un pino caído, atravesado y colocado entre dos rocas. La humedad hacía que estuviera mas resbaladizo que el pino de Pollença y más de uno patinó pensando que era un buen lugar donde colocar el pie. Afortunadamente no hubo que lamentar ninguna desgracia.
El tramo se hace un poco duro obligando a hacer uso de las manos para evitar dar un paso en falso. A la altura de la Pedra de sa Galera hacemos una nueva parada de reagrupamiento. La Pedra de sa Galera es una gran roca a poca distancia de la orilla. En una parte de su contorno, y según desde donde se mire, se intuye el perfil de un rostro humano, y viendo las fotos mientras escribo estas notas, me da la impresión de una mujer sentada con la cabeza girada mirando al mar.
Poco antes de un pequeño escar abandonado parte un sendero poco definido al principio pero que en seguida se convierte en un camino de herradura y que en su momento acondicionaron con escalones y barandilla de cuerda. Por él ascendemos rápidamente y en media hora llegamos al Camí Vell d'Estellencs. Durante la subida vemos frente a nosotros, en lo alto de un cerro, Sa Torre Nova, una antigua torre de vigilancia y defensa.
Una vez llegados al Camí Vell hemos realizado la parte mas dura de la excursión. Sigue sin llover, cosa que es de agradecer. A partir de aquí el recorrido será mas suave a ratos por camino y a ratos por carretera. El camino va paralelo a ésta que tenemos a nuestra derecha. El momento cómico de la jornada llega cuando en el desvío hacia Sa Torre Nova encontramos un semáforo adosado al margen del camino y nos reímos con la ocurrencia de quien lo puso ahí. Más adelante, a la altura del Pla des Vicari, vemos a la izquierda la vaguada encajonada del Torrent des Quer y, al fondo, los islotes de Es Faraions. Vamos ahora ascendiendo y el entorno cambia del matorral de brezo y romero con pinos a un encinar húmedo con un tupido sotobosque. Poco antes de llegar al vado del Torrent des Quer, en un desvío que hace el camino a la derecha, hacemos la parada para la comida. Cuando acabamos parece que quieren empezar a caer algo de lluvia, aunque no deja de ser un muy ligero chirimiri. El tiempo aguanta y aguantará durante todo lo que queda del día.
Retomamos la marcha y al poco llegamos a la carretera. Por desgracia no podemos atajar por las casas de Es Grau al ser propiedad privada lo que nos obliga a andar unos tres kilómetros por carretera. El restaurante y el Mirador de Ricard Roca nos salen al encuentro. Seguimos un poco mas por carretera, pasando por el túnel del mirador y unos 600 mas adelante nos desviamos por un sendero a la izquierda por el talud de la carretera. Un corto descenso nos deja de nuevo en el Camí Vell que tomamos a la izquierda y después de tres curvas cerradas tomar de nuevo la dirección hacia Estellencs. La idea inicial era desviarse por el Torrent des Gorgs hacia Cas Xocolater para desde allí tomar un camino de carro hasta Estellencs, pero la bajada por el torrente, al estar las rocas mojadas y siempre teniendo en cuenta la probabilidad de lluvia, podía ser peligrosa, por lo que se desistió de esa ruta inicialmente prevista.
El camino, al igual que antes, no presenta dificultad. De nuevo llegamos a la carretera poco antes del Coll des Pi, donde se encuentra la gasolinera (ahora abandonada por cierre de negocio). Poco después tenemos una primera panorámica de Estellencs desde la carretera y un poco mas adelante, a la izquierda, un camino asfaltado y que forma parte del GR221 nos conduce sin pérdida hasta el pueblo, final de la excursión.
Han sido poco mas de 20 kilómetros por una de las zonas, para mí, poco conocidas de Mallorca. Y lo que es más importante, sin lluvia que nos impidiera disfrutar de la caminata.

CMP Del Coll de sa Gramola a Estellencs


domingo, 17 de enero de 2010

Próxima excursión: Coll de Sa Gramola-Estellencs

Como ya se dijo en la entrada anterior, esta excursión no se hace el tercer domingo del mes ya que caía en la fiesta de Sant Antoni (por cierto, molt d'anys a los antonios y antonias), pasándola al domingo siguiente, 24 de enero.
Se hará una salida correspondiente a la 'vuelta a Mallorca' que prepara y guía nuestro compañero Jaume Salom. El lugar de reunión es donde terminamos la etapa anterior, el coll de Sa Gramola (kilómetro 106 de la carretera Pollença- Andratx), a la hora acostumbrada de las nueve de la mañana.
Como hay que mover coches para dejarlos en el fin de etapa, Estellencs, conviene que seáis puntuales.
Tenéis una buena ocasión para rebajar esos quilos acumulados en estas fiestas pasadas: Nochebuena, Navidad, Fin de año, Año Nuevo, Reyes, torradas de Sant Antoni y, para los de Palma, Sant Sebastià.
Animaros que os esperamos a todos.


Ver Coll de sa Gramola en un mapa más grande

domingo, 20 de diciembre de 2009

Puig de Na Bauçà (o Na Bauçana)

Apenas la temperatura supera los 0 grados a las 9 de la mañana en Puigpuyent. Los rayos del sol asoman por entre las montañas que rodean esta localidad y no llegan a calentarnos. Poco a poco van llegando los excursionistas hasta juntarnos un total de 19.
El punto de partida es la plaza de la iglesia. Desde allí empezamos a andar en dirección sureste por el Carrer de la Vila. Tenemos el Puig des Reures casi enfrente. El camino asciende sin ningún complejo rodeando el pueblo por el sur. A pesar de los giros del camino, iremos de momento en esa dirección. La Mola de Son Cotoner es la que tenemos delante y, aunque no lo vemos por el relieve del terreno, el Puig de Na Bauçà (también llamado Na Bauçana) está a su derecha.
Seguimos un rato ascendiendo por camino asfaltado/encementado hasta llegar a unas barreras que cierran un terreno privado. La subida, si bien ha sido corta, no ha dejado de ser un poco fatigosa. Desde allí se divisa el valle de Puigpunyent y las montañas que lo rodean, siendo el Galatzó la dominante y cuya visión nos acompañará prácticamente todo el camino.
Al llegar a esas barreras giramos a la derecha por sendero al lado de la rejilla. Al poco cruzamos una pared de partió por un pequeño desmonte de la misma. Continuamos entre carrizos por marjadas abandonadas hasta alcanzar un camino ancho. A la izquierda se ve a una pequeña plazoleta con un olivo en medio a modo de rotonda. Nosotros vamos por la derecha. El terreno es practicamente plano y discurre entre la Moleta y la Mola de Son Cotoner. Aparece alguna camaseca y en algún rincón al que aún no ha llegado a dar el sol se ve en la hierba las señales de la helada de la noche pasada. A eso de las 10:20 llegamos al Pou del Bosc donde hacemos un alto para la merienda.
Al reanudar la marcha, los que no conocíamos el terreno, entre los que me incluyo, pensabamos que seguiríamos el camino ancho, pero para nuestra sorpresa, Jaume, nuestro guía, gira en ángulo de 90º por entre el encinar, en un sendero apenas visible y casi sin fitas. Nuestro destino (casi en dirección sur) es la pared de la Mola de Son cotoner y el objetivo el Pas de Na Ventalla, una grieta en la pared por la que podemos ascender a lo alto y salvar este inconveniente en nuestro camino. Por suerte no es muy difícil y se salva sin mayores complicaciones.
En lo alto nos espera el sol con el que podemos calentarnos un poco (aunque tampoco es que sobre la chaqueta) y un sendero, ahora sí, bien marcado que discurre por la ladera sur de la Mola de Son Cotoner. Andamos ahora en dirección oeste y salvo algún que otro árbol caido atravesando el camino no hay nada que destacar. En frente de nosotros se ve la costa de Andratx con la Mola como accidente geográfico mas destacable.
El sendero se hace mas ancho y se va convirtiendo en camino de carro. Dejamos un desvío a la derecha con una caseta en ruinas y rodeamos un campo de labor. Detrás de él destaca, por fin, el Puig de Na Bauçà (o Na Bauçana, como ya hemos dicho). Al otro lado del campo de cultivo se ve el Pou de Sa Plana.
La subida al Puig está indicadapor un pequeño montón de piedras a modo de fita que marca un desvío a la derecha por un sendero que asciende por el pinar de sus laderas y en las que hay escalones para hacer mas fácil la subida. En menos de 15 minutos llegamos a la cima, modesta, de poco mas de 600 m pero desde donde se divisa una panorámica fantástica: hacia el oeste la Mola de S'Esclop, más al noroeste el Puig de Galatzó con Galilea 'aparentemente' a sus pies, Puigpunyent casi al norte, detrás la Mola de Planicia y la Fita del Ram, más atras las cumbres nevadas del Teix, Massanella y Puig Major. Hacia el sur, toda la costa desde la bahía de Palma hasta Andratx.
Sobre el por qué de los escalones, Tià apunta que es posible que los hiciera, o mandara hacer, el grupo del Fomento del Turismo. Repasando, ya en casa, la excursion leo en el libro del Fomento del Turismo '50 excursiones a pie por la isla de Malorca' de Gabriel Font, la excursión que hacen a Na Bauçana. Dice: "Se desemboca en amplio llano, donde, a mano derecha, se verá un pozo-abrevadero, a espaldas del cual se inicia, en subida, un bien trazado sendero, de difícil construcción hacia el final, que conduce al pico llamado Na Bauçana, desde el cual se divisa magnífica panorámica; sendero con que obsequió al Grupo Excursionista del Fomento del Turimo su ex-Presidente y Presidente Honorario, el propietario del predio don Gabriel Alzamora".
La bajada la hacemos por el mismo sitio, retomando el camino ancho que mediante un amplio zig-zag nos hace descender a la carretera a la altura del Coll del Molí de Vent. Andamos aproximádamente un quilómetro por carretera y subimos a la iglesia de Galilea para comer en su explanada y, aprovechando un bar cercano, tomar un café después.
Después de la comida nos queda la parte mas 'dura' de la excursión, primero porque hay que subir a la parte alta del pueblo en un corto pero duro repecho y después por la bajada tan empinada que hacemos y que machaca literalmente nuestras rodillas. En poco tiempo descendemos un desnivel de unos 150 metros por un camino asfaltado aunque muy descuidado y en el que el agua se ha ido llevando gran parte de él. En su momento debió de servir para la posible urbanización de toda aquella parte, pero hoy en día no se debe de usar mas que para transitarlo a pie. Cualquier coche correría serio peligro en su integridad de no controlar el conductor muy, pero que muy bien la conducción del mismo.
Ya en terreno llano aparecen las señales que dirigen hacia la 'Reserva del Galatzó', aunque nosotros vamos en dirección contraria, siguiendo la carretera principal y que transita entre encinar por un lado y casas y terrenos de labor por otro y que nos deja en Puigpunyet 10 minutos antes de las cuatro de la tarde.
En total han sido casi 19 kilómetros, aunque muy fáciles de hacer al no haber apenas alturas destacables y solo un punto emocionante: el Pas de Na Ventalla.
Podéis 'picar' en la foto de abajo para ver el álbum y también tenéis el mapa con la la ruta realizada.
Para acabar, quería recordaros que la excursión del més de enero del año que viene será el cuarto domingo (día 24), al coincidir el tercero con la fiesta de Sant Antoni.

CMP Puig de Na Bauçà


domingo, 13 de diciembre de 2009

Siguiente excursión: Na Bauçana

Para el domingo que viene, día 20, haremos la última excursión del año. El objetivo será la cima de Na Bauçana, pequeño puig cerca de Puigpunyent. No parece que sea muy dura y así nos lo dijo Jaume Ribas, que nos guiará en ésta, en la excursión del mes pasado.
Como es habitual, la hora de reunión será a las 9 de la mañana y el sitio la Iglesia de Puigpunyent (mirar el mapa). Os esperamos.


Ver Puigpunyent en un mapa más grande

domingo, 15 de noviembre de 2009

Puig de n'Alí por el Comellar des Horts

El lugar de reunión ya estaba ocupado por coches a las 8:30 de la mañana por lo que hay que buscar otros lugares de aparcamiento. Buscando por el pueblo se encuentra sitio aunque sea un poco lejos.
Un compañero nos indica que Martí no podrá venir por motivos de salud y serán Tià Vallbona y Jaume Salom quienes guiarán al grupo.
Se espera un poco a que todos aparquen sus coches y a las 09:15 aproximádamente nos ponemos en marcha. En total somos 19 quienes haremos la excursión. El día es espléndido y el sol brilla y calienta con la fuerza que puede calentar a mediados de Noviembre pero que nos permite ponernos en manga corta.
Andamos un corto trecho por carretera y en seguida nos desviamos por un camino a la izquierda por el que emprenderemos la subida por el Comellar des Horts. Pasamos la barrera de unas casas cuyos campos están cerrados por una curiosa combinación de rejilla y sierras de 'sinfin'. Poco mas adelante dejamos a la izquierda una balma cuya pared es utilizada para escalada. Se ven mosquetones colgando por aquí y por allá de las distintas rutas de subida.
Al poco de pasar la balma y otro portillo llama Martí para interesarse por nosotros y dar algunas instrucciones del camino, sobre todo para la parte del descenso del n'Alí y acceso al Pas de n'Arbona.
El camino, todavía asfaltado, sigue en continua subida, con algún pequeño rellano donde se puede recuperar el aliento. No deja de ser un anticipo de lo que nos espera. Al llegar a las casas de Es Horts dejamos el asfalto por un camino carretero que continúa en ascenso por la vaguada del Torrent des Horts.
A las 10:30 paramos para hacer la merienda. A nuestra derecha tenemos la Serra de s'Esquerdar y a la izquierda el Puig de ses Fontanelles. Al reanudar la marcha, el camino carretero se ha convertido en sendero (un poco mas adelante desaparerá totalmente). La subida se realiza siguiendo el torrente, por un terreno cárstico. Menos mal de las fitas y de marcas de pintura azul que nos van guiando en el ascenso. La subida es lenta, muy lenta, ya que vamos subiendo perpendicularmente a las curvas de nivel. Menos mal que el sol no molesta mucho, aunque hace, al menos yo, sudar la camiseta. Aún así, hacemos sólo dos paradas para descansar y observar las cimas que poco a poco se van quedando por debajo o a la misma altura que la que tenemos. A nuestra derecha, dominando, el Massanella con su satélite, el Puig de ses Bassetes. Un poco mas lejos, Tossals. El Puig d'Amós más o menos enfrente. El Castillo de Alaró y s'Alcadena a la izquierda.
Pasamos al lado de un avenc y subimos la última y fatigosa tirada hasta la cima del Puig de n'Alí a la que llegamos poco después del mediodía. Desde allí ampliamos la panorámica hacia la parte norte que teníamos oculta hasta ese momento. La mole del Massanella nos tapa parte del Puig Roig. A su lado, a la derecha, el Puig Caragoler. Mas a la derecha todavía el Tomir y el Puig de Ca. Al fondo las Bahías de Alcudia y Pollença.
Hace unos tres años aproximadamente, en una de las primeras excursiones a las que fui con Santueri, hicimos también la subida a n'Alí, pero las condiciones eran totalmente distintas: mucha niebla y mucho frío. Esta vez, el tiempo ha acompañado y las vistas han sido espléndidas.
En la cima, una gran losa de piedra hace de techo de una pequeña cueva, donde se puede pasar noche a cubierto. En un rincón de esta cueva, en una caja de plástico, hay un cuaderno donde otros excursionistas han dejado sus impresiones de la excursión. Es el segundo sitio donde me consta que hay algo así (el otro, si sigue estando, es en el Puig de Galileu). Una bella tradición que no debería perderse e incluso se debería extender a otras cimas de la isla. Nosotros no somos menos y anotamos que, por tercera vez, el grupo ha llegado a la cima.
A las 12:30 iniciamos la bajada por la cara norte en dirección al Coll de sa Línia. las marcas azules han cambiado en marcas rojas. En media hora salvamos el desnivel y llegamos a los pilones del collado. Tià nos explica por donde realizaremos la bajada, que será por el Pas de n'Arbona y el Comellar de sa Cometa Negra, ya en el GR-222. Con las explicaciones que Martí dió a Tià y la propia intuición de conocedores de la montaña el acceso al Pas de n'Arbona no dio problemas.
Cinco minutos después del Coll de sa Línia, nos desviamos a la derecha por un sendero no muy aparente, pero que se continúa sin mucha dificultad gracias a las fitas y los puntos rojos (aunque éstos están dispuestos más para ayudar en la subida que en la bajada). El sendero continúa por el cauce del torrente acercándonos a la base del Puig des Grau, que dejaremos a la izquierda. Allí, a la una y media, hacemos la parada para comer.
El Pas de n'Arbona abandona por la orilla derecha el cauce del torrente para evitar algún salto complicado o peligroso del mismo. Al principio llanea un poco aunque en seguida empieza a descender en zig-zags. Algunos, pocos, esclatasangs que aparecen hacen poner la vista en el suelo. Mientras descendemos, poco a poco nos acercamos nuevamente al cauce del torrente. A las 14:45 llegamos a un camino carretero que cogemos hacia la izquierda y 5 minutos después llegamos a una curva de 180 grados del GR-222 (de Artà a Lluc). Vamos hacia la derecha en descenso por el Comellar de sa Cometa Negra. Algunos sistemas de captación de agua (piletas o aljubs) nos llaman la atención, sobre todo uno que tiene su superficie completamente cubierta de llenties d'aigua (Lemna minor). Poco después llegamos a la carretera de Caimari a Lluc, a la altura del área recreativa.
El GR pasa junto a las casas de Son Canta y desciende por un camino bellamente empedrado. Cruzamos nuevamente la carretera y, ya por terreno un poco mas suave, llegamos a Caimari a las cuatro de la tarde.
La excursión ha sido, sobretodo en su primera parte, especialmente dura, con un ascenso al puig exigente incluso para experimentados. El paisaje desde la cima, en un día como el de hoy, ha valido el esfuerzo. El descenso también un poco empinado, pero ya se sabe... Para bajar todos los santos ayudan.
Al final han sido casi 14 km. El desnivel de Caimari a la cima ha sido de poco mas de 800 m. Un buen paseo.
Por cierto, Tià. Ya dí con la explicación de la diferencia de altitud entre el mapa y el GPS. En otra excursión te lo explicaré.

CMP Puig de n'Alí (por Comellar des Horts)